Roberto Baradel

“Hay dirigentes sindicales que no están a la altura de las circunstancias”

A solas con El Grito del Sur, el principal referente de los docentes de la Provincia de Buenos Aires habló sobre el paro del 30, la situación en las escuelas y las elecciones de octubre.

Con la economía cada vez más golpeada, el empleo en franco retroceso y la inflación que no para de aumentar, las dos CTA, Camioneros y la Corriente Federal anunciaron que irán al paro el próximo 30 de abril para exigir un freno al ajuste de Macri. Mientras tanto, el sector dialoguista de la CGT impulsa una convocatoria de los gremios de Transporte a una medida de fuerza el 1° de mayo, feriado y Día del Trabajador. Roberto Baradel es secretario general del SUTEBA y de la CTA Provincia de Buenos Aires. Nos recibe en la sede del sindicato, en el barrio porteño de San Telmo.

-¿Qué balance hacen de la movilización del 4A y por qué creen que es necesario impulsar un paro?

-El 4 fue un buen punto de partida, la movilización fue muy importante y compacta. Nosotros creemos que tenemos que convocar a un paro general de actividades a nivel nacional, por eso hicimos plenarios de los distintos sindicatos para adoptar una medida conjunta.Esta situación  nos está afectando a todos y hay que expresar al conjunto de la clase trabajadora diciendo que no queremos este tipo de políticas. A pesar de que haya varios dirigentes sindicales que no terminan de estar a la altura de las circunstancias.

-¿Qué opinas del sector que negocia el paro por la caja para las obras sociales?

-Debemos estar todos a la altura de las circunstancias. Creo que el tema de las obras sociales es importante, pero si la gente no tiene trabajo no van a tener obras sociales. Hay que defender el trabajo, el salario y la calidad de vida de los trabajadores. No quiero señalar con el dedo, porque es muy importante la unidad y la principal contradicción, para mí, es con el gobierno de Macri y lo que representa. Son los sectores más poderosos de este país, el FMI, el capital financiero internacional, todo eso de un lado. Y del otro lado el pueblo y los trabajadores.

-¿Cómo pega el ajuste en las aulas? 

-El ajuste mata, pasó con Sandra y con Ruben. Se condena a millones de argentinos a estar en la pobreza, por eso hay que parar el ajuste. Exceptuando la dictadura militar, no hubo gobierno que atacara tanto la educación pública, a los docentes y a la comunidad educativa. Hay que salir a dar la pelea por una educación de calidad, que no enseñe para el disciplinamiento y la resignación, que aporte elementos para formar sujetos de derecho y que ese conocimiento los chicos lo puedan utilizar no sólo para transformar su realidad individual sino la realidad del conjunto de su comunidad.

-¿Qué sentís cuando los medios hegemónicos te atacan en lo personal y construyen sobre tu figura un estereotipo negativo de dirigente sindical?

-Han causado el efecto contrario. En 2016 eso podía llegar a tener mayor aceptación en la sociedad, pero terminaron convirtiéndonos en referentes de la lucha contra el ajuste. Nos pasa a diario cuando vamos por la calle: nosotros no vamos con custodia cuando vamos a comprar o cuando vamos a la escuela. Ya el año pasado, pero sobre todo éste, nos vienen dando mensajes de aliento: “Gracias por la lucha que están llevando adelante”. Ellos necesitan destruir todo aquello que levante la voz contra las injusticias. Desde el día que Macri dijo “Baradel no necesita que nadie lo cuide”, hasta que terminó la paritaria, se apostaron en la puerta de mi casa un montón de docentes para cuidar a mi familia. Ahí supe que tenía que seguir dando la pelea.

-¿Se puede derrotar a Cambiemos?

-Estoy absolutamente convencido que sí. Pudimos reabrir escuelas, parar reformas que querían hacer en las técnicas, frenar el cierre de los profesorados. La propuesta alcanzada todavía dista de lo que nosotros necesitamos para conseguir un salario digno, pero demostramos que tenían el dinero y no lo querían dar. Vale la pena pelear. ¿Qué es lo que falta? Generosidad, humildad, grandeza y unidad. Entender que acá hay un interés superior al sectorial y a cualquier aspiración individual, que es el interés del conjunto de nuestro pueblo de vivir de otra manera, vivir dignamente.