Mariel Fernández

“Desde que Vidal es Gobernadora empeoró todo”

Conduce una cooperativa de construcción dirigida íntegramente por mujeres. Tuvo que abandonar su barrio por la presión del narcotráfico y las amenazas recibidas. Mariel Fernández es referente del Movimiento Evita de Moreno y cuenta cómo es organizarse en uno de los distritos más golpeados del Conurbano.

“Me tuve que ir por la persecución del narcotráfico, porque entraron a mi casa con armas”, explica Mariel Fernández. Habla de Cuartel Quinto, su barrio, uno de los lugares más alejados de Moreno, territorio olvidado por el Estado y que los movimientos sociales le disputan a diario al narcotráfico. Las hostilidades contra ella y su marido, Esteban “Gringo” Castro, comenzaron a partir del asesinato de César Mendez, un militante del Movimiento Popular La Dignidad, que vivía en un asentamiento de la zona. Junto con Mariel y su familia, se tuvo que ir también el cura párroco Eduardo Farrel, por el mismo tipo de amenazas: “Nos nos cuida nadie, ni el Estado, ni la Policía”.

Mariel y su familia tuvieron que mudarse pero la organización, que vence al tiempo y a las amenazas, prevaleció. Fernández es referente del Movimieno Evita y sostiene en el barrio un centro cultural, talleres gratuitos, programas de atención comunitaria para el tratamiento y la prevención de adicciones, un jardín comunitario y un terciario de formación docente. “Nos propusimos formar docentes de la zona para garantizar que los chicos tuvieran clases, más aún en uno de los barrios más alejados del centro de Moreno. Ya hay unas 60 personas que se recibieron y están trabajando. Hay una escuela, en un asentamiento a 30 cuadras de la ruta, hecha en containers, que si las maestras del terciario no hubieran tomado las horas, directamente no se habría abierto”, comenta Mariel.

Pero al vez la iniciaiva más interesante que impulsan sea un proyecto de construcción de viviendas dirigido enteramente por mujeres: “Estamos terminando un plan de 244 viviendas en Barrio La Perla, un barrio popular un poco más cercano al centro de Moreno. Llegamos a tener 320 personas trabajando todos los días. La conducción de esa obra fueron todas mujeres: estaba yo, la compañera que coordina la obra, que es una capataz general, las arquitectas, otras capataces mujeres y albañiles mujeres”, agerga Fernández. “El barrio La Perla estaba abandonado hace 7 años: había ranchadas de paco y habían fusilado a dos chicos en un búnker En medio de eso empezamos el plan de obras, hicimos una bolsa de trabajo y el barrio empezó a cambiar”.

A pocos días de cumplirse seis meses del fallecimiento de Sandra y Rubén, docentes de Morenos víctimas de una eplosión por falta de mantenimiento en las instalaciones de gas, Fernández analiza lo sucedido: “Hace mas de dos años veníamos sosteniendo una coordinadora con todos los movimientos sociales y ATE para hacer reclamos al Consejo Escolar. Organizamos tres marchas grandes antes de la explosión de la escuela por el deterioro que tenía la infraestructura escolar. La preocupación mayor, en ese entonces, era la necesidad de los chicos de que se cocinara en las escuelas y también hablamos de fallas en el gas, que las cocinas no andaban. Pero nunca pensamos que la escuela podía estallar”, sentencia.

“Desde que Vidal es Gobernadora empeoró todo, se notó mucho el conflicto que ella tuvo con la policía: la policía, en los barrios, es mucho mas autónoma y hace lo que quiere”, dice Fernández. Cuando es consultada sobre sus expectativas para 2019 responde con preocupación: “Necesitamos que se pueda resolver la unidad en una gran elección primaria, donde todos puedan participar. Yo no se si Cristina se tiene que presentar o no, pero en los barrios del Conurbano, la gente, por una cuestión de sentido común, te pide que vuelva. Y en este momento la elección es central, porque soportar otro período macrista es un suicidio para nosotros”, dice Mariel y gira un mate con la figura de Evita. La histórica dirigente está casi omnipresente: un grabado en el mantel, un cuadro en la sala de reuniones, el mural en la calle, los aritos que lleva Mariel.

“Un Gobierno es popular por lo que uno dice y por lo que uno hace. En Moreno no hay un gobierno popular. Hay una deuda pendiente de infraestructura social: los barrios quedaron detenidos en el tiempo, no hay asfalto ni cloacas, no se pudieron extender las redes de agua potable”, agerga para finalizar. “Los barrios necesitan mucha organización popular porque hay cosas que no las resolvés sólo desde el Estado. En Moreno, con 600 mil habitantes, hay un solo hospital. Pero esto no se soluciona con otro hospital. Necesitamos formar promotores de salud que trabajen en los barrios para que la gente no se enferme”, concluye.