Huracán Feminista

Las quemeras, pasión popular y feminista

Desde el corazón de Parque Patricios, 'Huracán Feminista' es una agrupación de socies e hinchas del club que se organizaron para seguir quitándole espacio de juego al machismo en las canchas.

En el grito de gol que las encuentra como compañeras del mismo equipo, trascendiendo la impronta machista del fútbol masculino, ellas emergen organizadas en la lucha feminista que se hace sentir afuera y adentro de las canchas. Gambeteando al patriarcado se ponen la camiseta para dar batalla en el mayor “epicentro del machismo”, con la sororidad como bandera -sin que los colores de la pasión las dividan- proponen otro fútbol, el que se para en la cancha y en la hinchada como en la vida. En un café de Parque Patricios, Brenda, Sol, Sabrina y Fer nos cuentan cómo surgió Huracán feminista.

Fotos: Virginia Robles

¿Cómo surge la agrupación?

Brenda: La agrupación surgió por Twitter en diciembre del año pasado. Yo ya venía pensando en la idea de tener un espacio de encuentro. Algunas ya nos conocíamos de la cancha, otras no. Algunas hacen deportes en el club, algunas mandan a sus hijos, pero somos todas hinchas y socias del Club Huracán. De repente un día Sabri armó la cuenta de Twitter y a las dos semanas ya tuvimos la primera reunión.

¿Qué iniciativas llevan adelante?

No tenemos tanto tiempo, por ahora realizamos un taller de autodefensa feminista en Parque Patricios. La idea era proponer algo que en el club no se da y es una actividad física con perspectiva de género. También tenemos la idea de pedir cosas al club, pero no es tan fácil.

¿Cómo se llevan con las jugadoras de fútbol femenino de Huracán?

Ellas tienen una posición diferente porque no les es tan fácil plantarse y decir ‘yo quiero esto’, corren el riesgo de perder su trabajo, de armar lío. Ya de por sí que una mujer juegue molesta, así que es más difícil exigir cosas y que el contexto las acepte. Cuando surgió el tema de la profesionalización del fútbol femenino, algunos de los socios se resistían porque piensan que les van a aumentar la cuota. ¿Y los derechos de las pibas dónde quedan?

A principio de año se manifestaron en contra de la incorporación del arquero Agustín Rossi por las denuncias de género y finalmente el jugador no fue contratado ¿Cómo fue esto?

Hicimos un comunicado diciendo que no queríamos que lo incorporaran al club. También la idea era marcar la falta de capacitación en los clubes de fútbol sobre violencia de género o ESI en las inferiores, por ejemplo. Sí entendemos que la educación es una pata fuerte para combatir el machismo. El club en su rol social también debería involucrarse en ese sentido y estar a la altura de la coyuntura. Está pasando un cambio social al que parece le esquivan. Lo mínimo es no contratar personas que tengan denuncias de violencia de género, no queremos que esos sean los modelos para los chicos que van a la cancha. El club es del hincha, no del jugador, ni del presidente, sino de los socies.

Fotos: Virginia Robles

¿Cómo es la relación con la dirigencia del club?

Somos autogestivas e independientes, mucha gente piensa que venimos a sacar plata del club pero a nosotras nos gusta tener libertad, marcarnos nuestra propia agenda. Si es necesario conseguir recursos los buscamos, pero nadie usa nuestra imagen. Nosotras decidimos con quien hacer lazos o no.

Forman parte de la “Coordinadora de Hinchas” junto a socies, hinchas y a otras agrupaciones feministas de diferentes clubes. ¿Cómo es estar en contacto con rivales en lo futbolístico pero desde el feminismo?  

(Las chicas se ríen)

Sabri: Es dejar de lado la rivalidad futbolística para afuera y patear para el mismo lado, creo que eso es la sororidad. Cuando jugó Huracán contra San Lorenzo nos contactamos con las chicas de “La Soriano” para hacer algo en conjunto y hubo mucha buena onda, incluso después nos sacamos una foto juntas el 8M. El feminismo tiene algo de ejemplificador en un montón de cosas y no podíamos quedarnos afuera. No tiene sentido sostener la rivalidad porque llevamos causas parecidas, sumamos más estando juntas.

Brenda: Pudimos hacer eso que dicen las publicidades de TyC Sports, pero nunca vas a ver en chabones. Fue tan simple como juntarse con distintas camisetas, puede haber alguna chicana pero siempre todo bien.

¿Es posible insertar la perspectiva de género hacia adentro de Huracán?

Nosotras a futuro creemos que es posible que en el club haya una representación real de la mujer, un cupo sostenible. Hay clubes que tienen el 35% de mujeres en la Comisión Directiva, nosotras en Huracán tenemos 3 de 27 contando presidente, vice y vice segundo.

¿Por qué es importante que se organicen las mujeres de cada club?

Sabri: Es necesario, porque las mujeres en los clubes existen. Vos vas a la cancha y pareciera que siempre sos alguien que acompaña a un varón. Hay un montón de cosas en las cuales los varones se están repensando, pero queremos que eso en algún momento llegue a la cancha.

¿Cómo viven la cancha desde la hinchada ante los insultos machistas?

Sol: Estar parada en la cancha es estar escuchando dichos machistas todo el tiempo. Peor que los cantos son los comentarios de las personas que están alado tuyo y no les importa. Me acuerdo un día que pusieron a las jugadoras de fútbol de alcanza pelotas y no paraban de insultarlas y lo hacían solamente porque es mujer. Es complicado estar ahí y no poder decir nada, porque lo decís y se lo lleva el viento.

¿Qué significa para ustedes como hinchas el fútbol feminista?

Brenda: La cancha es el espacio más cavernícola que tiene el fútbol, es el epicentro del machismo y te la tenés que bancar porque es así e históricamente fue así. Yo siempre fui con varones a la cancha y la situación fue siempre la misma: estar callada para no decir una boludez, no gritar -a ver si todavía no sos femenina-, que te traten de machona. Haber encontrado ‘Huracán Feminista’ fue un alivio, saber que hay otras pibas que están en la misma que vos, que no estás tan sola ni tan loca. No sé si nosotras vamos a ver el cambio en el fútbol, pero existimos.

Sabri: Es la alegría de tenernos, de poder marchar con compañeras, saber que contás con la otra, que tenés un grupo de contención, que cualquier cosa que pase en la cancha va a estar alguna de las pibas y también crear lazos que exceden lo futbolístico. Generar una dinámica de sororidad en un contexto que no es favorecedor es fundamental, a partir de ahí todo lo que podemos construir es ganancia.

Fotos: Virginia Robles