Macarena Sánchez

“A la AFA le falta conciencia de género”

La futbolista despedida de la UAI Urquiza reflexionó, en una charla a fondo, sobre el machismo en el fútbol argentino. Apuntó a la dirigencia de la AFA y reveló los detalles de su encuentro con CFK.

Son las tres de la tarde de un martes feriado. Macarena Sánchez nos recibe amablemente en su departamento del barrio de San Telmo, bajo la atenta compañía de su padre y una amiga. No es un día de descanso para la jugadora santafesina de 27 años, quien fue despedida recientemente en forma escandalosa por la UAI Urquiza y no tardó en erigirse en la principal voz cantante de la nueva clase desposeída del fútbol femenino en Argentina. A las cinco tiene pautada otra entrevista con un medio de comunicación extranjero. “Otro trabajo no remunerado”, bromea. Inmediatamente cuenta que en los últimos 40 días brindó más de cien entrevistas, a razón de casi 3 por día. A pesar de que Maca pasó desde enero hasta acá por los principales estudios de televisión del país y que el proceso de adaptación a los flashes de las cámaras ya forma parte del pasado, el tono de voz y la postura corporal de la protagonista irá variando a lo largo de la media hora de entrevista y se irá relajando recién promediando casi la mitad de la misma.

-¿Qué cambió en tu vida cotidiana desde que dijiste lo que pensabas y el consecuente despido de la UAI Urquiza?

-Cambió todo en mi vida. En principio, tuve la desgracia de haberme quedado sin club y el fútbol era lo principal en mi vida. Por otra parte, tuvo un lado muy positivo que fue la visibilización de las problemáticas que tenemos en el fútbol femenino. Esto trascendió fronteras, no fue sólo un tema nacional. Eso fue buenísimo para nosotras porque nos hacía falta mucha visibilidad, que se hable de lo que nosotras estamos viviendo porque es un tema bastante crítico. Fue buenísimo por ese lado, pese a que me toque vivirlo con tristeza por no estar en ningún club y porque me dejaron libre en mitad del torneo.

-¿Tuviste tiempo de caer y pensar en el revuelo que generaste en relación a un tema que estaba acallado hasta hace no mucho?

-Me cuesta caer, sigo en la vorágine de hacer notas y estoy a ful todos los días. Con el tiempo me voy a dar cuenta que fue un cambio bastante positivo para todas, no sólo para mí. Hacía falta que se denuncien estas cosas, nos veníamos callando hace muchísimos años.

-En una entrevista reciente dijiste que irte a jugar afuera sería “egoísta”. Más allá de cualquier amenaza o adversidad, querés quedarte a pelearla acá…

-No considero que las que se van sean egoístas, sino que es porque quieren vivir de esto. Ser profesionales y dedicarnos 100% al fútbol es el sueño de todas. En mi caso sería egoísta, porque inicié todo esto en conjunto con varias chicas y tuve que poner la cara en un montón de situaciones. Lo que yo estoy visibilizando no es sólo un problema personal, sino algo grupal. Entonces irme en este momento sería un poco dejar de pensar en los problemas de las demás y esa no es la idea.

-¿Cuáles son las diferencias que hay entre una liga europea al máximo nivel y la Primera División del fútbol femenino en la actualidad?

-En casi todos los clubes de Europa el fútbol femenino es profesional, y en los que no lo son tienen las condiciones básicas dadas. Por más que las chicas no tengan un contrato, les pagan unos viáticos acordes y tienen infraestructura, lugares dignos para entrenar, escuelita y obra social. También hay clubes que son básicamente de fútbol femenino y nada más. Me parece que es un tema de mentalidad y una cuestión cultural. En Argentina no terminamos de salir del pensamiento retrógrado y machista, por lo que hay palos en la rueda para avanzar. Es una cuestión de género. Hace falta un cambio rotundo y que sea un punto de inflexión para nosotras, que nos favorezca como jugadoras y trabajadoras. Hay que dejar de tener miedo y contar las cosas como son.

Fotos: Virginia Robles

-¿Qué características tiene el machismo en un ambiente como el fútbol?

-Todas. Desde ir a entrenar y que no nos den la cancha, no contar con los espacios que cuentan los hombres (por ej.: los vestuarios), no poder usar los mismos materiales, que no haya escuelita de fútbol para nenas, que ni siquiera se tenga en cuenta que la mujer puede llegar a ser jugadora de fútbol. Es como si no existiésemos, como si fuésemos un subdeporte. Hay mucha invisibilidad, se nos exige como profesionales y, al mismo tiempo, se nos toma como amateur a la hora del momento de registrar la actividad como un trabajo.

