La esperanza opositora en la Ciudad de Buenos Aires

¿Quién es y qué piensa Matías Lammens?

El presidente de San Lorenzo irá como candidato a Jefe de Gobierno con el objetivo de terminar con 12 años de hegemonía Pro en la Ciudad de Buenos Aires. ¿Cuáles son las principales fortalezas de su gestión deportiva y qué le achacan sus detractores?

Una de sus últimas fotos en redes sociales fue un retweet al presidente de la República Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, que lo visitó durante su estadía en la Argentina para saludar los estrechos lazos que San Lorenzo desarrolla con la comunidad boliviana que reside en nuestro país. Aquello fue el pasado 22 de abril, y desde entonces, Matías Lammens mantuvo un perfil muy bajo. Lejos de quedarse quieto, el presidente de San Lorenzo dedicó buena parte de sus días a tener reuniones con diferentes referentes de espacios políticos para terminar de apuntalar lo que se conoció como un hecho en el mediodía del miércoles: su candidatura a jefe de Gobierno por una lista única en el Frente de Todos, que aglutina a la oposición peronista, kirchnerista y progresista en la Ciudad de Buenos Aires. De esta forma, el principal espacio opositor porteño evitará el filtro de las PASO -una de las condiciones que había puesto Lammens para competir- y buscará concentrarse desde el cierre de listas hasta octubre en forzar un ballotage que pueda poner en peligro 12 años de hegemonía Pro en la metrópolis más rica del país.

Si bien Lammens -de 39 años- conduce desde hace casi siete uno de los 5 clubes más poderosos del país, entre los principales aspectos seductores de esta candidatura destaca su condición de outsider de la política partidaria, lo cual lo aleja de una eventual caracterización suya como “peronista” o “kirchnerista”. A lo largo de diferentes entrevistas que brindó en años anteriores, el flamante aspirante a la jefatura de Gobierno se definió como “socialdemócrata” y hasta llegó a plantear que “hay muchas cosas que fueron buenas del kirchnerismo, pero terminó muy mal, inclusive defraudando a mucha gente que la llevó a ese 54% en 2011”. En la misma lógica de corrimiento hacia el votante de centro que evidencia la postulación de Alberto Fernández a nivel nacional, fue el propio ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner quien se encargó de impulsar el operativo “Lammens 2019” dentro de uno de los principales bastiones anti-peronistas de nuestro país. El hecho de que Lammens sea un outsider no lo convierte en alguien despolitizado: de hecho, desde sus épocas de alumno secundario en el Colegio Nacional de Buenos Aires y de estudiante universitario en la Facultad de Derecho de la UBA siempre estuvo involucrado activamente en la realidad social y política argentina.

Así como en su momento Mauricio Macri estuvo en la lupa por su gestión al frente del club Boca Juniors, los pergaminos de Matías Lammens deben evaluarse en relación al desempeño que tuvo a lo largo de sus dos mandatos en San Lorenzo de Almagro. En forma antagónica al legado del líder y fundador del Pro en el club de la Ribera, el presidente cuervo puso en marcha un modelo de club con una fuerte impronta social, que lo llevó a vincularse con diferentes problemáticas y a comprometerse con la realidad de los sectores más humildes que viven en pleno Bajo Flores y alrededores. En caso de que sea el próximo jefe de Gobierno de los porteños y las porteñas, ¿qué aspectos destacan como fortalezas de su gestión dentro del club y qué le cuestionan sus detractores?

