Juventud Pluridentitaria

“No sólo sos trans en tu antro: lo sos en tu trabajo, en la facultad, en tu mesa familiar”

Ariel y Marco son integrantes de Juventud Pluridentitaria. Entre anécdotas personales, risas y mates, hablaron sobre cómo atraviesa el sistema médico hegemónico a las identidades trans y la posibilidad de pensar la despatologización de las mismas.

Juventud Pluridentitaria es una organización destinada a la concientización, visibilización y movilización de les jóvenes LGTBQI+.  El proyecto surgió de un grupo de amigues de entre 18 y 23 años, que al no identificarse con los espacios tradicionales de militancia -en los cuales encontraban una lógica adultocéntrica- decidieron crear uno propio. Juventud Pluridentitaria realiza conversatorios, talleres y charlas con la idea de crear redes de solidaridad y problematizar los estereotipos que se han cristalizado dentro de las mismas disidencias sexuales. Asimismo, funcionan como nexo con la red de psicólogues feministas.

Por tratarse de una generación que creció con un piso de derechos adquiridos, muchas de sus peleas no son ya por el reconocimiento sino por el cumplimiento pleno de las leyes que forjaron sus antecesores. Su primera actividad fue el taller de “Despatologización de la Identidad Trans”, realizado en la Facultad de Psicología de la UBA por invitación del centro de estudiantes.

“Toda identidad de género se construye a través de un montón de opresiones. El cuestionamiento a las identidades trans viene siempre con un invalidamiento a la identidad misma y, en el proceso de auto-validarte, por ahí hacés cosas que son violentas con vos o con otras personas”, cuenta Ariel (18) -integrante del grupo- ante la pregunta de por qué es importante despatologizar la identidad trans. “Hay gente que cuando le decís que para ser trans no hay que someterse sí o sí a una intervención médica, piensa que por eso nos van a sacar la ley de Identidad de Género, entonces terminan defendiendo un discurso por miedo a perder un derecho”, continúa el joven músico que se identifica con pronombres masculinos o neutros. Junto a su compañero Marco (20) hablarán más de una hora y media de todos estos temas en la redacción de El Grito del Sur.

Ariel – Fotos: Lucía Rivera López

“En la sociedad no podés ser una persona no normada y estar cómode, siempre tenés que apelar a lo que buscan de vos. Entonces, si no sos una persona cis tenés que ser una persona trans hegemónica porque sino vas a sufrir toda tu vida. En Argentina el sistema médico no está capacitado para tratar con personas trans, pero como existe una ley los médicos te atienden igual, te operan igual y te hormonan aunque no sepan”, coinciden ambos.

El mismo día en que se realizó esta entrevista, Agencia Presentes informó acerca del ataque a una persona trans en San Miguel de Tucumán. Según informó Presentes, los atacantes golpearon y violaron al joven de 24 años mientras le decían ‘puto, te vamos a volver macho’.

“La mayoría de las personas trans que se enfrentan a intervenciones quirúrgicas lo hacen por mera supervivencia, porque si te identificas como varón o como mujer pero no lo aparentas vas a ser violentado en todos los ámbitos. ¿Pero qué pasa si vos no querés estar en ese binarismo, si no querés estar en uno ni en el otro? Ahí ya no es una cosa del campo médico, es social”. Les pibis cuestionan todo y tienen motivos y argumentos para hacerlo: “No debería haber un protocolo a seguir para habitar una identidad, cualquier intervención que te quieras hacer tiene que ser una posibilidad y no una imposición para tu supervivencia”.

Ariel
Fotos: Lucía Rivera López

La identidad trans en el campo de la salud

La identidad trans estuvo históricamente atravesada por la medicina y la psicología. Recién el año pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) quitó la transexualidad del capítulo de “trastornos de la personalidad y el comportamiento” para pasar a formar parte de uno denominado “condiciones relativas a la salud sexual”, bajo el rótulo “incongruencia de género”. Sin embargo, la disforia de género aún está en el DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales).

“Históricamente el concepto de persona trans fue considerado un trastorno que ha de curarse por medio de intervenciones físicas y mediante una transición social. Pero realmente la ley en Argentina no requiere de una intervención médica; vos para ser respetado con tu identidad de género no tenés que tener un diagnóstico de disforia de género, si decís que sos trans legalmente sos trans”, explica Marco sobre la legislación actual.

Exponerse a una transición a través de hormonación o cirugías es una elección válida pero puede tener consecuencias, especialmente en nuestro país donde en términos generales les profesionales no están especializados en el tema.

“Hay médiques que no te aseguran que las intervenciones te van a salir bien. Si te querés hacer una mastectomía te dicen de antemano que te vas a tener que someter a revisiones, pero no debería ser así. Te usan de conejillo de indias para perfeccionar su técnica”, cuentan les integrantes de Juventud Pluridentitaria. “Otra cosa que pasa es que a veces les médiques que te tratan bien no saben operar y los que sí saben te tratan mal o no respetan tu identidad de género. Es un problema porque no deberíamos tener que elegir entre una buena persona o un buen profesional”.

Marco
Fotos: Lucía Rivera López

Ariel y Marco hablan con complicidad, se hacen chistes, se ríen y a veces sus voces se pisan. Recuerdan entre suspiros cómo fue enfrentarse al sistema médico hegemónico. Por momentos, la entrevista se convierte en una charla y la distancia se fuga. Ariel cuenta en primera persona su experiencia en el quirófano, “No se habla de que -aunque la elijas- la cirugía es algo traumático. Primero, porque que te abran el cuerpo siempre es traumático, pero además porque a las personas trans no se nos trata sólo como pacientes sino como pacientes especiales. Hay una hegemonía en el discurso de que la cirugía te renueva y te sientes pleno, pero tu cuerpo sufre un trauma: hay mucha gente a la cual le agarra una depresión postoperatoria”.

En la elección o no de la intervención quirúrgica también se juega el valor en el mercado del deseo, en términos de Eva Illouz. Como explica Ariel: “¿Me tengo que operar para que me puedan querer? Dentro de la comunidad LGTBQ+ también hay hegemonías y cualquiera que no entre ahí está apartado. Es muy difícil sentirse una persona deseable si no entrás en un canon de deseo, entonces muchas veces terminás teniendo que entrar en una nomenclatura”. Ariel y Marco terminan recalcando la urgencia de construir ámbitos seguros y redes de contención y conocimiento. “La idea de nuestra organización no es hacer un gueto sino replicar estos espacios hasta formar una red. Porque no sólo sos trans o gay en tu antro, lo sos en tu trabajo, en la facultad, en tu mesa familiar”.

Marco
Fotos: Lucía Rivera López