Un club se planta contra el avance inmobiliario en el sur de la Ciudad

“Queremos que siga el verde del Darling, en lugar del cemento”

Ubicado a dos cuadras del Parque Lezama, el Darling Tennis Club se encuentra en peligro: el Estado Nacional -propietario de parte de sus terrenos- busca dar luz verde a otro emprendimiento inmobiliario. Daniel Calabrese, presidente de la institución, desmintió una nota del diario Clarín referida a la inminente venta del terreno donde se ubica el club.

El Darling Tennis Club está ubicado sobre la avenida Brasil, a dos cuadras del Parque Lezama. En la actualidad cuenta con 750 socios y socias, 13 canchas de tenis, una cancha de fútbol, un gimnasio y una pileta recreativa. Asimismo, la entidad deportiva posee convenios con jardines y escuelas públicas de la zona a través del GCBA para prestar sus instalaciones a lo largo del ciclo lectivo. Desde el punto de vista ambiental, el Darling representa un pulmón verde en medio del cemento porteño: en su interior se destaca la presencia de más de 300 árboles.

Durante sus más de 100 años de historia -el club fue fundado en abril de 1918-, el Darling Tennis Club debió atravesar varias batallas en pos de la defensa de su patrimonio. En la década de 1960, las autoridades del club lograron frenar la prolongación de la avenida Martín García sobre sus terrenos. Más adelante, durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983), el intendente designado por la Junta Militar, Osvaldo Cacciatore, buscaba construir el ingreso a la autopista Buenos Aires-La Plata en medio de sus canchas, pero no logró su cometido. Ahora, el Darling está nuevamente en peligro: la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) -propietaria de una porción del predio- pretende vender dicha parte para dar luz verde a un nuevo proyecto inmobiliario, con torres de hasta 30 pisos de altura, un parque y la apertura de calles.

El Grito del Sur se acercó a la sede del Darling Tennis Club para conocer las últimas novedades en materia legal y el destino de los terrenos del club. El presidente de la institución, Daniel Calabrese, cuenta que “estamos en un litigio con Nación y Ciudad, sobre todo con Nación porque una parte de los terrenos del club son ocupados por nosotros desde hace más de 40 años. En ese momento nos encargamos de ponerlos en valor porque estaban con alguna dificultad. Pagamos un canon por esa parte, el resto del club lo tenemos adquirido a través de una escritura”, explica Calabrese.

Daniel Calabrese, presidente del Darling Tennis Club

El pasado domingo 10 de febrero, el diario Clarín publicó una noticia falsa referida a la venta de los principales terrenos públicos de la Ciudad, dentro de los cuales incluyó la franja de terreno que utiliza el club Darling. “Desmentimos lo que salió en Clarín este fin de semana, donde dice que se van a rematar esta semana los terrenos que ocupa el Darling. Esto no es así. Hay un terreno A, que hoy ocupa Seguridad Vial y tiene 5600 m2 -esta porción se va a rematar en marzo-, y un terreno B en el que estamos nosotros, que consta de 8300 m2. En el caso propio, se contrapone la ley de la Ciudad con la Ley Nacional de Clubes, cuestión que nos ampara hasta el momento. El artículo 18 plantea que es un terreno fiscal, que está en la sede del club y que no está dividido por ninguna calle”, señala Calabrese. “Ante esta situación, hemos empezado una demanda contra el Estado Nacional para defendernos y pedir que se aplique la ley de clubes”.

A lo largo de este tiempo, la posición de las autoridades del club se mostró contraria al avance inmobiliario dentro de las tierras públicas que utiliza el Darling desde hace décadas. Su máxima autoridad explica que “el club ya ha tenido vicisitudes, dado que originalmente estaba en los terrenos del actual Hospital Argerich. Esta situación dificulta el futuro del club porque si nos cercenan esa parte, perdemos el estacionamiento, tres canchas de tenis, el gimnasio y la cancha de fútbol. Queremos que siga el verde, en lugar del cemento: sería una contaminación visual sobre todo, nos sacaría el sol. Junto al Parque Lezama, somos el pulmón verde de la zona de San Telmo y La Boca. Sería muy complejo cambiar esa mirada”.

Los terrenos en disputa incluyen el estacionamiento, tres canchas de tenis, el gimnasio y la cancha de fútbol.

En relación al vínculo actual con las autoridades de los gobiernos nacional y porteño, Calabrese asegura a este medio: “Nunca se rompió el diálogo con Nación y Ciudad. Seguimos en tratativas con ellos. Nación hizo una propuesta en la que perdíamos mucha funcionalidad del club. Y con Ciudad siempre estamos discutiendo. Hay cosas que son insólitas: el Gobierno de la Ciudad nos ha apoyado con el cambio de luces LED de la cancha y nos hicieron el techo del quincho. Lo extraño es que los legisladores que votaron para que se apruebe la ley de Clubes en la Ciudad de Buenos Aires, son los mismos que votaron este convenio para hacer los edificios”, concluye el presidente.

El Darling Tennis Club está ubicado en Brasil 50, a dos cuadras del Parque Lezama.