El kirchnerismo, envalentonado por la acumulación de actores de CFK a nivel nacional, se reagrupa en territorio porteño, donde el Pro goza de una hegemonía hasta ahora infranqueable. El progresismo también juega sus fichas.

En los últimos diez años, la Ciudad de Buenos Aires se ha tornado sumamente adversa para cualquier opción política que no sea amarilla y de derecha. Sin embargo, el kirchnerismo porteño apuesta a engrosar sus filas y reinventarse para superar el caudal estanco de votos que lo tiene a maltraer, en contraposición a la solidez sin fisuras que demuestra la alianza gubernamental Vamos Juntos.

El puntapié inicial de esta reconfiguración opositora fue la conformación de Unidad Porteña en 2017, que aglutinó al Partido Justicialista junto a La Cámpora, Nuevo Encuentro y NEP de María Rosa Muiños. Esa lista estuvo encabezada por el diputado Daniel Filmus. También dieron la disputa el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el referente de la ONG La Alameda, Gustavo Vera, de estrecho vínculo con el Papa Francisco. Por otro lado, se sumó como novedad el sector de centro-izquierda autodenominado “Ahora Buenos Aires”, cuyas principales caras visibles son Itai Hagman y Jonathan Thea.

Esa foto que finalmente no fue

Días antes del nacimiento de Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires y de Unidad Porteña en el territorio gobernado por el Pro hace más de una década, en mayo de 2017 se produjo una foto inesperada y auspiciosa a la vez. Doce organizaciones sociales y políticas se reunieron en el Hotel Bauen para elaborar una agenda en común y plantear la posibilidad de un gran frente antimacrista en la Ciudad de Buenos Aires. La mayoría arrastraba un pasado en el kirchnerismo -con quien rompieron en malos términos-, pero estaban dispuestos a dejar atrás los rencores y avanzar en un acuerdo programático amplio. Sin embargo, los tiempos electorales y una coyuntura anclada en la inmediatez del conflicto social impidieron un mayor acercamiento entre Jorge Taiana, Victoria Donda, Claudio Lozano, Alcira Argumedo -del espacio de “Pino” Solanas-, Itai Hagman y Rafael Klejzer. Finalmente terminaron desparramados en varias listas durante las elecciones legislativas del año pasado: Taiana y Hagman confluyeron en el espacio kirchnerista Unidad Porteña, Donda acompañó a Sergio Massa y al mediático economista Matías Tombolini, mientras que Claudio Lozano y Rafael Klejzer se enfrentaron en unas PASO en la que ni siquiera lograron superar el piso de 1,5%.

Mayo de 2017. Taiana, Donda, Lozano, Hagman, Klejzer, Argumedo y Polino en el Hotel Bauen.

¿Qué pasará en 2019? Se reacomodan las piezas

La vuelta del FMI, el abandono del gradualismo y la profundización de la recesión económica en nuestro país, acompañados de un clima político signado por la tendencia a una creciente polarización, pergeñaron los últimos movimientos de la oposición en torno a diferentes grados de acercamiento hacia la figura de Cristina Fernández de Kirchner, lo cual podría tener fuertes incidencias en el fragmentado tablero electoral de la metrópolis porteña.

El senador nacional de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, sorprendió en noviembre con su pedido de incluir a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en un “gran” frente electoral. Recientemente el cineasta twitteó: “Tenemos que constituir un gran frente patriótico para frenar la maquinaria de daño que es Macri. Un frente sin recortes, desde Sergio Massa y Ricardo Alfonsín hasta Cristina Kirchner. Estamos frente a un gobierno que es una máquina de embustes” (25/11/2018). Si bien el peso de Solanas dentro del distrito porteño disminuyó a la par del desmembramiento de Proyecto Sur, en 2011 obtuvo el tercer lugar como candidato a jefe de Gobierno con casi el 13 por ciento de los votos.

Por su parte, la diputada Victoria Donda evitó declaraciones de ese impacto en torno a una reconciliación con CFK y hasta sostuvo que “el kirchnerismo es una foto sepia”. Sin embargo, recientemente abandonó Libres del Sur junto a un nutrido sector de Barrios de Pie encabezado por Daniel Menéndez y se encolumnó detrás de la figura presidenciable de Felipe Solá, quien dejó el Frente Renovador con la idea de contribuir al armado de un frente opositor que incluya al kirchnerismo. La hija de desaparecidos finaliza su mandato como diputada por la Ciudad de Buenos Aires en 2019 y aún no reveló si apuesta a renovar en la Cámara Baja o si dará lugar a alguna sorpresa.

Luego de más de dos años de distanciamiento, cuando el Movimiento Evita armó su propio bloque de diputados, los dirigentes Emilio Pérsico, Fernando “Chino” Navarro y Leonardo Grosso se reunieron con Cristina Fernández en el Instituto Patria. Cabe destacar que el Movimiento Evita apoyó en las elecciones legislativas de 2017 a Florencio Randazzo, pero al mismo tiempo dejó una puerta abierta con el kirchnerismo al sumar a la docente Carolina Brandariz como candidata a legisladora por Unidad Porteña. En la actualidad está encolumnado -con mayor énfasis que Donda- detrás de la candidatura de Solá, dado que entienden que una postulación de CFK facilitaría el discurso a la campaña de Macri. Así como los referentes de la organización político-social marcaron la importancia de discutir las “bases programáticas” del candidato del frente de unidad, la máxima dirigente de Unidad Ciudadana planteó la importancia de las PASO como forma de dirimir cualquier diferencia.

Por último, representantes de Nuevo Encuentro, Nueva Mayoría, Patria Grande, Seamos Libres, ATE Capital, CTEP Capital y referentes sindicales de Metrodelegados, Foetra y la economía popular confluyeron en agosto pasado dentro de Marea Ciudadana, un “espacio transversal, inclusivo y diverso” que busca romper el “techo del 20%” que cosechó en los últimos años el kirchnerismo porteño y aliados, a la vez que entienden que hay un espacio crítico que quedó vacante tras el ingreso de Martín Lousteau a Cambiemos en la Ciudad.

Unificación de fechas y tiempos que corren

La Legislatura porteña sancionó en octubre pasado su propio Código Electoral que organizará el proceso de las elecciones del jefe de Gobierno, diputados y comuneros en la Ciudad y que plantea la posibilidad de unificar los comicios con la Nación. En esa ocasión contó con los votos del kirchnerismo. De esta forma, en caso de votarse para alcalde porteño al mismo tiempo que para presidente de la Nación, el 22 de junio de 2019 vencerá el plazo para la presentación de las listas de precandidatos para las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) ante la Junta Electoral Partidaria. El 11 de agosto tendrán lugar las PASO y el 27 de octubre las elecciones generales.