-¿Y cómo se revierte toda esta cuestión discriminatoria?

-Es como te decía al principio: creo que es un cambio cultural y de perspectiva. Eso es lo más difícil de lograr. La lucha que estamos dando no es contra la AFA ni contra ningún club, sino contra el sistema. Igualmente, la AFA, los clubes, los sponsors y los medios de comunicación tienen que poner un poco de voluntad para terminar con esta invisibilización. Principalmente la AFA, que tiene el poder y los recursos para cambiar las cosas y lograr el desarrollo del fútbol femenino. A la AFA le falta más conciencia de género, es lo que se necesita hoy en día. Hace falta que más mujeres que nos entiendan vayan ocupando esos puestos.

-Noviembre de 2018. Miles de mujeres alentaron al seleccionado femenino de fútbol. Más allá de este respaldo fundamental, ¿cuánto feminismo y ganas de emprender esta lucha colectiva dirías que hay entre las jugadoras de Primera y otras categorías?

-No mucho. La verdad es que falta mucho feminismo dentro de las jugadoras de fútbol; nosotras estamos desde los 5 años en este ambiente y desde esa edad nos tenemos que fumar que nos digan que no podemos, que no vamos a llegar a profesionales y que no lo merecemos. Todo eso nos queda en la cabeza, es inevitable. Es muy difícil salirse de ese lugar y entender que no es lo que nos merecemos. Entonces falta mucho feminismo y yo lo noté en este último tiempo. Me pasó que muchas jugadoras no se me acercaron y no me dijeron absolutamente nada. Falta sororidad, el feminismo no es quemar los patrulleros y lo que te quieren vender en la televisión o las redes sociales. No entiendo cómo hay jugadoras que no asocian el fútbol con el feminismo, ya que el feminismo pelea contra todo eso que venimos luchando hace muchísimos años. Sé que es difícil darse cuenta en un ambiente de mierda en el que nos oprimieron toda la vida. Por eso entiendo a las jugadoras que no toman partido, a pesar de que es una lucha que al fin y al cabo las va a favorecer. Nosotras no pretendemos cobrar millones, sólo queremos mejores condiciones.

Fotos: Virginia Robles

-Hace algunos días te recibió Cristina Fernández de Kirchner, ni más ni menos que el día de su cumpleaños. ¿Qué te dijo la ex presidenta?

-Fue una charla muy amena. Ella estaba bastante informada sobre el tema y sobre la realidad que estamos viviendo las futbolistas mujeres. Me dijo que continúe con la lucha, que ella veía en mí una energía que no encontraba en muchas personas y que irradiaba como una luz. Se indignó cuando le conté que cobraba 400 pesos por mes, eso no lo sabía. También me aconsejó con el tema de las amenazas, dado que ella sufre bastante ese tema por la persecución política. Ella se puso a disposición y me dio todo su apoyo.

-¿Cómo visualizas el futuro de tu carrera como futbolista?

-Quiero seguir jugando al fútbol en Argentina, pero sé que no es fácil plantear una denuncia de este tipo y obviamente muchos clubes van a pensar ¨no la voy a contratar porque me va a hacer quilombo¨. Pero obviamente me veo jugando, tengo la esperanza de continuar mi carrera en algún club, en el que me abra las puertas.

-¿Y cómo te ves de acá a unos 20 años?

-En veinte años voy a tener 47 (risas). Me veo dedicándome al fútbol femenino desde un lado más social e inclusivo, no desde un lado dirigencial ni desde adentro de la AFA. Me veo en una villa ayudando a un montón de nenas a salir de ese ambiente y de la vida que les tocó, dándole las herramientas para que puedan tener otro estilo de vida.

PING-PONG

Diego Maradona: El mejor de la historia, pero derrapa siempre.

CFK: Una gran referente política para mí, ella plantea el modelo de país que creo conveniente.

Leonel Messi: El mejor del mundo, pero me gustaría que se comprometa más con un montón de causas.

Ángela Lerena: La admiro, sé que también es muy difícil pelear en este ambiente desde el lugar del periodismo.

Chiqui Tapia: Le falta un poco de conciencia de género, para mi gusto.

Thelma Fardín: Es muy valiente por lo que hizo, por su denuncia y por cómo se plantó. Un ejemplo a seguir para muchas mujeres.