El Isauro, otra vez en problemas

“No están dadas las condiciones para enseñar y aprender”

La comunidad educativa del Isauro Arancibia brindó una conferencia de prensa en la que denunció la situación edilicia del colegio y exigió soluciones urgentes al Gobierno de la Ciudad.

Las lluvias de la semana pasada produjeron deterioros en distintos ámbitos, y las escuelas fueron uno de ellos. Numerosos establecimientos educativos de la Ciudad de Buenos Aires estuvieron sin clases durante varios días debido a las inundaciones en las instalaciones, y el Isauro Arancibia fue una de las principales expresiones de ello. Por este motivo, la comunidad educativa brindó una conferencia de prensa en la mañana de ayer para denunciar la situación que atraviesan y pedirle al gobierno de Horacio Rodríguez Larreta una pronta respuesta.

Susana Reyes, directora del Isauro Arancibia.

El acto empezó con las palabras de Susana Reyes, directora del emblemático establecimiento:  “El martes encontramos la escuela totalmente inundada, algo que ya había sucedido con lluvias anteriores, pero ahora fue aún peor: las luces titilaban, parecía que había cortocircuitos en todos lados, sobre todo arriba, donde están nuestras aulas”. Luego continuó con la participación de Eduardo López, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y finalizó con las intervenciones de algunos de les estudiantes que asisten allí.

Lo que llama particularmente la atención de la comunidad educativa es que se trata de un edificio que estuvo en obras durante todo el año pasado, “en el que se supone que se invirtió dinero para que no pasen estas cosas”, pero desde que estudiantes y docentes regresaron al edificio ubicado en Paseo Colón 1366 notaron fallas en las instalaciones. “Cuando quisimos prender las calderas por el frío, ese mismo día reventó un caño sobre las cunas de los bebés. Por suerte fue a la seis de la tarde cuando ya no estaban ahí”, alertó la directora del Isauro.

Eduardo López, secretario general de la UTE.

Reyes fue muy contundente con sus declaraciones y aseguró que “no están dadas las condiciones para enseñar y aprender”. “La falta de presupuesto educativo y cómo llevan adelante las cosas es como la pedagogía de la crueldad”, explicó. De todas formas, reivindicó la lucha que vienen dando desde hace años, agradeció la presencia y el acompañamiento de docentes, estudiantes y organizaciones sociales y destacó que “a pesar de todo, la escuela siempre llega al estudiante”.

A su turno, Eduardo López puntualizó sobre los distintos problemas que sufren hoy las escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires y criticó al gobierno porteño por no brindar respuestas ni soluciones. También se refirió al discurso del presidente Macri en Rosario y convocó a que sea éste el último año en el que haya en la Argentina un presidente y un jefe de Gobierno que no honren a Manuel Belgrano. Por último, denunció que la administración de Larreta invierte en baldosas el doble de lo que se destina a las escuelas. “Reclamamos construcción de escuelas dignas, salarios dignos para los docentes y becas para que nuestros chicos vengan a la escuela con la panza llena, con el corazón contento y con la mente abierta para aprender en las escuelas públicas de nuestra Patria”, cerró.

Ya sobre el final, estudiantes del Isauro se fueron pasando el micrófono para expresar su mirada y contar cómo viven esta situación. “¿Cómo puede ser que estemos tan abandonados por el Gobierno?”, cuestionó Noemi, estudiante del Isauro, trabajadora y fundadora de la panadería que funciona allí mismo. Sus compañeros y compañeras se levantan de una vereda todos los días para ir a estudiar y trabajar en condiciones totalmente precarias, y encima deben soportar después que los mismos funcionarios critiquen en los canales de televisión a la gente que duerme en la calle.

“Yo vine acá a estudiar para salir adelante, quiero que arreglen el colegio para que vengan nuevos compañeros, de distintos barrios, y seguir aprendiendo”, cuenta Lorena. Minutos más tarde, Oscar, otro de los estudiantes presentes, describió cómo una maestra casi queda pegada al interruptor de la luz debido a las filtraciones de agua que afectaron a las instalaciones eléctricas. “El Gobierno debería pensar más en la educación y menos en la campaña política”, concluyó el estudiante.