La pelea por la sucesión de Angelici

Súper 2019 electoral en Boca Juniors

Sin Angelici en la carrera por la reelección, un pelotón de candidatos a presidente buscan conducir Boca a partir de diciembre próximo. La interna dentro del oficialismo, la búsqueda de unidad por parte de la oposición y la posible candidatura de Juan Román Riquelme en un recorrido por el panorama político del club.

Las elecciones en Boca Juniors, previstas para el transcurso de las dos primeras semanas del mes de diciembre, se celebrarán casi en paralelo con la asunción de un nuevo presidente o presidenta de la Nación por los próximos cuatro años. En cualquier otro club ese dato podría pasar desapercibido, pero quienes transitan a diario los pasillos del club de la Ribera conocen a la perfección que una eventual derrota de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales podría alterar el status quo de hegemonía macrista que se extiende en Boca desde el año 1995 hasta la fecha.

La particularidad de la carrera electoral 2019 es que el presidente Daniel Angelici no puede ir por la reelección, dado que este año finaliza los dos mandatos previstos por el estatuto boquense. Eso desató una serie de movimientos dentro de la interna oficialista, dado que varios integrantes de peso dentro de la comisión directiva buscan reposicionarse sin acatar las órdenes del actual mandatario, quien eligió a Christian Gribaudo como su potencial sucesor.

Por otra parte, la oposición en Boca Juniors -fragmentada desde hace varios años en al menos dos listas- busca limar asperezas con el objetivo de alcanzar marcos de unidad más amplios y generar la opción más competitiva para disputar con chances la elección. En medio de un clima electoral que empieza a calentarse paulatinamente, ambos sectores comparten un interrogante esencial para sus futuras aspiraciones: la posible candidatura de Juan Román Riquelme, quien ya ha manifestado públicamente la intención de jugar políticamente en el club y, de acuerdo a las diferentes encuestas que manejan los presidenciables, tiene una intención de voto “tan alta” que potenciaría en forma abrupta a cualquiera de las listas que decida integrar.

Rebeldías y disputa de poder al interior del oficialismo

La decisión de que Christian Gribaudo, secretario general de la institución y presidente del Instituto de Previsión Social (IPS) de la provincia de Buenos Aires, encabece la lista del oficialismo generó cierto descontento dentro de un sector que acompaña a la actual gestión macrista en Boca. Las tensiones salieron a la luz a finales de febrero, cuando el presidente Daniel Angelici decidió correr al vice Rodolfo “Royco” Ferrari del manejo del estratégico Departamento del Interior, que representa a las 70 peñas que el club tiene en todo el país y el resto del mundo, y que en los comicios del año 2015 aportó alrededor de tres mil votos claves para garantizar el triunfo del oficialismo. “Royco siempre tuvo durante todos estos años una posición crítica y la situación terminó de explotar en febrero. En Boca las peñas del interior son muy importantes porque tienen alrededor de 28 mil socios. Y eso el día de la elección va a ser clave”, explicó a El Grito del Sur un miembro de la Asamblea de Representantes que milita en la oposición.

Si bien Ferrari continúa como vicepresidente hasta el final del mandato de esta comisión directiva, nadie descarta que éste pueda sumarse a alguna de las listas que enfrentarán a Gribaudo en apenas siete meses. En las filas del oficialismo, no obstante, se muestran muy optimistas de cara a la elección: a pesar de que los resultados deportivos de la era Angelici distaron bastante de igualar las épocas doradas del club -a lo largo de sus dos gestiones logró cinco títulos, todos de carácter nacional-, se mencionan como argumentos a favor las diez agrupaciones que apoyan a Gribaudo, un balance económico favorable y la experiencia de haber formado parte de las diferentes administraciones del club durante los últimos veinte años. “Tenemos un bloque político consolidado hace mucho tiempo”, aseguró a este medio uno de los más renombrados vocales oficialistas, con lo cual queda descartada en principio una eventual nueva fuga de dirigentes de la actual CD.

Foto: Nicolás Cardello

¿Oposición unida o fragmentada?

Desde un sector de la oposición trabajan sin descanso en la conformación de una lista de unidad que pueda hacerle frente al macrismo en Boca Juniors. En este punto sobresalen los mismos presidenciables que ya protagonizaron la contienda de 2015: Jorge Amor Ameal y José Beraldi. El primero con un perfil de opositor duro -tras la muerte de Pedro Pompilio, Ameal ocupó la presidencia entre 2008 y 2011-, catalogando recientemente a Boca como “el PRO, un submarino amarillo”, y el segundo con buena llegada a la Casa Rosada y en especial a la figura de Mauricio Macri, de quien fuera vicepresidente cuando éste manejaba el club de la Ribera. “Nos juntamos varias veces con Ameal. Él reconoce el error de haber ido solo en 2015. Al menos discursivamente, es el más parecido y lo más cercano a quienes pregonamos la defensa del patrimonio del club, de La Bombonera y los colores. En cambio, Beraldi subió una foto con Macri saludándolo en el día de su cumpleaños. En los pasillos del club hasta se dice que quiere ser el candidato de Macri”, reveló un joven dirigente que integra una de las agrupaciones políticas boquenses más decididas a avanzar en el camino de la unidad.

