Final abierto en Rio Negro

Segundo Round en la Patagonia

Tras el fiasco de las encuestas en la elección de Neuquén, nadie se anima a vaticinar un resultado en las elecciones a gobernador de Río Negro de hoy. Cambiemos y el FpV tienen candidatos propios, mientras que el partido provincial busca diferenciarse de “la grieta” para que su triunfo o su fracaso no sea capitalizado por ninguno de los dos.

En pocas horas se conocerán los resultados de la elección a gobernador en la provincia de Río Negro. La tarde-noche rionegrina no sólo será “la hora de la verdad” para los candidatos, los partidos, los militantes y los ciudadanos; sino también para las encuestadoras, quienes pondrán a prueba, otra vez, su capacidad para recuperar credibilidad luego de la seguidilla de pronósticos bochornosos durante las elecciones en la vecina provincia de Neuquén el 10 de marzo.

En lo único en que coinciden todas las consultoras es que la candidata de la Casa Rosada, la radical Lorena Matzen, y su compañera de fórmula, Flavia Boschi, tendrán una muy deslucida participación, y quizás no alcancen siquiera el 5 por ciento de los votos. Mientras que otras hablan de un abultado triunfo de la candidata del actual gobernador, Arabela Carreras, y otras de una reñida contienda entre esta última y el candidato del FpV, Martín Soria.

Al igual que en Neuquén, el macrismo apuesta a que no gane la dupla Soria –Odarda (FpV), poniéndole fichas de manera silenciosa a la candidata del actual gobernador, Alberto Weretilneck: Arabela Carreras. La candidata de Juntos Somos Río Negro (JSRN) manifestó públicamente en reiteradas oportunidades que al partido provincial sólo lo une un marco de “respeto y cordialidad” con el gobierno nacional, pero dejando entrever que ideológicamente existen escasas coincidencias y marcadas diferencias.

SOMOS POCOS Y NOS CONOCEMOS MUCHO

Paradójicamente, el nacimiento de JSRN es inseparable de la familia Soria. En 2011 y luego de 30 años de consecutivos y reprochables gobiernos radicales, accedía a la gobernación de Río Negro la fórmula del FpV conformada por Carlos “el Gringo” Soria -intendente de General Roca (y ex SIDE)-, acompañado por el propio Weretilneck -por entonces intendente de Cipolletti-.

Tres semanas más tarde de asumir y luego de una discusión familiar posterior a la cena de Año Nuevo de 2012, Carlos Soria fue asesinado por su esposa, Susana Freydoz, madre del actual intendente de General Roca y candidato a la Gobernación, Martín Soria y de la diputada nacional María Emilia Soria.

Después de días incredulidad e incertidumbre y de constantes idas y vueltas donde algunos querían convocar nuevamente a elecciones y otros pugnaban por respetar la Constitución, Weretilneck accedió al cargo de gobernador y fue secundado por Carlos Peralta, quien fallecería en 2014.

El acercamiento de Arabela Carreras, -actual candidata del partido JSRN-, a la figura de Weretilneck se remonta a 2011, cuando entonces era concejal en el municipio de Bariloche y fue convocada por “el Gringo” a encabezar la lista de legisladores provinciales.

En 2015, ya con el partido provincial conformado, la alianza Alberto Weretilneck-Pedro Pesatti consigue un triunfo contundente ante la fórmula del FpV integrada por Miguel Ángel Pichetto y Ana Piccinini. Quien también participó de los comicios en esa ocasión fue Magdalena Odarda, actual candidata a vicegobernadora de Martín Soria, junto a Bautista Mendioroz por el Frente Progresista por la Igualdad y la República, quienes obtuvieron el 10 % de los votos.

Carreras, quien se acercó a Weretilneck de la mano de Carlos Soria, resultó reelecta como legisladora cuatro años más tarde por JSRN, pero en 2017 fue designada para dirigir el Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte, cargo que ostentó durante dos años hasta ser convocada a integrar la fórmula provincial Weretilneck- Carreras, que más tarde y dada la “proscripción” del primero a partir de una decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, mutó a Carreras-Palmieri.

El proceso electoral rionegrino se caracterizó por un constante devenir de acusaciones y denuncias cruzadas que terminó en una judicialización sin precedentes en la región. Los candidatos de Cambiemos, Matzen y del FpV, Martín Soria, aunaron esfuerzos y denunciaron la candidatura de Weretilneck, primero en los estamentos provinciales y luego en el máximo tribunal de la Nación.

Apelación tras apelación, la Corte Suprema convalidó por un voto el pedido de Cambiemos y del FpV y terminó con las ilusiones de Weretilneck, quien decidió proponer como sucesora a Arabela Carreras y darle la chance a Alejandro Palmieri, quien hasta entonces se desempeñaba como jefe del bloque oficialista en la Legislatura provincial luego de oficiar como ministro de Economía de la Provincia durante los cuatro primeros años.

Cabe destacar que Palmieri, -al igual que Carreras-, llegó a la órbita de la política provincial y a acercarse a Weretilneck de la mano de “El Gringo”, a quien acompañó durante varios años al frente del área de economía durante su gestión como intendente de General Roca (2003-2011).

