Detenciones en Puente 13 a 40 días del asesinato de Orellana

«Las detenciones llegan tarde»

Foto: Nicolás Cardello

Rolando Pardo e Isabel Carballo, señalados como quienes loteaban y vendían ilegalmente las tierras públicas donde fue asesinado el militante de la CTEP Rodolfo Orellana, fueron detenidos esta mañana luego de un allanamiento. Las organizaciones siguen reclamando justicia.

Casi 40 días después del fusilamiento del militante de la CTEP Rodolfo Orellana, fueron detenidas hoy las dos personas señaladas por los vecinos y las organizaciones sociales como los responsables de la venta ilegal de las tierras donde se produjo la represión del 22 de noviembre, a la altura del Puente 13 en Ciudad Evita, La Matanza.

Se trata de Rolando Pardo e Isabel Carballo, quienes fueron allanados esta mañana y les fueron incautados, según fuentes policiales, dos millones de pesos en efectivo y un arma de fuego. Ambos se hacían pasar como los dueños de las tierras que pertenecían al Estado y eran administradas por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). En esas tierras, de unas 40 hectáreas, se produjo la toma espontánea que derivó en la posterior represión y asesinato a sangre fría de Orellana.

El loteo y la venta de los terrenos estaba prohibida por un fallo del Tribunal Federal de Moreno desde hace dos años, pero la AABE no intervino, por lo que las organizaciones no dejan de señalar la responsabilidad institucional de ese organismo en la muerte del joven militante de origen boliviano. «La reacción fue tardía y la AABE tendría que haber actuado antes para evitar una muerte», le dijo a El Grito del Sur Beatriz Capdevilla, secretaria de la APDH La Matanza.

Desde la querella que representa a la familia del militante descartaron que el allanamiento y las detenciones tengan que ver con la causa del asesinato, y esperan que pueda avanzarse en las medidas de prueba que puedan identificar al efectivo de la Bonaerense que disparó. Hasta ahora, los testimonios coinciden en señalar a “una efectiva mujer, rubia” de la Policía Bonaerense que disparó a Orellana por la espalda.

Sobre los terrenos también pesa un reclamo de la comunidad Querandí de la zona, agrupados en la organización Tres Ombúes, quienes también mantienen un conflicto abierto por la conservación de su tierra ancestral.

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