Un fallido club policial y una empresa beneficiada

Del dicho al hecho: al PRO le rechazaron una obra y pagó una parte

Una acción de amparo frenó la construcción de un club de suboficiales de la Policía de la Ciudad en el Parque de las Victorias de Villa Lugano. Sin embargo, Tecymaq S.A. recibió del gobierno porteño la suma de 1 millón de pesos por una obra inconclusa. Perfil de otra constructora amiga del Pro.

La acción de amparo presentada por un sector del kirchnerismo porteño logró frenar la realización de un club de suboficiales para la Policía de la Ciudad en el Parque de las Victorias de Villa Lugano. La falta de consulta previa a los vecinos y las vecinas sobre la conveniencia de poner en marcha esta obra, así como las diferentes violaciones al Código Urbanístico (Ley 5666) que suponía, inclinaron la balanza para dar lugar a una reacción judicial adversa sobre el Gobierno de la Ciudad, que sin embargo decidió abonar la cifra de 1 millón de pesos para la empresa Tecymaq S.A. por un proyecto que nació con serias fallas de origen en la planificación.

En un año electoral marcado por el creciente descontento hacia la figura del presidente Mauricio Macri, los manuales publicitarios del Pro rezan -amparados en una serie de inauguraciones previstas para este 2019- el lema “Obra que empieza, obra que se termina”, que tiene como objetivo marcar una supuesta lógica disruptiva con el accionar de gobierno de CFK. Sin embargo, esta vez no fue posible a partir de una incongruencia legal que suscitó la elección de dicho parque y de la metodología implementada por el GCBA. “La decisión de construir algo en un parque tiene que pasar por la Legislatura y obtener en principio 40 votos, pasar por una audiencia pública y luego someterse a otra votación. El tema es que acá directamente mandaron a la Comuna 8 un acta firmada entre la Corporación Sur y el Ministerio de Justicia, con lo cual no cumplieron con el debido procedimiento y los vecinos quedaron fuera sin ningún tipo de participación”, señaló a El Grito del Sur Facundo Roma, comunero por Unidad Ciudadana y principal impulsor de la iniciativa del amparo.

En junio del año 2015, Larreta y Santilli inauguraron en plena campaña electoral la primera etapa de la obra del Parque de las Victorias, que incluía sectores deportivos, mesas, bancos, reposeras y áreas para andar en rollers y bicicletas. Luego del triunfo electoral del Pro de aquel año, la segunda etapa de la obra nunca se llevó a cabo. Roma explica que “el parque quedó bastante abandonado y de pronto nos enteramos que se iban a comer un sector de éste para hacer el campo de deportes de los suboficiales. Entonces primero hicimos un pedido de informes y después el amparo. El juez nos dio la razón”.

La realización del club de suboficiales requería cercar y delimitar una gran extensión del Parque de las Victorias, que oficia como uno de los principales pulmones verdes del sur de la Ciudad. En ese marco, se interpuso una acción de amparo con el objetivo de paralizar las obras. El Dr. Marcelo López Alfonsín, juez que entendió en la causa, explicó en uno de sus tramos resolutivos: “(…) causas como la presente no deberían ser necesarias de iniciarse, si el GCBA llevara adelante mecanismos de consulta a los vecinos y cumpliera con la debida convocatoria a audiencia pública, en estos supuestos. Ello así por cuanto el desarrollo del proceso licitatorio evidenció un déficit de participación ciudadana que constituye uno de los pilares de la democracia constitucional porteña, que debió ser reparado en sede judicial con la convocatoria a audiencia pública”.

En el año 2015, Larreta y Santilli inauguraron en plena campaña electoral la primera etapa de la obra del Parque de las Victorias, pero luego del triunfo de aquel año la segunda etapa nunca se llevó a cabo.

Finalmente la administración de Horacio Rodríguez Larreta sostuvo que no hacía falta cumplir con dicha orden, dado que se retiraban de la obra en virtud de supuestas “agresiones” y “actos vandálicos” en el lugar, los cuales fueron denunciados. Al respecto, desde la ONG Nace un Derecho afirmaron que “esa denuncia se archivó y no hay ningún culpable. Es decir y en otras palabras, el gobierno empezó una obra que no debía legalmente empezar y se retiraron denunciando algo que al día de hoy nadie pudo siquiera constatar”. Lo cierto es que el traspié dejó un claro vencedor: la empresa Tecymaq S.A. recibió el pago de 1 millón de pesos por alambrar el parque, en el marco de un proyecto tasado en 7 millones. ¿Cuál es el perfil de esta constructora amiga del gobierno porteño y qué obras ha realizado en el último tiempo dentro del distrito?

Parentesco radical y experiencia en obras educativas 

Tecymaq S.A. nació hace una década y se dedica principalmente a la demolición y voladura de edificios, lo cual incluye trabajos de limpieza de escombros asociada a los derribos y a obras de ingeniería civil. Esta constructora posee experiencia en obras civiles como canalizaciones, limpiezas y perfilado de cursos de agua, desagües cloacales, redes primarias y secundarias de agua, cordón cuneta, abovedamiento y perfilado de caminos, saneamiento ambiental de arroyos y movimiento de suelos, entre otros. Sin embargo, en la Ciudad de Buenos Aires se ha destacado en los últimos años por realizar obras ligadas al rubro Arquitectura y Urbanismo a partir de la construcción de edificios, la refacción y reparación de elementos estructurales en diversos establecimientos educacionales. Allí se destacaron la remodelación de las escuelas Nº 4 y Nº 6 ubicadas en el barrio de Caballito, así como la construcción del edificio de la Escuela Adultos 2000 sobre la avenida Díaz Vélez. También ha incursionado en contratos con el GCBA para embellecer paseos públicos, remodelar plazas y ramblas, así como para efectuar el riego automatizado en grandes superficies.

En la actualidad Tecymaq está presidida por Javier Oscar Batalles y Gerardo David Cardinale, dos jóvenes emprendedores que tienen su domicilio especial en Perú 1481 1º B (CABA), donde funciona esta contratista de obra pública. Si bien ambos mantienen un perfil bajo en redes sociales en cuanto a sus preferencias político-partidarias, lo cierto es que en el caso de Batalles existe un parentesco radical ligado al fuerte crecimiento de la empresa. Su padre, Oscar Horacio Batalles, fue concejal de la UCR en Quilmes entre 2003 y 2007 y hasta hace algunos años -previo a la conformación de Cambiemos a nivel nacional- tuvo una considerable influencia en los armados políticos de la 3º Sección Electoral dentro del centenario partido fundado por Leandro N. Alem. Precisamente, otro de sus clientes de mayor peso en la actualidad es la Municipalidad de Quilmes encabezada por el cocinero Pro Martiniano Molina.

El Grito del Sur se acercó a la oficina de Tecymaq -sita en el barrio de San Telmo- para obtener una explicación oficial sobre el dinero público que recibió en virtud de una obra que fue rechazada por haber violado los procedimientos legales. Sin embargo, un empleado del lugar planteó su desconocimiento del tema y además se negó terminantemente a establecer una vía de contacto con las autoridades de la compañía. Cabe destacar que el millón de pesos obtenido representa una cifra considerable para los balances económicos de Tecymaq, puesto que ésta cuenta con un certificado de capacidad de contratación anual para licitación tasado en poco más de 19 millones de pesos, según se desprende de su página oficial en la que remarcan -al mejor estilo del marketing Pro- su misión de “realizar desafíos y obtener nuevos clientes felices”.