El caso de Mariana Gómez

Imputada por besar

Mariana Gómez está imputada desde hace dieciocho meses por resistencia a la autoridad: con esa excusa, la detuvieron por besar a su mujer en la estación Constitución. Si bien se esperaba la sentencia del juicio para hoy, la jueza a cargo decidió posponerla hasta el viernes. La fiscalía pide dos años de prisión, mientras que la defensa exigirá la absolución de la joven.

¿Qué significa un beso?

En Rayuela, Julio Cortázar describe: “Las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio”.

¿Cuánto vale un beso? ¿Cuánto cuesta? ¿Qué relatos sobreponen el encuentro de dos bocas?

Para Mariana besar fue una condena y salirse del deseo heteronormado, un delito.

El 2 de octubre de 2017, Mariana Gómez besó a su esposa Rocío Girat en el centro de transbordo de la estación Constitución mientras fumaba un cigarrillo, como muchas otras de las personas que estaban ahí presentes. La policía la interceptó por estar fumando, aunque la Ley 1799 de ‘Control de tabaco’ no prevé que se detenga, se labren actas, ni que se denuncie a las personas que la incumplan. Mariana fue violentada por la policía, que además la trató en masculino, a pesar de que ella aclaró que se percibía como mujer, incumpliendo la Ley de Identidad de Género. Luego de estar esposada durante tres horas fue llevada a una comisaría en Boedo, donde la humillaron y la requisaron desnuda. A partir de allí comenzó el calvario.

Fotos: Catalina Distefano

¿Qué genera un beso? ¿Qué esconde? ¿Qué representa? ¿Qué despierta? ¿Cuántos sucesos desata?

“Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura” .

Mariana quedó procesada por resistencia a la autoridad y lesiones leves, ya que le habría arrancado un mechón de pelo a la policía Karen Villarroel durante el forcejeo en la estación. Dieciocho meses después y luego de tres audiencias la jueza del caso, Marta Yungano, decidió posponer el veredicto que se esparaba para el día de hoy, ya que alegó que el ruido de quienes se manifestaban fuera del tribunal alteraba su desempeño. La fiscal pide para Mariana dos años de cárcel, mientras que la defensa y las colectivas feministas que la acompañaron, exigen para la joven la total absolución.

Fotos: Catalina Distefano

El frío entumeció las manos de les manifestantes que esperaron dos horas en la puerta del juzgado N° 26 de Capital Federal, en la calle Paraguay 1536. El ruido de un solo bombo fue casi nimio, pero alcanzó para alargar una vez más el proceso. Luego de los alegatos, el abogado de Mariana, Lisandro Teszkiewicz, explicó: “La jueza decidió ir a un cuarto intermedio hasta el viernes a las 13 horas, momento en el cual va a escuchar las últimas palabras de Mariana y va a tomar su decisión. Los motivos que expresó fue que necesitaba un clima de mayor serenidad para tomar un decisión seria. Hasta el momento la jueza ha manejado el debate de manera razonable, nos dejó a las partes presentar las pruebas que no se habían llevado en primera instancia, nos dejó argumentar sobre las mismas y entendemos que ella necesita estos días”.

Fotos: Catalina Distefano

Mariana entendió que había una intencionalidad en la decisión de posponer la sentencia. Frente al tribunal, donde la esperaron activistas amigues y militantes, dijo: “Es extender algo de gusto. Habiendo tantos casos de femicidios y violaciones, que estiren un juicio dieciocho meses por desacato a la autoridad y lesiones leves todavía no puedo procesarlo. Yo en el 2012 denuncié a dos personas en Olavarría por abuso sexual sistemático durante 16 años. Ellos nunca llegaron a juicio, les dieron un proceso abreviado y ocho años de condena a cada uno, la mitad del tiempo que me abusaron”.

Según explicó Mariana, la jueza consideró que el arrancamiento de pelo era más grave porque se trataba de una policía mujer. Además, durante el proceso judicial la trataron en masculino y en los papeles aparece como imputado y no como imputada. “La fiscal la trató dos veces en masculino, siguen jugando con algo que es un derecho como la Ley de Identidad de Género”, denunció Rocío. “Marian se percibe mujer, somos mujeres y lesbianas, les pese a quien les pese y eso es legal en Argentina”, dijo, y agregó: “No vamos a tener miedo de besarnos, no nos van a ganar”.

Consultado por este medio sobre si consideraba el procesamiento de Gómez como un acto de lesbo-odio, su abogado manifestó: “Creo que claramente en el accionar de los policías hubo una discriminación de género,  lesbo-odio, machismo y crueldad por odio hacia las expresiones de cariño de Mariana y Rocío. Lamentablemente la jueza de primera instancia, María Dolores Fontbona de Pombo, convalidó esto y permitió que este proceso llegara a juicio. La Cámara también porque conserva la estructura machista del Poder Judicial. Creo que la acusación de la fiscal pidiendo dos años de prisión está teñida por la estigmatización de Mariana como lesbiana visible, de quien pretenden presentar una suerte de caricatura de personaje violento y agresivo contra los hombres, cosa que quedó demostrado que no es verdad, incluso en los videos, donde se la ve siendo arrastrada desvanecida por dos oficiales de policía”.

Fotos: Catalina Distefano

Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella”.

¿Qué sabor toma un beso? ¿Qué se trama mientras se aclimatan las lenguas oscuras? ¿Puede ser el comienzo de un fin?

La próxima cita de Mariana en la Justicia será el mismo día que se conmemora el aniversario número 49 de los disturbios en Stonewall, donde la comunidad LGTBQ de Nueva York resistió contra la policía en lo que se entiende como un hecho fundante del movimiento. En nuestro país, ese mismo día se marcha contra los travesticidios y transfemicidios.

A pesar de la respuesta de la jueza, Mariana y Rocío convocaron a manifestarse en la puerta del juzgado, apelando al acompañamiento de la sociedad. Ambas esperan ansiosas que el proceso finalice. Cuando pueden se agarran las manos, sino se buscan con la mirada en el tumulto de gente. En los momentos de calma se abrazan entre los móviles televisivos, momentos después se besarán frente a las cámaras.

“Hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara”

“No quiero que esto quede como un precedente para la colectividad, me da a pensar que nos quieren adoctrinar constantemente. Nos quieren sumisas y calladas para este sistema patriarcal heterosexual sexista”, explicó Mariana, quien espera el viernes para saber si tendrá fin el odio que despierta un beso.

Fotos: Catalina Distefano