Duranbarbismo o cómo despolitizar la política

Amalia Granata y el fenómeno “Salvemos las dos birras”

La polémica periodista encabeza en Santa Fe la lista 'Somos Vida', con la cual obtuvo 146 mil votos en las últimas PASO. Outsiders, consumo irónico y duranbarbismo en el fenómeno 'salvemos las dos birras'.

Amalia Granata es tan sólo una más del nutrido grupo de personajes que, desde fuera del ámbito político, se han instalado en él bajo la etiqueta de outsiders. De pelo castaño y gesto angelical, la panelista farandulera intenta revertir la imagen de femme fatale con la que ganó visibilidad. Anclada en la importancia de la familia tradicional y respaldada por el lobby opositor a la legalización del aborto, Granata encabezó la lista “Somos vida”, que en las elecciones primarias de Santa Fe del último 28 de abril obtuvo 146 mil votos y la ubicó como la tercera candidata más votada en la categoría a diputada provincial.

“Somos vida”, el espacio electoral formado por una alianza entre los partidos Unite y Del Campo Popular, se autodenomina como la única lista 100% pro vida y cuenta entre sus candidatos con un pastor evangélico. “¿Después que viene? ¿Legalizamos la droga? ¿Legalizamos a los pedófilos?”, cuestionó Granata respecto a la ILE durante un acto en Sunchales.

Ésta no es la primera incursión de Granata en la política local: hace dos años se postuló por el Partido Popular como candidata a diputada nacional y en aquella ocasión superó las PASO, aunque finalmente no logró entrar a la Legislatura. Ahora Granata cuenta con un piso de popularidad más alto, luego de haberse convertido junto con personajes como Agustín Laje y el periodista Mariano Obarrio en una de las líderes de la campaña Pro Vida.

¿Cómo llega una outsider política, enraizada en paradigmas cuasi medievales, a conquistar a una parte significativa del electorado? ¿Qué rol juega la comunicación política en estos fenómenos? Nicolás Zaharya es magíster en Administración Pública por la Universidad de Columbia, director de La Nacional Comunicación y profesor de comunicación en la Universidad de San Andrés. Zaharya entiende que el poder político se construye en base a dos ejes: el territorio y la imagen. “El territorio es una concepción más tradicional de la política: algunos dirigentes que se gestaron priorizaron eso, como Duhalde o Néstor Kirchner y otros que se fundaron más en la imagen, por ejemplo Scioli o Macri. En Argentina, después de la crisis del 2001, estamos en un contexto de partidos atomizados; entonces los personajes cuyo capital es la imagen, -es decir visibilidad pública y el reconocimiento de una parte de la sociedad- pueden entrar a la política. En el caso de Granata, su postura sobre ‘Salvemos las dos vidas’ es central para su personaje político, ella identifica a parte del electorado”.

El discurso de la candidata santafesina es un loop eterno que gira en torno a uno o dos temas. Todas las políticas de su frente electoral refuerzan la importancia de conservar la familia nuclear, heterosexual, religiosa y trabajadora. “La inseguridad está relacionada con las familias destruidas, cuando hay chicos en la calle, cuando está la droga, cuando no hay contención familiar terminan algunos delinquiendo. Entonces todo lo que tiene que ver con la base sólida de una familia es lo que después deriva en todos los problemas que tiene una sociedad”, declaró en una entrevista para Punto Encuentro.

Lucila De Ponti también fue candidata a diputada por Santa Fe. Sin embargo, en este caso, ella fue una de las abanderadas del Aborto Legal, Seguro y Gratuito y tuvo una participación fundamental en el grupo de “lxs sororxs” que superó las divisiones partidarias durante el debate parlamentario. Respecto a la elección de Granata, la referente del Movimiento Evita comenta: “Si se repite este escenario metería cuatro diputados provinciales y sería cuarta fuerza en la provincia, es peligroso. El problema es que funcionó como referencia para todas las personas que están en contra del aborto”.

A diferencia del voto ‘verde’, que se podía identificar con varias listas, Granata nucleó a la población más conservadora de la Provincia. “Si bien hace 12 años Santa Fe está gobernada por el socialismo, tiene sectores muy conservadores”, aseguró De Ponti. “Hay municipios donde repudiaron marchas que se hacían por los femicidios. Aunque de cara a Buenos Aires se muestra una política progresista en muchos casos, la Iglesia y los municipios están en contra de la legalización del aborto y la interrupción del embarazo no punible es una realidad en Rosario”, agregó.

Granata llegó a la fama en el 2004 luego de acostarse con el cantante inglés Robbie Williams. Luego participó del programa chileno REC, de “Gran Hermano Famosos” y de la edición 2010 de Bailando por un Sueño. En una entrevista a Williams, realizada por el suplemento de Espectáculos de Clarín, el artista opinó respecto a la joven argentina: “Muchas mujeres en muchos países contaron que se habían acostado conmigo, pero no se las ingeniaron para construir una carrera como lo ha hecho ella”.

