Los profesorados porteños se preparan para salir a las calles el próximo jueves, cuando la legislatura trate finalmente el proyecto de Unicaba. El Grito del Sur reunió a cuatro referentes de los centros de estudiantes para analizar el proceso recorrido y los desafíos que se avecinan.

A un año de la primera presentación del proyecto de UNICABA, se agudiza el conflicto entre el gobierno porteño y las comunidades educativas de los 29 profesorados de la Ciudad de Buenos Aires. Tras doce meses ininterrumpidos de clases públicas, asambleas, cortes de calle, intervenciones artísticas y movilizaciones, se acerca la recta final en la que los legisladores y las legisladoras decidirán el futuro de los institutos terciarios. Referentes de distintos centros de estudiantes dialogaron con El Grito del Sur acerca de las diferentes etapas que fueron atravesando en medio de la “revolución educativa” que transformó la formación docente dentro y fuera de las aulas.

La enorme movilización al interior de cada profesorado no nació de un día para el otro. La base de una decena de centros de estudiantes nucleados en la Coordinadora de Estudiantes Terciarios (CET) desde el 2014 sirvió para multiplicar la organización en los restantes y consolidar un movimiento estudiantil capaz de enfrentar un ataque de la magnitud de la UNICABA. “Lo burdo que fue el proyecto generó un nivel de indignación tal que ayudó a organizar a los y las estudiantes de los profesorados”, explican. “Además, el macrismo subestimó un par de cuestiones: por un lado, la organización de los profesorados y la participación estudiantil. Pero con lo que no contó de ninguna manera fue con lo que implica el ser docente en nuestro país: el proyecto tocó una fibra muy íntima”.

En unidad contra la UNICABA

Si algo han sabido demostrar les estudiantes, docentes y autoridades de los Institutos Superiores de Formación Docente es la capacidad de consolidar un gran frente de unidad dispuesto a defender hasta las últimas consecuencias un modelo educativo que tienda a la inclusión y la permanencia de todos y todas. Pero, ¿por qué defender fervientemente los profesorados? ¿Se trata acaso de un mero capricho por aferrarse a instituciones y tradiciones preestablecidas? Irene Corbo, integrante de la conducción del Lenguas Vivas y estudiante del Normal 1, arroja una reflexión que sirve para comprender esto con claridad. “La unidad que forjamos es una expresión de cómo son las comunidades educativas de los profesorados: son comunidades muy unidas, pero no en el sentido cursi de la palabra. El trabajo de conjunto de estudiantes, autoridades y docentes apuesta a construir instituciones y sostener carreras a lo largo de las décadas, no por conservadurismo sino por su valor y su importancia en la concepción de la formación docente en la Argentina. Ésta tiene que ver con una mirada pedagógica muy crítica, con un profundo sentido social, y con entender al docente como algo más que un mero transmisor de conocimientos”, explica.

Irene Corbo, Lenguas Vivas

‘Docente luchando también está enseñando’ quizás sea la mejor frase para caracterizar un 2018 donde la pelea contra la UNICABA se coló por cada pasillo de los profesorados y las distintas disciplinas se apropiaron de las calles. Cada clase y cada jornada institucional giraba en torno a un mismo tema de conversación, estudiantes y docentes estaban constantemente actualizando las últimas noticias y manteniendo al tanto al conjunto de la comunidad. “Es la primera vez que estudiantes, recortas y docentes pelean de conjunto por un mismo objetivo, que es en este caso el rechazo a la UNICABA y la defensa de los profesorados. Entendemos que esto es lo que permitió resistir al gobierno que mayor hegemonía tiene en la Ciudad de Buenos Aires. Logramos que tuvieran que desechar un proyecto y presentar por tercera vez uno remaxterizado, con el cual seguimos en desacuerdo pero que implica un logro de la comunidad educativa”, afirma Mariano Romano, presidente del Joaquín V. González.

Si bien el oficialismo cuenta con mayoría automática en la Legislatura desde el primer momento en que se presentó el proyecto, en noviembre de 2017, la enérgica respuesta de las comunidades educativas retrasó los planes del gobierno y lo obligó a repensar su estrategia comunicacional y política para presentar la propuesta oficial. “No es gratuito aprobar el proyecto de ley de UNICABA, por lo menos de cara a las comunidades educativas y hacia un sector de la sociedad”, sentencia Romano y advierte: “Esto no implica, y lo supimos desde un primer momento, que el proyecto finalmente logre o no frenarse. Nosotros apostamos a que así sea, y por eso redoblamos las apuestas y damos la pelea, pero existe la posibilidad de que el gobierno diga ‘no me importa tener que votar un proyecto que sea solo oficialista’ y lo apruebe igual”.

