Rosca CABA

¿Qué onda Matías Lammens?

A pocos días del cierre de frentes electorales, las dudas empiezan a despejarse en torno a la candidatura de Matías Lammens dentro del espacio que une al kirchnerismo, al peronismo y al progresismo porteño. La hipótesis de una posible lista de unidad con el presidente de San Lorenzo a la cabeza trae esperanza a algunos e inquieta a otros.

Quedan pocos días para el cierre definitivo de los frentes electorales y menos de dos semanas para la definición de las candidaturas que disputarán las próximas elecciones nacionales y provinciales. En la Ciudad de Buenos Aires el escenario está caliente y a pura rosca. Es que la confirmación de que el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, tiene voluntad de jugar recalentó las negociaciones entre los distintos espacios de la oposición.

La hipótesis Lammens cobró relevancia luego de la reunión que el presidente de San Lorenzo mantuviera con Alberto Fernández hace diez días. Este encuentro fue propiciado por dirigentes del peronismo porteño y el articulador de la reunión habría sido el dirigente del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro.

La tensión subió la semana pasada con la presentación del libro de Mariano Recalde, que generó nutridas expectativas en la política porteña, que esperaba ansiosa el anuncio de una lista de unidad. “Yo sé que ustedes están esperando un anuncio, pero todavía faltan unos días”, dijo en aquella ocasión el dirigente camporista.

El espacio que une al kirchnerismo, al peronismo y al progresismo porteño se debate entre una gran interna de los tres dirigentes que anunciaron sus intenciones de jugar (Recalde, Donda y el propio Lammens) o consensuar un candidato de unidad.

Por un lado, Ampliar constituye la formación de Víctor Santa María y una parte del PJ Capital que llevan como candidata a Victoria Donda. En este espacio se encolumna también Nuevo Encuentro, que apuesta a meter a Andrea Conde como legisladora y que, a cambio de eso, habría cedido el lugar de Gabriela Cerruti, otra de las que aspiraba a ocupar el lugar que ostenta Donda. En Ampliar también se ubican otras expresiones de la oposición, como Seamos Libres o el Movimiento Evita. De concretarse la candidatura de Lammens sin PASO (como quiere Alberto Fernández), tanto Nuevo Encuentro como el Evita y Seamos Libres se verían afectados en sus aspiraciones, aunque apoyarían al presidente de San Lorenzo en la cabeza de la fórmula unitaria.

Fuentes cercanas a Donda dicen que Lammens tentó a la dirigente de SOMOS con la posibilidad de acompañarlo como vicejefa de gobierno o de encabezar la nómina de diputados, aunque la referente feminista sigue sin definirse.

Del otro lado se configura la apuesta de Mariano Recalde. La Cámpora, el NEP (sector del PJ referenciado en Juan Manuel Olmos), Nueva Mayoría de Itai Hagman y otras expresiones del kirchnerismo porteño se agrupan detrás de la figura del ex presidente de Aerolíneas Argentinas. Recalde sería el más proclive al acuerdo con Lammens y es otro de los que presiona por un esquema de unidad general. La divisoria de cargos, con una hipótetica lista unitaria, también afectaría a este sector, donde los camporistas Paula Penacca y Javier Andrade concluyen su mandato y el PJ presionará para sostener sus espacios legislativos. En tanto, la referenta juvenil Ofelia Fernández jugaría en este lado de la interna como parte del Frente Patria Grande, auspiciado por el referente de la CTEP Juan Grabois.

“Se le puede ganar a Larreta”, declaró ayer Lammens en diálogo con Página/12. El dirigente llega como un “outsider” prometedor en un escenario complejo. Desde su entorno evalúan que, de concretarse una lista unitaria, es posible traccionar a sectores de ECO o del Partido Socialista, descontentos con la gestión macrista y que difícilmente acompañarían una fórmula encabezada por Recalde o Donda.

El perfil de Lammens lograría interpelar también a un electorado progresista de la Ciudad que no se ve representado por las propuestas del peronismo. Entre los asesores de Lammens consideran que, con una lista unificada, es posible forzar un ballotage con Larreta y, acompañados del empuje de la boleta nacional, incluso ganar las elecciones en el histórico bastión macrista.