¿Cómo será la campaña electoral del oficialismo?

Cuando Carrió domina el spot

La alianza Cambiemos lanzó a través de sus redes sociales un significativo spot con Elisa Carrió en el centro de la escena. En diálogo con este medio, el sociólogo y consultor político Ignacio Ramírez analiza la posible estrategia comunicacional del oficialismo de cara a esta nueva campaña electoral.

La campaña electoral ya se largó y la alianza oficialista Cambiemos ha decidido recurrir a su vieja y exitosa fórmula de generación de spots para remotivar a su núcleo duro y contener la fuga de votos de “los descontentos” hacia otras opciones electorales. Precisamente, las usinas comunicacionales del partido gobernante lanzaron el pasado sábado una significativa pieza de cara a las elecciones 2019, que tiene a Elisa Carrió en el centro de la escena -siendo la única oradora en el video de 1 minuto y medio-, en un discurso que combina rasgos tradicionales que fueron un hito en la campaña del 2015 con otros propiamente coyunturales que aluden a un pedido de “confianza” frente a la profunda crisis económica que golpea principalmente a los sectores medios y bajos de la sociedad.

El spot está acompañado por el texto de bajada “Tengamos confianza”, y muestra a la diputada Elisa Carrió hablando en un tono pausado y calmo -con el habitual color verde naturaleza de fondo- planteando el “milagro de salir de un gobierno autoritario que iba a ser Venezuela”. Inmediatamente reconoce que el país se encuentra transitando “el momento más difícil de esta historia de salida a la libertad”. Luego de referirse “a todo lo que nos robaron” y a asegurar que “no hay otra salida”, la referente de la Coalición Cívica (CC) advierte: “Miren, no vuelvan al faraón. No crean que el pasado fue mejor porque el pasado es la esclavitud y la mentira. Entonces tengamos confianza”. En el tiempo restante del spot, la diputada nacional que detenta este cargo desde el año 1995 se ocupa de remarcar -tal como ha hecho en múltiples oportunidades a lo largo de esta década- que no la mueve ninguna ambición personal y que su vida va a permanecer dedicada a “la lucha contra la corrupción para que no nos roben más y tengamos una república”.

La última pieza comunicacional de Cambiemos: “Tengamos confianza”

Teniendo en cuenta las características de este spot, ya se pueden empezar a vislumbrar algunas líneas rectoras de lo que será la campaña comunicacional de Cambiemos en su búsqueda de lograr la reelección del presidente Mauricio Macri. El Grito del Sur dialogó con Ignacio Ramírez, sociólogo, consultor político y docente en FLACSO, para conocer su opinión al respecto.

“En primer lugar, esta intervención asume que la gestión y la economía es el pasivo de la estrategia que vienen desplegando. Entonces tienen que construir una clase de mensaje que tenga el centro de gravedad en otro aspecto. En ese sentido hay una apuesta por lo que podríamos llamar el voto moral, con Elisa Carrió -por eso no me parece casual que sea la cara de ese mensaje- como una de las últimas credenciales en pie de la marca Cambiemos”, explica Ramírez. De acuerdo con el sociólogo especializado en comunicación política “en el mensaje de salta a la vista lo que podemos llamar la campaña del miedo, que es la segunda parte de la pesada herencia -la construcción discursiva orientada a reescribir el pasado-. Esta segunda parte busca intervenir sobre la representación del futuro, o sea llenar de imágenes caóticas la posible escena de un próximo gobierno peronista o kirchnerista. Se trata de esterilizar la capacidad de la oposición de generar esperanza y un horizonte. Ahí el significante de Venezuela funciona y actúa con esa función”, agregó Ramírez. “El otro aspecto de ese mensaje tiene que ver con un gobierno que no satisface reclamos materiales, pero que intenta satisfacer los instintos y las pasiones del electorado anti-peronista. No entrega soluciones, pero articula identidad”, reflexiona el sociólogo.

El factor Venezuela viene siendo utilizado por las derechas de todo el continente como forma de atemorizar a los votantes sobre un posible triunfo de alternativas opositoras de cuño anti-neoliberal. En ese marco, Ignacio Ramírez analiza la presencia de este significante dentro de la campaña 2019 y sus repercusiones hacia delante: “Me parece que ahora es temprano para juzgar la eficacia, pero de cualquier manera creo que lo que ha hecho el gobierno de Cambiemos al radicalizar su mensaje es detener la sangría electoral o ralentizar esa pérdida. Con cierta racionalidad, el gobierno nacional está trabajando más el piso que el techo con la idea de fidelizar ese respaldo electoral más adherido por cuestiones ideológicas e identitarias anti-peronistas que por una expectativa. Todos esos mensajes están destinados a fidelizar esa minoría electoral. Obviamente con esa minoría electoral no alcanza para ganar un ballotage, pero sí empiezan a bosquejar una campaña binaria y de contraste con lo que ellos intentan controlar -en el sentido de la representación-, que es el kirchnerismo”. Luego concluye: “Esto tiene como función también mantener lo único que los sostiene hasta el momento: la grieta, es decir, un escenario binario y muy radicalizado emocionalmente”.