Otra promesa incumplida

3 mil jardines que nunca llegaron

Ya transitando el último año de la actual gestión nacional, la CTERA denunció el incumplimiento por parte de la alianza Cambiemos de su promesa más importante en materia educativa, impulsada durante su campaña electoral.

Esta semana, la CTERA (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina) hizo público un informe del Instituto «Marina Vilte» sobre el estado de situación de la promesa que la alianza Cambiemos erigía como su principal propuesta en materia educativa. Al momento de lanzar el proyecto, el presidente Mauricio Macri destacaba su importancia: “Está comprobado en el mundo que los chicos que tienen la posibilidad de ir a un jardín de infantes tienen más posibilidades de terminar el secundario y eso es justicia social, equidad y por eso trabajaremos en este sentido. Hoy en la Argentina hay 600.000 niños que no tienen acceso a un jardín de infantes de tres años; por eso queremos construir 3.000, de los cuales 150 construiremos este año”.

Pero el paso del tiempo iría demostrando el estancamiento al que el Gobierno condenó a este proyecto. En 2016 no hubo ningún avance en la construcción de escuelas y el año concluyó sin obras en ejecución. En 2017 sólo un 21,9% de las obras con presupuesto asignado mostraron avance físico. Para ese entonces, además, con la asunción de un nuevo ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, tuvieron que admitir su incompetencia en las políticas de planificación educativa y mutar la idea de “3000 jardines” a un “programa de 10.000 aulas”, reconociendo que en sus primeros cálculos no se habían considerado necesidades básicas como el hecho de contar con terrenos y el presupuesto necesario para pagar los salarios del personal docente.

Así se llegó a un 2018 en el que se construyeron 150 aulas -ya no escuelas- de las 3.043 previstas, es decir, el 36,6% de los proyectos presupuestados. Y para este año, como resultado de la profundización de la crisis económica, se prevé la construcción de un 75% menos de lo previsto en 2018.

Si bien la meta anual siempre estuvo lejos de acercarse a los 750 jardines por año que hubieran sido necesarios para cumplir con la promesa del Presidente, la cantidad prevista en los presupuestos fue creciente durante 2016-2018. El problema sin lugar a dudas ha sido la fuerte subejecución de las partidas presupuestarias destinadas a dichos objetivos. En 2017 se contaba con un presupuesto de $5,602 millones, de los cuales sólo se utilizó el 32,9%.($1.841 millones), y en el 2018, de los $6.063 millones de presupuesto destinados a la construcción de jardines sólo se utilizó el 33,8% ($2.049 millones).

Desde CTERA denuncian que, en suma, sólo entre 2017 y 2018, se desperdiciaron partidas por un total de $7.775 millones, con lo que se podrían haber construido 540 jardines o 3000 aulas. “La política económica del gobierno nacional, atada a los mandatos del FMI, confirma lo que nuestra organización gremial viene denunciando: un ajuste feroz en políticas públicas educativas, con la desresponsabilización del Estado Nacional en el financiamiento educativo, que aumentó considerablemente la desigualdad entre las provincias y sus respectivas poblaciones”, sostuvieron desde la Confederación.