La escritora expuso en una charla pública con Lala Pasquinelli

Libros para deconstruir el amor romantico, por Claudia Piñeiro

Como parte del ciclo "Tenemos que hablar", Claudia Piñeiro brindó una charla en el Centro Cultural Recoleta sobre cómo deconstruir el amor romántico y recomendó una serie de libros para empezar a pensar la literatura en esa clave.

El ciclo “Tenemos que hablar” en el Centro Cultural Recoleta es un claro ejemplo de cómo los espacios institucionales también pueden ser habitados por discursos incómodos. Curado por la imprescindible artista Lala Pasquinelli, directora del proyecto Mujeres que no fueron tapa, “Tenemos que hablar” es una serie de charlas con referentes, militantes y pensadores feministas.

Con invitadas que siembran más dudas que certezas -como Rita Segato, Luciana Peker y No tan distintas-, estos encuentros lograron colar un discurso insurrecto en medio de tanta lavada de cara oficialista: un centro cultural apuntado al público joven enclavado en un barrio histórico de la alcurnia porteña.

El miércoles 3 de abril la invitada fue Claudia Piñeiro. La reconocida escritora y guionista charló con Pasquinelli en la terraza mientras la audiencia -sentada en reposeras y arropada con las mantas que repartía el personal- aprovechaba una de las últimas tardes que el otoño aún permite pasar al aire libre.

En la charla que tituló “La educación sentimental”, Piñeiro se propuso abordar lecturas para repensar los modelos de amor romántico construidos por la literatura clásica. La reconocida escritora, que tuvo un papel fundamental en el debate por la ley de interrupción voluntaria del embarazo, dijo: “Hay que empezar a cuestionar los modelos de amor que nos dejó la literatura, el amor en el desconsuelo, en el sufrir, en el que el otro te dice que no, traje lo que leería yo para educar sentimentalmente en este siglo”.

Frente a la pregunta de Lala Pasquinelli sobre cómo dejar de reproducir los estereotipos de género en los personajes, la escritora respondió: “El refugio del escritor es el punto de vista. El tema está en el punto de vista desde el que te pares para construir el personaje, y el desafío es elegir el que te deje verlo más completo, sobre todo en sus contradicciones”.

“Yo creo que la literatura y la escritura son un gran ejercicio de empatía. Para crear un personaje uno tiene que ponerse en un lugar que es distinto y si uno le ofrece a los lectores personajes diferentes le estás permitiendo al otro ponerse en un lugar distinto y pensar que el mundo no es blanco y negro. Al leer mucho se agiliza esa empatía”, explicó Piñeiro, quien recientemente defendió el uso del lenguaje inclusivo en el VIII Congreso de la Lengua Española.

Aquí reproducimos las recomendaciones de Claudia Piñeiro para deconstruir nuestro concepto de amor romántico:

“Las Malas”, de Camila Sosa Villada | Tusquets : Es la historia de una chica trans que va a estudiar a Córdoba y ejerce el trabajo sexual en el Parque Sarmiento. Camila Sosa, que además de escritora es actriz, dramaturga y mujer trans, cuenta cómo se forma una comunidad entre quienes trabajan en el mismo lugar, la relación entre ellas, cómo se va degradando el cuerpo de las mayores al inyectarse aceite para avión, los modelos de belleza esperados para las mujeres trans y las pocas opciones laborales, entre otras problemáticas.

“La autora tiene una prosa que me encanta -explica Piñeiro-. En el prólogo, cuenta que Camila tuvo que empezar a escribir sus propias obras de teatro porque no encontraba en otras personajes que ella como actriz pudiera representar, no estaba incluida en el imaginario teatral”.

“Distancia de Rescate”, de Samanta Schweblin | Literatura Random House :  “A Samanta la traigo siempre como la representación de una serie de libros que permiten pensar la no maternidad. Hasta hace un tiempo la literatura no se preguntaba sobre esto: ser madre era algo innato de ser mujer, y si la mujer no quería ser madre no era la protagonista, era un personaje secundario, con fallas”, cuenta Claudia.

“Las aventuras de la China Iron”, de Gabriela Cabezón Cámara | Literatura Random House: “Gabriela es una de las mejores escritoras argentinas, tiene una prosa extraordinaria. Ella lo que hace en este libro es pensar un Martín Fierro entre dos mujeres. La mujer de Fierro, La China Iron y Elizabeth, que es una inglesa que al marido se lo llevó la leva y quedó sola. Estas dos mujeres van encontrándose en un amor entre ellas en aquella época que no es lo mismo que ahora”.

“Una nena blanca”, de Mariana Komiseroff | Editorial Planeta libros: Esta historia es de mujeres en un conurbano difícil y es traído por Piñeiro como una metáfora de la mujer en el siglo XXI. “Muchas veces estamos diciendo acá estoy, por más que me den mazazos acá estoy. Es una novela de supervivencia en un conurbano muy difícil para las mujeres y géneros no binarios”.

“Por qué volvías cada verano”, de Belén López Peiró | Editorial Madreselva: “Es un libro que habla de una chica que volvía todos los veranos a la casa familiar donde era abusada por su tío, un comisario que mientras la violaba ponía el revólver en la mesa de luz para indicar quién manda. Como este libro transita mucho el expediente judicial, se repite la pregunta ¿Por qué volvías cada verano?, como si la culpa estuviera en la niña. Me parece que la culpa es algo que también se transmite mucho en los personajes de la literatura y este libro viene a desbaratar eso y te da un cachetazo desde el título”.

“La tierra empezaba a arder”, de Cynthia Edul | Editorial Lumen: El libro editado este año es la historia de una madre y una hija que van a visitar a su familia a Siria justo antes de la primavera árabe. “Es una novela muy entretenida y muy bien escrita que responde a la pregunta de qué es ser mujer y hombre árabe hoy”, precisa Piñeiro. “Me pareció interesante poder correrse del lugar de latinoamericanos y pensarnos en otro contexto”, agrega. Respecto al rol de la mujer en el mundo árabe, la escritora opina: “Uno ve a esas mujeres con el velo negro y entiende de alguna manera que tal vez hizo falta volver a eso para que las miraran, aunque no las ven porque están escondidas”.

“Apegos feroces”, de Vivian Gornick | Sexto Piso: Una hija que vive en el bronx y se lleva muy mal con la madre comienza a sentirse interpelada por el modelo de mujer de su vecina que tiene muchos problemas para maternar a su bebé. “Me gustó esta idea de no aceptar el modelo al que estamos destinadas como mujeres por nuestra familia y empezar a mirar a otras”, sintetizó Claudia.

Para finalizar Piñeiro trajo a la terraza del Recoleta a dos escritoras históricas: Natalia Guinzburg y Clarice Lispector, que hablan de ser mujer en lo cotidiano sin tomar el modelo de la mujer que goza quedándose en su casa. “Clarice Lispector muestra un montón de mujeres amargadas en su posición y Ginzburg tiene ese contenido de supervivencia por la guerra que la pone en un lugar que no era el tradicional de lo femenino”.