El 6 de diciembre de 2015 la fórmula encabezada por Daniel Angelici y Royco Ferrari obtenía el 43,7% (11421 votos) en una elección con récord histórico de votantes. En segundo lugar, a más de 3 mil votos, quedó la lista de Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini (30,85%), mientras que la restante propuesta -José Beraldi y Rómulo Zemborain- alcanzó el 25,05%. Es decir, las dos listas opositoras reunieron por entonces la adhesión de más de la mitad de los socios y las socias de Boca. Sin embargo, fuentes del oficialismo consideran que este año se va a mantener la misma cantidad de listas y que el escenario va a ser similar al de cuatro años atrás. “La elección del 2015 ya fue de por sí reñida. No hubo una distancia importante entre la primera y la segunda fuerza sobre todo. No fue una diferencia de 90 a 10, como en algún momento Macri supo lograr. Más allá de lo deportivo, nosotros estamos muy seguros de esta gestión”, analizó un dirigente cercano a Angelici que prefirió mantener su nombre en reserva.

Según uno de los asambleístas opositores que ingresó por la lista de Beraldi, pero que hoy comulga más con la posición de Ameal, “estamos trabajando para lograr una lista de unidad, para que no nos pase lo que nos pasó en 2015. No es una tarea fácil porque a veces los dirigentes que son cabezas de sectores tienen algunas ambiciones personales que les cuesta dejar de lado. Esperamos que podamos unir a todos los sectores”. Estas facciones opositoras incluyen, además de Ameal y Beraldi, a la agrupación La Bombonera -donde militan, entre otros, los dirigentes kirchneristas de Boca Somos Todos, Víctor Santa María y Santiago Carreras-, a la agrupación Azul y Oro, al dirigente de Nuevo Boca Roberto Digón -opositor al macrismo desde el año 2003- y al movimiento Boca Es Pueblo, que está dando sus primeros pasos en la política electoral del club.

Riquelme Sí o No

Si bien a finales de marzo apareció durante el partido entre Boca y Banfield jugado en la Bombonera un trapo que decía “Román presidente”, trascendió recientemente que el último ídolo del club de la Ribera no se imagina aún yendo a disputar el cargo máximo, aunque su silencio sólo se encarga de alimentar más rumores. “Esta dirigencia se portó muy mal con Riquelme. Nosotros somos oposición, no tenemos nada que ver con esta gente. Si él tiene intenciones de ser presidente de Boca, yo me voy a la platea”, planteó Jorge Amor Ameal en un gesto inusual. Lo cierto es que el 10 tiene una intención de voto elevada que lograría posicionar a cualquier lista que decida integrar, aunque no lo haría a cualquier costo debido a su convicción de no quedar pegado a una lista de tinte macrista o peronista-kirchnerista, teniendo en cuenta la fuerte dimensión nacional que tendrá la elección de este año. A pesar de haber criticado duramente en anteriores ocasiones al presidente Daniel Angelici, algunos meses atrás Román y el “Tano” se juntaron a tomar mates. “Creo que Riquelme no va a jugar en esta elección. Él es una personalidad difícil y sólo jugaría a ganador. Nosotros tenemos que construir la unidad más allá de Riquelme. Tampoco sabemos cuál es el Boca que quiere Riquelme”, aseguró el mismo asambleísta que hoy busca acercar posiciones entre Ameal y el resto de la oposición.

Con respecto a este tema, en el oficialismo tienen una posición bastante similar a la de sus detractores. Más allá de los últimos coqueteos del ex crack, hoy ven difícil su postulación a algún cargo electivo. “Son todos rumores, ninguno emana de su propia voz. No nos preocupa esa situación”, concluyó otro dirigente vinculado a Angelici.

Foto: Matías Brandán

Una elección vinculada con lo nacional

Si bien aún no se conoce con exactitud la fecha de los comicios -la conformación de las listas debe cerrar al menos 1 mes antes-, nadie duda que esta elección en Boca Juniors va a estar más pegada que nunca a la suerte del macrismo a nivel nacional. Una victoria de Mauricio Macri allanaría la continuidad de sus herederos políticos dentro del club, mientras que una derrota del Presidente sería un cimbronazo político de tal magnitud que podría alterar cualquier esquema preestablecido y alimentar la idea de “fin de ciclo”, dado que el llamado a la votación se dará una vez conocidos los resultados de un casi seguro ballotage.

Mientras tanto, los diferentes sectores políticos del club continúan trabajando en diferentes sintonías: unos buscando consolidar un candidato -Christian Gribaudo- que aún no logra despegar en las encuestas, y otros tratando de acercar posiciones entre figuras distanciadas hace rato para evitar la fragmentación política que en 2015 resultó funcional a la reelección de Angelici.