Mariano Recalde

“Una ciudad linda no es la mejor maquillada, sino la que atiende mejor a su gente”

Fotos: Catalina Distefano

El más reciente candidato a jefe de Gobierno por el peronismo y uno de los hombres fuertes de La Cámpora, Mariano Recalde habla sobre el escenario 2019, el mundo del trabajo y la conformación de un armado opositor de unidad que recupere la Ciudad de Buenos Aires tras 12 años de macrismo.

Mariano Recalde nos recibe en su despacho del segundo piso de la Legislatura. Es la referencia número uno de La Cámpora en el distrito, pero también se ha destacado por su rol de abogado y docente universitario. Durante la entrevista no agarrará el mate ni el celular, los únicos dos objetos que lo acompañan sobre la amplia mesa del salón.

Te reuniste con Pino Solanas para discutir sobre la situación en la Ciudad. ¿Es posible ganar en el bastión histórico del PRO? ¿Qué hay que hacer?

Sí, se le puede ganar al PRO en la Ciudad y en el país. No hay representaciones eternas y de lo que se trata es de construir una mayoría política que exprese a a quienes están descontentos, tienen angustias, no llegan a fin de mes o se quedan sin trabajo. Y esas personas también tienen nuevas demandas: tenemos que interpretarlas y construir una propuesta que le llegue a la gente. Para eso, una de las condiciones es armar una fuerza política lo más amplia posible y por eso hablamos con todos aquellos que tienen la misma sensibilidad que nosotros.

¿Hay límites para esa unidad?

El límite lo ponen quienes decidan no integrarla por no compartir lo que proponemos. No se trata de nombres propios sino de posiciones políticas: si están de acuerdo con defender la industria nacional, desendeudar al país, defender el trabajo, el poder adquisitivo del salario, hay margen para conversar. Si están en contra de los tarifazos, del abandono de la escuela pública, dentro de esos amplios márgenes puede entrar cualquiera. Después, hay muchos que eligen ponerse de la vereda de enfrente.

Foto: Catalina Distefano

En la construcción de una propuesta unitaria, ¿hay que solidificar la identidad K o diluirla en algo más amplio?

Son dos extremos. Uno no pierde su identidad, pero tenemos que construir una propuesta nueva, no reconstruir lo que fue. Hay que ampliar y pensar en nuevas fuerzas políticas que reúnan e integren identidades, que incluyan a otros, que vengan del radicalismo, del socialismo o de un peronismo con matices.

En ese sentido, ¿considerás que la candidatura de CFK es una ventaja para disputar la Ciudad?

CFK es la dirigente política con más respaldo popular que tiene la Argentina, no sólo de la oposición. Claro que es una ventaja. Hoy Cristina, en la Ciudad, mide mas que cualquier otro dirigente. De todos modos, nosotros construimos una fuerza política que se proponga cambiar no solamente el país sino también la Ciudad. Pero tenemos que instalar una fuerza política que no dependa exclusivamente de un candidato nacional.

Foto: Catalina Distefano

¿Creés que 2019 es una elección más motorizada por los rechazos que por las adhesiones?

No termino de compartir. Creo que el rechazo puede estar en una parte que priorice su odio, pero creo que la gente vota en función de lo que aspira, de lo que le proponga alguien y no tanto “contra” un determinado candidato. Hay que trabajar en limar antipatías pero sobre todo en construir simpatías.

¿Creés que hay un sector del peronismo que está cómodo sacando un 20% en Ciudad?

No lo creo. Todos trabajamos para tener la mayor cantidad de votos, ganar y tener un gobierno que represente a la gente. Algunos podrán tener una actitud menos confrontativa, pero no quiere decir que están cómodos.

¿Es mala la gestión de Larreta?

Totalmente mala.

¿Y por qué sigue teniendo tanta aprobación?

Pasaron 12 años de gestión PRO y todavía, la ciudad más rica de la Argentina, no tiene las escuelas que necesita su población. Faltan 23 mil vacantes y no construyó los 10 km de subte por año que prometió, apenas hizo 0,8 y en este momento no hay ninguna estación nueva en construcción. Es uno de los símbolos de la mala gestión en la ciudad. La movilidad y el tránsito son cosas que tiene que resolver la gestión de la Ciudad.

Foto: Catalina Distefano

¿Fue un error pegarle a la construcción del Metrobus, que finalmente terminó siendo una solución eficiente?

Fue una solución efectiva, con mucho impacto y prácticamente nula inversión. Pero el eje vertebrador de una política de movilidad tiene que ser el subterráneo. Es por abajo, como le dijeron a Palacio. Es un medio de transporte más rápido, más cómodo, menos contaminante y alivia el tránsito vehicular. Hay que aliviar el transporte automotor, pero la idea de Macri Larreta y Dietrich no va en ese sentido. Buscaron desalentar el uso del auto a través del encarecimiento, en lugar de mejorar el transporte público. Y ahí entra otro eje de la mala gestión: es cada vez más caro vivir en la ciudad. Larreta aumenta el subte, el ABL, la vivienda, el estacionamiento. Sí se maquilló, se embelleció la ciudad, pero una ciudad linda no es la mejor maquillada sino la que atiende mejor a su gente, con mayor bienestar y menos desigualdad.

Hay un planteo recurrente de buscar al electorado de centro en un escenario polarizado. En el continente, la derecha no cede discursivamente y gana elecciones. ¿Hay que ceder en lo discursivo o fortalecer posiciones?

No es de centro. Es un electorado indeciso. Puede tener ideas muy distintas. Creo que hay una porción muy decidida en un proyecto de país y otra porción muy decidida por el opuesto. Y en el medio, hay una cantidad de gente indecisa. Yo creo que las posiciones poco claras o indecisas tibias no son las que suman más votos. Yo creo que hay que tener posiciones firmes sin tibiezas, lo que no quiere decir que uno se ponga extremista. Pero sí tener definiciones claras respecto a qué tipo de país proponemos. En esto, el frente patriótico que se esta conformando va a tener claras las definiciones: deuda externa, Derechos Humanos, industria nacional, exportaciones, salario.

Foto: Catalina Distefano

Sos profesor universitario de Derecho. ¿Hacia dónde va el mundo del trabajo? ¿Qué medidas contracíclicas puede tomar el Estado para proteger el trabajo?

Si sigue este Gobierno, el mundo del trabajo va hacia 1900, la época previa a los derechos laborales. Lo escuchás hablar a Macri y no quiere aguinaldo o vacaciones. Ves algunas formas de explotación laboral que el Gobierno promueve o ve con buenos ojos, como Rappi o Glovo. Ese modelo de trabajo que parece novedoso pero es, en términos científicos, el modelo de explotación laboral previo a la creación de la OIT o los derechos laborales. Me preocupa que a través de las nuevas tecnologías se pueda sortear o eludir las normas que el Estado fue dándose para proteger las condiciones de vida de la gente que vive de su esfuerzo personal. El descanso, la protección contra enfermedades, la protección ligada a la jubilación y a la maternidad desaparecen en esta forma de relación laboral encubierta donde encima te dicen que sos emprendedor, socio, tu propio dueño.

¿Te ves de candidato a jefe de Gobierno?

Estamos trabajando por unir a todos. No hay que poner el carro por delante del caballo, cuando nos juntemos todos decidiremos cuál es el mejor o la mejor candidata. En esa discusión veo a muchos compañeros y compañeras con capacidad de representar a esta fuerza política.