El Foro Feminista contra el G20 llevó a cabo el "Tribunal Ético Popular, Antirracista y Feminista" para denunciar cómo afectan a mujeres y disidencias las políticas económicas neoliberales en sus territorios a lo largo del continente.

Mientras los presidentes de los países más poderosos del mundo arribaban a nuestra ciudad, paralizando el transporte y cortando el tránsito, la “Cumbre de los Pueblos” se sucedió frente al Congreso de la Nación. Con la presencia de diferentes organizaciones sociales, la Cumbre englobó paneles, charlas y debates sobre las medidas que discutirán los primeros mandatarios de los 19 países más poderosos del mundo y la Unión Europea. La jornada de resistencia culminó el jueves por la noche con un festival del que participaron bandas como Sudor Marika y Kumbia Queers.

Dentro de la carpa del Foro Feminista contra el G20, el jueves al mediodía se lanzó el Tribunal Ético Popular, Antirracista y Feminista”. El espacio surgió ante la necesidad de plantear el feminismo como una propuesta política, ética y de vida, al mismo tiempo que repensar las estructuras patriarcales del sistema judicial y económico. Presentado por Claudia Korol y la emblemática militante por los derechos humanos, Nora Cortiñas, el Tribunal contó con la presencia de activistas feministas de todo el continente, quienes denunciaron las consecuencias que las políticas neoliberales generan sobre los cuerpos y las relaciones interpersonales.

El Grito del Sur recopiló un mural de voces de las causas que se nuclearon en tres ejes: Avances del fascismo en América Latina; Defensa del territorio y lucha contra el extractivismo; y Movimientos migratorios: las mujeres y disidencias sexuales en las migraciones.

  • Ivana Huenelaf, mapuche integrante del Movimiento de Feministas del Abyayala.

Vengo a denunciar a Monsanto, a Bayer y al Congreso que está votando la Ley de Semillas. Están alterando nuestra alimentación, nuestro territorio, pero sepan que estuvimos siempre, no nos podrán callar. Estamos tejiendo redes porque somos mujeres, cuerpo y comunidad.

  • Mónica Francisco, diputada electa y ex asesora de Marielle Franco

Mi presencia en este Tribunal Ético Feminista es para denunciar al Estado brasileño por la muerte de nuestra compañera Marielle Franco. El 14 de noviembre se cumplieron ocho meses sin justicia, con un completo silencio del Estado, que solamente se pronunció a través de los medios de comunicación para revictimizar a Marielle Franco. Mujer, negra, lesbiana, favelada, Marielle fue víctima del racismo estructural de la sociedad brasileña. Brasil fue el último país en abolir la esclavitud. Los negros y negras son más del 50% dentro del Estado brasileño. Marielle Franco era la voz de esa población invisibilizada, tratada como ciudadanos de segunda clase, favelados, marginados en barrios precarios con políticas públicas escasas. Marielle ocupó un espacio de poder históricamente construido para hombres blancos, ricos y propietarios; por eso, hubo una violenta necesidad de apagar su presencia física.

  • Paulina Ramos Báez, Conamuri – Paraguay 

Denuncio al Estado paraguayo por permitir que hoy 1.500.000 personas hayan emigrado de mi país para sobrevivir, por permitir que la sojización, comenzada en la década de los 90′ con 500.000 hectáreas, hoy haya llegado a 6.000.0000, llevándose consigo 6 millones de hectáreas de bosques. Los 7.000.000 de litros de agrotóxicos tirados al inicio de este proceso se dispararon ahora a 50 millones de litros de veneno. Denuncio al Estado paraguayo por permitir el sistema de despojo y exclusión que trae como consecuencia que -por día- dos niñas de 10 a 14 años den a luz, y 4 niñas sean víctimas de abuso sexual. 

  • Sofía Garzón, Red de Solidaridad Afrocolombiana

Luchar contra el fascismo es defender a los pueblos originarios y ancestrales, es perder el miedo a la cárcel, a caer bien y estar siempre bien vestidas. Es reconocer todas las formas de luchas y juntarnos como red que va más allá de las unidades que se detentan, luchando cada quien desde su lugar para entender que no hay jerarquías para desmontar un orden jerárquico. Las feministas negras estamos convencidas de reconstituir y visibilizar una economía política para la vida cotidiana, de las veredas y los barrios, de las villas y los mares, de las confederaciones. Es necesario y revolucionario que el rol del internacionalismo sea articular estas experiencias y capacidades como procesos permanentes, plurales y transparentes. Es incomodar, porque siempre estorbarán los pensamientos y acciones que se entonan en coro, pero son esas voces las que ponen ritmo a la melodía. ¡Esto no es un discurso bonito, ninguna denuncia lo es, esto es una declaración de paz contra el G20!”

  • Andrea Margarita Nunez Chaim, LIS Justicia en Movimiento, México.

Las y los caminantes de la caravana migrante afirman su derecho a una vida digna en cada paso que dan, lo hacen de manera colectiva y desde la solidaridad. En sus palabras, la razón del éxodo centroamericano es el hambre y la muerte. Son los sobrevivientes de las políticas extractivistas, de los golpes de Estado. Para ellos y ellas no había más vida en sus países; es por eso que el éxodo es la afirmación de la vida, ante la muerte provocada que reafirma el G20. Las migraciones no ocurren, son producidas: la lógica perversa que las impulsa es el sistema capitalista, racista y patriarcal. Precarizar la vida para luego explotarla.