Continúa el conflicto

¿Por qué la comunidad educativa del Cerámica se opone al traslado?

Foto: Catalina Distefano

Tras dos meses de conflicto, estudiantes y docentes reafirman su posición y rechazan de plano el traslado de la escuela al barrio de Vélez Sarsfield.

El ajuste no se toma vacaciones. En una clara embestida contra la educación pública, Horacio Rodríguez Larreta y Soledad Acuña amenazaron con cerrar 14 escuelas nocturnas. Aún no se sabe qué sucederá con el lactario del Ramos Mejía, mientras que la escuela de Cerámica y la escuela Media Nº3 que funciona dentro del predio del CENARD podrían ser trasladadas a otros sitios. A dos meses del inicio del conflicto que mantiene en vilo a la comunidad educativa de la escuela del barrio porteño de Almagro, es preciso preguntarse: ¿Por qué la comunidad educativa se opone al traslado del Cerámica?

  1. La decisión fue inconsulta

Docentes, estudiantes, familias y autoridades no tuvieron conocimiento de la medida hasta el 26 de noviembre del año que pasó. En ese momento la directora de la escuela recibió un e-mail en el que se le notificaba que el edificio sería mudado al Polo de las Artes -ubicado en el barrio de Vélez Sarsfield-, exactamente a 7 kilómetros de donde se encuentran actualmente.

  1. Desvaloriza a la escuela

El edificio de Bulnes 45 fue la casa del reconocido ceramista Fernando Arranz y allí funcionó hasta la actualidad la primera escuela de cerámica de la Argentina. “Nosotres elegimos esta escuela por su historia, porque amamos la cerámica. Cada alumne que pasó dejó su huella. Sacarnos del Cerámica es como dejarnos sin nuestro segundo hogar”, cuenta Luna, vicepresidenta del centro de estudiantes, en diálogo con este medio.

  1. Fragmenta a la comunidad educativa

La mayor parte de la población que estudia en la escuela vive en el barrio de Almagro. La enorme distancia que separa al edificio actual y al que pretende mudarlos el Gobierno, obligaría a un gran número de estudiantes a abandonar la escuela y buscar una vacante en otro lugar -tarea difícil ya que finalizó el período de inscripción-. Al mismo tiempo, aquelles estudiantes con discapacidad o prescripciones médicas también han asegurado que, de efectuarse el traslado, les sería muy complicado –por no decir imposible- ir a estudiar. También aquellos y aquellas que realizan actividades extracurriculares se verían obligades a abandonarlas para poder seguir cursando.

  1. Reducción de matrícula

Sumado a lo expuesto en el punto anterior, les ingresantes 2019 se vieron ante una enorme encrucijada, puesto que no había seguridad alguna del lugar en el que iban a concurrir a clases. Hasta los últimos días de noviembre aún figuraba en el sistema online Bulnes 45, pero una vez conocida la medida del Ejecutivo porteño, la dirección publicada en la web correspondía al Polo de las Artes, a donde quieren mudarlos. Frente a la incertidumbre y la falta de información, muchas familias decidieron cambiar de escuela a sus hijes, aunque muchas otras se acercaron a solidarizarse y apoyar la lucha de la comunidad educativa en defensa de su edificio.

  1. Pérdida de puestos de trabajo

Debido a la carga horaria de los y las docentes de la escuela, si el traslado se confirma, muches de elles perderán su cargo ya que, por la distancia, no podrían sostener su trabajo en más de una escuela. “Juntes: alumnes, profes y auxiliares somos como una gran familia. Sacarnos del Cerámicas es romper esa familia”, dice Luna angustiada.

Aunque el escenario es incierto, en un mes deben iniciar las clases y a la ministra Acuña se le termina el tiempo para definir cuál será el futuro de la icónica escuela porteña.