Gabriel Solano

“Zamora tiene tiempo de recapacitar y modificar su actitud”

Gabriel Solano, legislador porteño del Frente de Izquierda y referente del Partido Obrero, planteó en diálogo con El Grito del Sur sus diferencias con Luis Zamora por el rechazo a la propuesta de unidad, aunque no descarta un eventual acuerdo sobre el cierre de las listas.

Tras el rechazo de Luis Zamora a la conformación de un acuerdo electoral en la Ciudad de Buenos Aires, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) analiza nuevas estrategias para revertir esta decisión y convencer a otras fuerzas afines para lograr una lista unificada a nivel nacional, a apenas 1 mes del cierre de las listas. En un comunicado difundido el pasado 8 de mayo, la Asamblea de Autodeterminación y Libertad (AyL), bajo la firma de Luis Zamora, Marta Martínez y Fernando Vilardo, se cuestionó que “la construcción de direcciones de los partidos que integran el FIT no los lleva a procesos unitarios sino a un duro enfrentamiento cotidiano entre ellos, con la excepción de la unidad que alcanzan en las campañas electorales. También nos aleja de ellos el hecho de que esta unidad exclusivamente electoral termina, más allá de sus bases programáticas, alentando expectativas en el funcionamiento de instituciones que en realidad cuestionamos profundamente”.

En diálogo con El Grito del Sur, el legislador porteño del Frente de Izquierda y referente del Partido Obrero, Gabriel Solano, se mostró muy crítico con la definición tomada por Luis Zamora, pero no descarta poder limar asperezas de acá hasta el cierre de las listas. También habló de la estrategia político-electoral del FIT en el orden nacional y de los rumores que salieron a la luz recientemente respecto a una posible ruptura dentro de su organización política.

¿Cuál es tu opinión sobre la negativa de Luis Zamora para sumarse a un acuerdo con el Frente de Izquierda en la Ciudad de Buenos Aires?

Me parece una respuesta totalmente equivocada la de Zamora, porque sería un hecho político positivo que se constituya una lista de izquierda unificada en las elecciones que tenemos por delante. Este rechazo va en sentido contrario. De todas maneras, vamos a seguir insistiendo hasta que se cierren las alianzas, falta todavía un mes. Zamora tiene tiempo de recapacitar y de modificar esta actitud. La pregunta es la siguiente: ¿a quién le conviene que la izquierda vaya separada en varias listas? Evidentemente a los partidos del sistema. Entonces necesitamos una lista única que plantee la ruptura con el Fondo Monetario, con la deuda y en defensa de los trabajadores y de la juventud.

El comunicado de AyL plantea que una de las coincidencias con el FIT es la ruptura con el Fondo Monetario, pero luego se expresa en duros términos tildándolo de “unidad exclusivamente electoral” y parecería no haber vuelta atrás con esta determinación…

Acá hay una contradicción, lo que el comunicado destaca como acuerdo no es un hecho menor porque estamos hablando de uno de los grandes problemas políticos del momento: ¿qué hacemos con la deuda externa y con el Fondo Monetario? Si en estos puntos tenemos un acuerdo, no tiene sentido que vayamos por separado. La divergencia que ellos dicen que tienen nosotros también la tenemos con ellos; sin embargo, nosotros entendemos que hay que avanzar en este frente.

Respecto a lo segundo, yo creo que no es un argumento serio porque si bien es cierto que tenemos diferencias y que puede haber peleas, él lo utiliza como planteo para tratar de zafar de la propuesta de unidad. Esto es importante que se entienda, es una maniobra el argumento. En el Frente de Izquierda por supuesto que hay debates -y muchos de ellos son legítimos-, está bien que existan y que los podamos discutir abiertamente.

¿Este traspié complica la unidad que buscan a nivel nacional con otros sectores de la izquierda como el Nuevo MAS y el MST? 

No necesariamente, nosotros vamos a tener reunión en las próximas semanas con ellos y el hecho de que Zamora rechace nuestra propuesta no implica que no podamos avanzar en este otro tema. Son cosas por separado, la decisión de uno no afecta al otro. Le vamos a plantear a estas fuerzas de izquierda que hagamos una lista única. No es tan difícil porque venimos de varias elecciones pasadas en las que se ha registrado una proporcionalidad de qué es cada una a nivel electoral. En tanto y en cuanto todos respetemos esa proporcionalidad, tendría que ser la vara más objetiva para poder armar una lista. Vamos a avanzar con el resto de la izquierda, sin perjuicio de que sigamos convocando a Zamora para que modifique su decisión.

A grandes rasgos, ¿cómo está el FIT y qué estrategia de campaña se plantean a partir de la síntesis de la fórmula presidencial Del Caño-Del Plá?

Como Partido Obrero, nos parece importante que la campaña incluya iniciativas que contemplen a los trabajadores, la juventud y las mujeres en una lucha contra el régimen actual, y que esto no se limite estrictamente a lo electoral. Es decir, que sea una campaña que fortalezca la movilización y la organización. Para ello hemos propuesto un Congreso del Frente de Izquierda, que en el caso de que avancemos en un acuerdo con otras fuerzas también tendrían que participar. ¿Por qué un Congreso? Porque la campaña del Frente de Izquierda tiene que ser movilizadora, lo que está en juego es quién va a pagar esta crisis: si los trabajadores o los capitalistas. Tiene que ser una campaña de lucha y no exclusivamente centrada en la búsqueda de votos.

En las últimas semanas circularon algunos rumores sobre cierta interna dentro de las filas del Partido Obrero, que hasta se llegó a especular que podía derivar en una fractura. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

Eso no es así. El Partido Obrero hace anualmente un Congreso y hemos realizado el último hace menos de 15 días. Allí el PO votó a su dirección y sus planteamientos políticos centrales en forma democrática. Por lo tanto, no hay ninguna posibilidad que aparezca una ruptura del Partido Obrero. Lo cierto es que, ahora con las redes sociales, algunas cosas se amplifican. Hay algunos compañeros que no participan en nuestra organización -lo hicieron en el pasado- y posiblemente querían que nuestro Partido se divida, habría que preguntarles a ellos por qué. En el estatuto del PO existen derechos como la posibilidad de tendencias internas o una fracción, son diferentes formas para habilitar la expresión de minorías. En nuestro Congreso ni siquiera se formó una minoría o una fracción, es decir, se ha votado un Comité Nacional de manera tradicional y cualquier idea que plantee que el Partido Obrero está al borde de una división no se condice con lo que pasó en el Congreso.