Rockeros machirulos

Cosquin Rock Episodio II: el ataque Palazzo

Hace más de 72 horas finalizó el Cosquin Rock, pero no terminó la polémica. ¿Quién es José Domingo Palazzo, el organizador del festival más grande de la Argentina, que declaró que "no hay suficientes mujeres con talento" para el Cosquín Rock?

Jose Palazzo es hijo del abogado y empresario José Luis Palazzo, quien fuera denunciado en el juicio del ex Centro de Detención Clandestino La Perla por ser uno de los encargados de la “limpieza ideológica” en la Empresa Provincial de Energía de Córdoba durante la última dictadura militar.

Palazzo también es reconocido por sus declaraciones racistas y xenófobas, como cuando twitteó “nunca ingeniería o abogacía”, atacando al Club Atlético Belgrano por un folleto del club donde promocionaban talleres de Cajón Peruano, macramé, entre otros. Hijo de genocidas y xenófobo, esta semana Palazzo sumó a su largo prontuario su más reciente característica pública: machista.

Luego de que muchos medios (incluido El Grito del Sur) y las redes sociales repudiaran la falta de presencia femenina en los escenarios del Cosquin Rock, el organizador se justificó diciendo: “Si yo tuviera que poner el 30 por ciento tal vez no lo podría llenar con artistas talentosas y tendría que llenarlo por cumplir ese cupo; esas artistas no estarían a la altura del festival y tendría que dejar afuera a otro tipo de talentos”.

Por último, tenemos su lado empresarial: anti-pueblo y amigo de la policía. Luego del recital de La Renga en el aerodrómo de Villa Rumipal, donde asistieron unas 50 mil personas y falleció Ismael Sosa, Palazzo elogió a las fuerzas de seguridad diciendo: “La Policía hizo un trabajo impresionante, junto con bomberos, Defensa Civil y todo el operativo que se montó que dio como resultado un show absolutamente en paz”. En otra ocasión, en recitales tanto de Residente como de Las Pelotas, no dejaron entrar a personas con carteles de Santiago Maldonado. Otro ejemplo clave son los allanamientos: después del festival, en 2018, se registraron aproximadamente unos 200 operativos. Este año hubo, al menos, siete detenidos y 51 allanamientos.

Pero sobre todo es anti-pueblo. Con un total de más de 120 mil espectadores, un sol abrasador y unos 32 grados, El Cosquín Rock contó con sólo dos puestos de hidratación, con cinco canillas cada uno. Pasando las 22 hs, obviamente ya no quedaba agua y la única alternativa era pagar entre 70 y 80 pesos una botella de agua o hacer una cola de 1 hora y para recibir agua  intoxicada. Hasta ahora, al menos 50 personas denunciaron un cuadro de gastroenteritis por consumir agua turbia que proveía el festival y que era cara de comprar.