Dayana López y Farelis Silva

Chavismo Sur: venezolanas, feministas y revolucionarias en Argentina

Son mujeres chavistas que viven y militan en Argentina. Contra la matriz hegemónica, explican qué sucede en el país, cómo se vive en resistencia y qué significa enfrentar una guerra no convencional.

Dayana López y Farelis Silva son venezolanas, chavistas y militantes feministas. Actualmente viven en Argentina y organizan actividades para visibilizar la situación que vive un país que ocupa las primeras planas de todos los diarios. Lejos de su patria caribeña, estas mujeres intentan desmontar matrices mediáticas y luchan contra la manipulación y los sentidos comunes con que la prensa hegemónica bombardea en el tema del momento.

Chavismo Sur, la organización a la que pertenecen, nació en 2017 como un colectivo que aglutinara a los venezolanos revolucionarios en Buenos Aires. La iniciativa inició a partir de los convenios de educación superior entre la fundación Gran Mariscal de Ayacucho y un grupo de universidades argentinas y se extendió en el tiempo con las distintas camadas de estudiantes que fueron pasando por el país. Recientemente, al interior de ese espacio y al calor de la lucha feminista, surgió “Las Farías”, un grupo de mujeres chavistas que impulsa políticas públicas e intercambia experiencias entre Venezuela y Argentina.

Fotos: Ariel Olivares

¿Cómo explicarían la situación que se vive en Venezuela?

Dayana: Tenemos muchos recursos naturales: petróleo, oro, coltán, gas, inclusive reservas de uranio. Esto hace que seamos muy apetecibles para el imperio norteamericano, cuyos recursos son mucho menores que los nuestros. Por esto boicotea los programas sociales, las políticas económicas. Desde que Chávez creó, en el año 2001, la nueva Ley De Hidrocarburos que le quitaba a EE. UU. el control sobre nuestros recursos petroleros, se inicia un proceso muy intenso de ataque a la Revolución. Antes nos quedábamos con el 1% de los recursos petroleros y hoy con casi el 95%. Son recursos que se tradujeron en salud, educación, alfabetización y democratización de ese ingreso.

Farelis: Hay un bloqueo informativo y un show mediático. Suceden cosas del lado colombiano y se culpa a Venezuela. La ayuda que envió México al país no aparece en los medios. Hay una selección y manipulación de información que genera una matriz de opinión, que es ajena a las implicaciones que existen dentro del país. El impacto del bloqueo afecta a la salud, a la economía, al abastecimiento y no permite comunicar lo que está ocurriendo.

Fotos: Ariel Olivares

¿Qué es una guerra de cuarta generación?

D: En Venezuela, el imperialismo buscó ensayar nuevos modos de guerra que no fueran convencionales, con ejércitos o armas. Guerra territorial, con elementos de paramilitarismo, guarimbas, ataques a centros de salud, quema de personas. Impulsaron una guerra de cuarta generación: comunicacional, psicológica, económica, financiera y ahora diplomática.

F: Es una guerra donde la avanzada va primero por los medios, la economía y que intenta desestabilizar psicológicamente a la población. En la cotidiana, busca generar temor, inseguridad y desmovilizar.

¿Qué sucede con la ola migrante? ¿Es real que todos los venezolanos en Argentina son antichavistas?

D: Acá siempre hemos estado en minoría. Por ejemplo, en las presidenciales de 2012, donde participó Chávez, perdimos por 83% a 17%. La oposición ha sido mayoría aquí y no tiene que ver con la ola migratoria. El chavista, en general, está en su territorio, trabajando o aportando a la revolución. De hecho, nosotras abonamos a ese proyecto desde fuera y aunque circunstancialmente estemos lejos.

F: Dos tercios de la migración venezolana está en EE.UU. y Europa y tiene mucho que ver con los objetivos políticos de estos migrantes. Definitivamente los que más migran son los que no se sienten contenidos por el proyecto de la revolución, con su convocatoria a organizarnos, a generar poder popular. Si el objetivo de estas personas es trabajar y volver a casa a ver televisión, difícilmente se sientan contenidos con un proyecto socialista. Además, la migración en Buenos Aires fue centralmente a los sectores más pudientes. A diferencia de la migración paraguaya, peruana o boliviana se ha concentrado en Buenos Aires y específicamente en Palermo o Recoleta.

Fotos: Ariel Olivares

¿Qué diferencia existe entre el movimiento feminista en Argentina y Venezuela?

F: Son dos feminismos diferentes: en cuanto a masividad, el feminismo argentino es un aglutinador, una forma de construir política. Nosotras hicimos el proceso inverso: llevamos 20 años siendo parte de la propuesta política de la Revolución, pero desde 2007, cuando Chávez se asume feminista, nacen políticas concretas que fueron dando lugar a misiones orientadas a las mujeres más vulnerables.

D: La Constitución del 99 reconoce el trabajo doméstico, le otorga pensiones a mujeres que nunca habían realizado aportes e introduce también el lenguaje inclusivo. A partir de que se nos comienza a nombrar (presidente/presidenta, alcalde/alcaldeza), empezamos a ocupar esos espacios de poder.

Fotos: Ariel Olivares

PICADITO

¿Quién es Guaidó?

Guaidó es un muchacho absolutamente desconocido, que gana la votación legislativa con el sistema electoral que ahora desacredita. Llega segundo, con apenas 97 mil votos, en una de las provincias más chicas del país.

¿Cómo ven la militancia en Argentina?

Se trabaja muy desarticuladamente: hay muchas organizaciones en el territorio y todos los días nacen nuevas. Es muy distinto a lo que sucede en Venezuela.

¿Hay lugar para una “tercera posición” en Venezuela?

No hay tercera posición porque nunca hubo una oposición que no representara a la oligarquía venezolana. La oposición no tiene voluntad democrática: o boicotea elecciones o las desconoce si no las gana.