FORTALEZAS
  • Una institución propulsora de derechos para los más vulnerables. Con Lammens a la cabeza, San Lorenzo construyó un perfil de “club de puertas abiertas que tiende puentes con los chico y adolescentes de la zona Sur de la Ciudad para mejorar su calidad de vida”. De este perfil son clara muestra los programas Adolescencia y Conquistando Derechos, ambos desarrollados en colaboración con el Estado porteño. En el primer caso, la iniciativa impacta directamente sobre 350 adolescentes entre 14 y 20 años, provenientes en su mayoría de los barrios aledaños al Nuevo Gasómetro, quienes participan en actividades deportivas y culturales que potencian y enriquecen su proyecto de vida. En su página www.sanlorenzo.com.ar, se define esta acción social como “la puerta de entrada para el ejercicio de otros derechos que, con la mediación de profesionales del campo de lo social, se abordan de manera integral: a la salud, la educación, la participación comunitaria, entre otros”. En el segundo caso, Conquistando Derechos incluye a mil familias también de la zona y busca colaborar para que jóvenes y adultos finalicen sus estudios primarios y secundarios, así como promover todo tipo de derechos y construir nuevas identidades.
  • Un club con perspectiva de género. Desde la primera marcha de Ni Una Menos en el año 2015 hasta la actualidad, San Lorenzo dio lugar a diferentes actividades y debates vinculados con la cuarta ola feminista que irrumpe en todos los espacios sociales. Fútbol femenino barrial para mujeres mayores de 18 años, charlas sobre el movimiento y la lucha de las mujeres por sus derechos en el siglo XX y XXI, muestras artísticas para visibilizar la violencia hacia las mujeres, son sólo algunos ejemplos que muestran una decisión política por atender estas problemáticas dentro del club. También, a lo largo de diferentes etapas, tuvieron lugar talleres de Educación Sexual Integral (ESI) con las distintas categorías de las inferiores de San Lorenzo con el objetivo de reflexionar sobre distintas temáticas de género y detectar microviolencias que puedan alterar las instancias de contención grupal. Por otro lado, recientemente CASLA Social organizó una jornada junto a diferentes agrupaciones del club para gritar “Ni una menos”, semanas después de haber sido la primera institución en promover la firma de 15 contratos del equipo de fútbol femenino de cara a la profesionalización de esta actividad.

    Lammens se la jugó por Macarena Sanchez y la incorporó a San Lorenzo, el primero de los clubes de Primera División que avanzó con la firma de los contratos profesionales del fútbol femenino en nuestro país.

  • Una entidad de y para los socios. San Lorenzo fue uno de los primeros en rechazar la iniciativa oficial de las sociedades anónimas deportivas, en nombre de defender la posición de las asociaciones civiles sin fines de lucro como mejor forma de gestionar los clubes. En ese marco, la gestión de Matías Lammens logró movilizar a cientos de miles de socios y socias en la búsqueda de lograr la ansiada Vuelta a Boedo, que se concretará finalmente el próximo 1 de julio con la toma de posesión de los terrenos que ocupó el hipermercado Carrefour durante más de tres décadas. También cabe destacar que, en un contexto de alta inflación y serias dificultades económicas para todos los clubes, el Cuervo mantuvo las cuotas para sus asociados en precios sumamente razonables, muy por debajo de lo que pagan los abonados a River Plate o Boca Juniors: por ejemplo, los mayores de 18 años pagan mensualmente 590 pesos por mes, lo cual los habilita a utilizar la mayor parte de las instalaciones de la lujosa Ciudad Deportiva.
DEBILIDADES

La gestión deportiva e institucional durante su primera etapa en San Lorenzo fue exitosa e intachable: esto le dio a Lammens altos índices de popularidad y al club su primera Copa Libertadores de América. En 2016 obtuvo en la fórmula con Tinelli la reelección con el 88% de los votos y a partir de allí empezó a sonar con fuerza su ingreso a la política partidaria, aunque hasta hace poco se desconocía cuál iba a ser su lugar de destino. En ese ínterin, los buenos resultados deportivos se fueron de a poco desvaneciendo y, luego de tres años consecutivos de reducción del pasivo, la deuda se volvió a incrementar y alcanzó en 2018 los 800 millones de pesos, cifra que lo deja lejos de tener una economía saneada. Ésta incluye 212 millones de deuda por la compra del predio del Viejo Gasómetro y el estimado de la construcción de la playa de estacionamiento para el futuro estadio, con lo cual el pasivo neto es de 589 millones: si se lo compara con los datos del balance anterior, representa una suba de 290 millones de pesos. “El año pasado San Lorenzo perdió plata porque hubo una diferencia de cambio bestial en las deudas que teníamos en dólares”, esgrimió Lammens cuestionando la fuerte devaluación que golpeó la economía de casi todos los clubes.

Por último, cabe destacar que la decisión de Lammens de jugar políticamente en la Ciudad -algo con lo que venía coqueteando desde hace bastante y que varios hinchas entienden que significó un descuido en la gestión de San Lorenzo- generó cierto descontento tanto en los pasillos del club como en la porción más despolitizada de sus votantes. En relación a este tema, a comienzos de este año circuló el hashtag #LammensChanta y llegó a ser tendencia durante varias horas. Allí sus principales detractores -si bien algunos especularon que la campaña fue impulsada por los trolls oficialistas- se refirieron en duros términos al endeudamiento del club y a las dilaciones para concretar la vuelta a Boedo.