Una vez electo gobernador, Soria padre fue sucedido como intendente por su hijo Martín, quien oficia el cargo hasta el día de hoy, y se presenta como la opción más concreta para sacar del poder a JSRN.

ELECCIÓN PROVINCIAL, NACIONALIZADA

Con un estilo efusivo y muy criticado en sus formas, Soria (h) propone un cambio en la política provincial, a la que acusa de estar alineada al macrismo. “El domingo festejamos los rionegrinos o festeja Mauricio Macri”, sostuvo hace algunos días al referirse a la batalla que tendrá con la candidata oficialista a la que calificó como “un títere de Weretilneck” y la candidata de Cambiemos.

Sus principales críticas al Gobierno provincial pasan por el escaso apoyo a las economías regionales, -la fruticultura, sobre todo- en virtud del desarrollo de otras industrias, y la deuda en dólares contraída para la ejecución del denominado “Plan Castello”, un ambicioso plan de obra pública. Desde el sector oficialista aseguran que dicha deuda no generará inconvenientes, dado que se costeará a través de los ingresos también en dólares, que genera el petróleo.

Pese a estar acompañado por una heterogeneidad de partidos y ser considerado por los opositores y por el gobierno nacional como el candidato del “kirchnerismo”, Soria no recogió apoyos explícitos de miembros de esa fuerza nacional más que de Daniel Scioli, mientras que el Peronismo Federal manifestó su apoyo público a la candidata Carreras.

Aliado con Magdalena Odarda, actual senadora por Río Negro, y quien hace meses le lanzaba las peores acusaciones al vincularlo al narcotráfico en la zona, Soria promete el domingo “darles un cachetazo a los socios del Presidente”.

Por su parte, Carreras cuenta con la ventaja de ser “la elegida” del actual gobernador Weretilneck, quien, pese al desgaste de 8 años de gestión, cuenta con un alto grado de aceptación e imagen positiva en gran parte del vasto territorio rionegrino.

Sostenida por el aparato, apoyada en la gestión provincial, y apostando a su propio capital político, Carreras se diferencia de Soria (h) y de Matzen, a quienes acusa de “querer meter a Río Negro en la grieta”, de “responder a partidos nacionales que poco interés tienen en el bienestar de los rionegrinos” y de “una carencia total de propuestas”.

Además refiere que “lejos de quedarse tranquilos con la proscripción de Alberto, fueron también por prohibir los símbolos que identifican al partido con Weretilneck”, dado que solicitaron a la Justicia que los carteles de vía publica no pudieran contener el rostro de Weretilneck y que las boletas evitaran la “W” que identifica al partido.

“¡Los rionegrinos no queremos una provincia amarilla, ni azul; la queremos verde!”, enfatizó en clara alusión a los colores que identifican a los tres sectores: Cambiemos, FpV y JSR, respectivamente.

Prometiendo no variar mucho el rumbo de la política provincial y consciente de “los difíciles años que se avecinan en materia económica”, la candidata oficialista garantiza que la cuestión de género atravesará su gestión, la cual estará basada en “continuar el camino que inició ´Alberto´, hacia una provincia independiente, autosustentable, con diversificación de la matriz productiva y pacificada”.

Carreras critica a su principal adversario porque considera que “además de no tener propuestas, gestó una alianza de último momento e improvisada”, y aseguró que “en JSRN se trabaja desde hace ocho años por un proyecto provincial que tiene como guía al partido provincial neuquino, (MPN) al que considera hermano”.

Ante este escenario, la candidata de la Casa Rosada, Lorena Matzen, aparece cada minuto con menos chances de hacer una digna elección. Es por esto que Cambiemos no ha mostrado apoyo explícito a Matzen, y desde el propio espacio intentan accionar del mismo modo que lo hicieron en Neuquén: acercarse al partido provincial, polarizar la elección con “el candidato K”, y evitar que otra dura derrota de Cambiemos en la Patagonia afecte la imagen de Macri.

¿Y PICHETTO?

Sumado a la ansiedad de los resultados de la elección del domingo, la gran incógnita en la política rionegrina parece ser siempre la misma: el presente y el futuro del eterno senador Miguel Ángel Pichetto, quien, en los últimos años, luego de desistir de candidatearse a gobernador, ha sabido coquetear con Weretilneck, con Soria, y luego nuevamente con Weretilneck.

Hay quienes afirman que el senador intentó intermediar en la Corte para obtener un fallo favorable a la candidatura de Weretilneck. Por el contrario, otros hablan de una traición, mientras que algunos murmuran que ya existe un posible acuerdo entre ambos, y que en caso de que Pichetto integre alguna fórmula presidencial, “Alberto” lo sucedería como senador por Río Negro.

Demasiadas son las incertidumbres hoy, pero hay una cosa en la que todos coinciden, y es que, gane quien gane, Pichetto va a celebrar, porque si algo saben los rionegrinos es que “el eterno senador”, siempre cae bien parado.