Mariano Romano, Joaquín V González

El proceso de lucha y organización que se dieron los profesorados fue tan grande como complejo y cada uno tuvo sus particularidades propias. Alejandra Fernández, consejera del ISEF “Federico Dickens”, cuenta que “fue un proceso muy fuerte porque marcó un antes y un después en un profesorado en el que en general el estudiantado no se involucra en la política y la participación dependía de la conducción del Centro de Estudiantes”.  “La pelea en defensa de nuestros profesorados ubicó a la educación física y a la política en un mismo plano y eso fue muy lindo”, agrega.

La letra chica del proyecto

¿Qué hay detrás del proyecto de creación de la Universidad Docente de la Ciudad de Buenos Aires? Juan Deltin, consejero directivo del Normal 1, y Alejandra Fernández, consejera del ISEF Federico Dickens, lo analizan e identifican los principales problemas que de allí se desprenden:

  • El principal descontento se generó por el carácter inconsulto del proyecto, algo que se vio agravado posteriormente cuando la voz de las comunidades educativas fue desoída sistemáticamente.
  • A esto se suma la pérdida de la variada oferta académica que brindan hasta el día de hoy los institutos de formación docente.
  • Otro punto fundamental tiene que ver con la validez del título que expediría la UNICABA. Actualmente los títulos de los 29 profesorados tienen validez a lo largo y a o ancho del territorio argentino, pero con este proyecto sólo tendrían valor en el distrito porteño.
  • Además, cambia radicalmente el órgano de co-gobierno de los institutos fijando un rector interventor, el cual será elegido arbitrariamente por el Poder Ejecutivo.
  • Si bien la última presentación del proyecto expresa una voluntad de coexistencia entre la UNICABA y los 29 profesorados, los y las estudiantes plantean que a mediano plazo las consecuencias serán las mismas. Debido a distintas exigencias que supone el proyecto, como el piso de matrícula, temen que se busque cerrar progresivamente los terciarios.
  • No se solucionan los problemas estructurales de la formación docente, ligados principalmente a una cuestión presupuestaria. De allí se desprende, por ejemplo, el mantenimiento de los establecimientos educativos, la mayoría de los terciarios sufre problemas edilicios desde hace varios años y la situación no se ha modificado.

La falta de participación de la comunidad educativa en el armado del proyecto de ley resulta de lo más significativo. La diversidad de cátedras, la actualización del plan de estudio, la falta de oferta horaria, entre otras cosas, son algunos de los reclamos que el estudiantado viene elevando desde hace año a la cartera educativa. De hecho, en 2015 la Coordinadora de Estudiantes Terciarios presentó un proyecto de becas integrales que hasta el día de hoy continúa cajoneado en la Legislatura.

“Lo curioso es que en ninguna parte del proyecto aparece el número 29, es decir, se olvidan de los 29 profesorados. Este gobierno, si por algo se caracterizó, fue por no abrir universidades sino por cerrarlas. Lo cierto es que están queriendo abrir una universidad donde ya existen 29, ahí ya tenemos una base donde ante una oferta académica variada, se propone liquidarla”, apunta Deltin. Otro de los datos curiosos es que la Legislatura porteña solicitó al Centro Económico y Social de Buenos Aires (CESBA) un informe sobre la formación docente cuya fecha de entrega es el 4 de diciembre. Es decir, el oficialismo planea votar un proyecto sin antes evaluar los datos que él mismo solicitó mediante la vía institucional.

Juan Deltin, Normal 1

En reiteradas oportunidades el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta y la ministra de educación Soledad Acuña han asegurado que el objetivo de la creación de la UNICABA es la jerarquización y profesionalización de la carrera docente. Sin embargo, los y las estudiantes cuestionan su discurso y las formas en que proponen llevar a cabo la reforma. “Los y las docentes de los terciarios son quienes en febrero y marzo salen en la televisión caracterizados de piqueteros por exigir paritarias dignas y hacer huelga. Resulta muy contradictorio un proyecto que esgrime estas justificaciones cuando la realidad que vivimos es tan distinta”, comenta la representante del Lenguas Vivas.

No es una política, es un modelo

El ajuste en materia de educación pública es una constante creciente desde que el macrismo gobierna en la Ciudad de Buenos Aires. La reducción del presupuesto año tras año y la subejecución del mismo, golpean a todos los niveles educativos y ponen en emergencia al sistema educativo. “Hay un recorte y un ataque a la educación pública en su conjuto: lo que sucede con el Romero Brest está asociado a la UNICABA, y esto está relacionado a su vez con el cierre de los Institutos Técnicos de Formación Superior, a la mudanza de jardines, a la falta de vacantes: hay un modelo educativo que se está instalando y nosotros rechazamos hoy en día la UNICABA pero entendemos que lo fundamental que pasa por el presupuesto”, denuncia Romano.