Este año, aparte de repetidas visitas a la mesa de Mirtha Legrand opinando en contra de la legalización del aborto, Granata formó parte del programa “Todas las tardes” conducido por Maju Lozano en Canal 9. En julio, Granata fue notificada por teléfono de su desvinculación del programa por -según ella misma dijo- un tweet polémico que publicó desde su cuenta personal. “El cáncer de mama es la primera causa de muerte de mujeres en Argentina. No las veo con el pañuelo verde pidiéndole al Estado prevención y tomógrafos para las más vulnerables. #coherencia #CuidemosLasDosVidas”, escribió Granata tras la muerte de Eugenia Laprida.

En diálogo con TN, la periodista explicó que ella no consulta a ningún asesor para la comunicación de su campaña y que la rosca política le encanta. También especuló con una futura candidatura como gobernadora. En su cuenta de Instagram criticó a Marisa Graham, la primera Defensora Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes en Argentina, por estar a favor de la legalización del aborto: “Ponen al lobo a cuidar las ovejas”, dice el flyer que compartió en sus redes sociales. “El aborto es un crimen disfrazado de solución”.

Amalia tiene dos hijes: Uma (10), de su primera pareja con el futbolista Cristian “el Ogro” Fabbiani y Roque (2), de su relación con el empresario Leonardo Squarzon, a quien conoció gracias a Dalma Maradona. El romance con Squarzon tuvo su polémica cuando Granata estando embarazada- descubrió y perdonó la infidelidad de su pareja. “La responsabilidad es de él, pero esto es algo de a dos. Yo me había enfocado en mi trabajo…”, dijo Amalia, reafirmando su responsabilidad por haberse abocado a sus proyectos personales. En ese momento los medios exprimieron en puntos de rating la pelea entre Granata y “Pau la Linda”, reproduciendo el estereotipo de dos mujeres enfrentadas por un hombre.

Si bien Granata representa a parte del electorado que realmente se identifica con sus posturas, gran parte de su popularidad está basada en un fenómeno conocido como “consumo irónico”. El consumo irónico tiene que ver con aplicar la ironía a ciertos productos culturales. Este gesto, que se ha acrecentado con la expansión de las redes sociales, requiere de une o más interlocutores, es decir, la comunidad interpretativa que comparta ciertas competencias para entender el sarcasmo. El límite polémico de la cuestión está en que no todes les receptores llegan a entender esta segunda interpretación del hecho y puede ser un puente para que lo consuman de forma literal. Sarcasmo de por medio o no, compartir y reproducir un discurso le da visibilidad y fama. “Es un interrogante muy actual,-explica Zaharya- pero es inevitable. No tenemos experiencia suficiente para medir el impacto del consumo irónico en las elecciones, pero es real que al hacerlo le estás dando difusión. Lo que es consumo irónico para uno es el mejor candidato para otros”.

DURANBARBISMO O CÓMO DESPOLITIZAR LA POLÍTICA

Si bien no puede ser considerado el único factor, la influencia de las concepciones duranbarbistas sobre la política actual son un aspecto de peso en la incursión de los outsiders. En su libro “El arte de ganar”, el gurú comunicacional de Cambiemos postula una nueva manera de hacer política rompiendo con la figura del líder superior. Además apela a la importancia de conocer a los electorados modernos, indiferentes e inclusive apáticos. “Estamos pidiendo el voto a personas concretas y no a entes abstractos como la derecha, la izquierda, el peronismo y el priismo. La mayoría de los votantes indecisos a los que queremos llegar se interesan más en los partidos de fútbol que en los partidos políticos”. Recomienda el politólogo: “cuando diseñamos una estrategia de campaña desde un punto de vista pragmático nos interesan los lectores poco informados, los menos politizados, porque son ellos los que pueden moverse”, agrega en su libro.

“No sé si alienta a los outsiders, pero sabe aprovechar muy bien este fenómeno -dice Zaharya-. Tanto en sus textos como en su práctica sabe jugar con eso, tiene un discurso sobre que hay otra política afuera de la política, que funciona especialmente por la desconfianza que sabemos que la ciudadanía tiene respecto a los gobiernos”. “El macrismo está constantemente estigmatizando a la política, señalando que no es la respuesta, y esto posibilita la candidatura de personas que consiguieron pregnancia desde otros lados, especialmente desde los medios”, aportó De Ponti en este sentido.

El asesor comunicacional de Macri parece haber interpelado más de un discurso, incluso el de la propia Amalia Granata, quien recientemente en una entrevista de La Nación+ sentenció: “En un ballotage Mauricio Macri contra Cristina Kirchner, obviamente voto a Macri, no voto a Cristina de ninguna manera”.