La política de vaciamiento y desfinanciamiento desplegada por el PRO a lo largo y a lo ancho del distrito porteño lleva acumulada una batería de medidas que azotan bruscamente a aquellos y aquellas que buscan un lugar dentro del sistema público de escolarización. El cierre de cursos, la falta de construcción de escuelas, los sueldos de miseria, la ausencia de política integral de becas y viandas, son solo algunas de las decisiones tomadas por Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri, durante su paso por la Jefatura de Gobierno. En el último tiempo, además, han buscado introducir reformas en todos los niveles educativos que pretenden -según esgrimen- construir la escuela siglo XXI. La Nueva Escuela Secundaria en 2012, la Secundaria del Futuro en 2017 y la UNICABA en 2018 forman parte de este paquete de reformas con el que el gobierno sigue machacando los cimientos de la escuela pública.

Todas las medidas enumeradas trazan un hilo conductor muy claro y lejos están de ser decisiones azarosas. La gestión macrista en la Ciudad viene instalando una cosmovisión en la que “subyace una concepción de modelo educativo que apunta a un futuro sin docentes, sin una contención pedagógica, sin la cuestión social que caracteriza al vínculo de la docencia con los pibes y las pibas. Detrás del discurso de la revolución tecnológica y el emprendedurismo, están escondiendo una escuela donde no haya docentes ni un vínculo cara a cara. Y eso irrumpe de lleno con la perspectiva que habita en los profesorados”, explica Deltin.

¿Qué esperanza queda entonces para aquellas personas que eligen hoy en día apostar por la educación pública? “Dar batalla en defensa de los profesorados expresa la voluntad de dar pelea y el año que viene poder seguir abriendo las puertas a nuevos y nuevas ingresantes que van a formarse como docentes y que van a forjar un futuro distinto para la Argentina”, plantea Corbo esperanzada.

La pulseada final

Finalmente, tras el dictamen de mayoría firmado el viernes en la Legislatura por los 34 legisladores del bloque Vamos Juntos, el próximo 22 de noviembre se votará el proyecto de ley de UNICABA. Teniendo en cuenta que el oficialismo tiene mayoría automática, sumado a la indiferencia con la que viene actuando, no pareciera que vaya a dar el brazo y a torcer y se prepara para aprobar el proyecto en completa soledad. “De todos modos entendemos que esto va a generar de por sí un mayor costo político porque que no es lo mismo defender un proyecto al que se lo critica principalmente por inconsulto y por la desobediencia a las demandas de los profesorados, sin el apoyo de al menos una parte de la oposición”, analiza Romano.

En todo el tiempo transcurrido desde la primera presentación del proyecto (noviembre 2017) no han logrado sumar ningún voto de la oposición. Desde el Frente de Izquierda hasta el PJ, pasando por el Partido Socialista, Unidad Ciudadana y Autodeterminación y Libertad, se oponen firmemente al proyecto de creación de la Universidad Docente. A pesar de la desventaja que corren en términos numéricos, no hay que desconocer que la lucha de los profesorados consiguió dilatar los tiempos de la votación y obligó al gobierno a reformular su propuesta. “Fue un año muy intenso para los profesorados. Para nosotros es histórico en muchos aspectos: fue un año donde se multiplicó masivamente la cantidad de estudiantes de los distintos centros que se sumaron a participar: más de 20.000 personas salieron a las calles como nunca se había visto en nuestro sector. Fue un año que fijó un horizonte, la unidad, que fue lo que permitió que llegáramos, a un año de la presentación del proyecto, con los 29 terciarios abiertos” rescata.

Alejandra Fernández, Federico Dickens

“La lucha se ha vuelto cotidiana dentro de los profesorados y es realmente un orgullo ver el nivel de articulación y empuje después de tantos meses y en un contexto nacional que no le levanta el humor a nadie. Los estudiantes este año hemos protagonizado una revolución educativa que da cuenta de un estado de alerta y de movilización permanente en todos los niveles”, destaca Irene. Pase lo que pase el jueves, ya nada será lo mismo dentro de los profesorados. “No vamos a volver atrás en muchos sentidos. Esta articulación entre rectoras y rectores no tiene marcha atrás y sienta un precedente respecto de otros conflictos educativos en los que autoridades y docentes no han estado al frente de la lucha junto a los y las estudiantes”, precisa el presodente del Joaquin V. González.

Pero no todo es discusiones y rosca política. “Reivindicamos la alegría en la lucha. A la hora de marchar llevamos mucho la alegría, los juegos y los cantos, y eso hay que reivindicarlo porque si hay algo que hace más fuerte la lucha es poder hacerlo con alegría”, destaca Fernández. Con esa alegría que caracteriza a la juventud y con la firme esperanza de revertir el escenario actual, estudiantes, autoridades y docentes se preparan para marchar este martes desde el Palacio Pizzurno a la Legislatura. Será una jornada con antorchas, cargada de mística y agite, que culminará con la instalación de una carpa educativa sobre la calle Perú. Allí permanecerá, con actividades durante el día, hasta el día de la votación.

Con todas las cartas jugadas sobre la mesa, sólo resta saber cómo actuarán los legisladores y las legisladoras en función del futuro de los institutos terciarios.