Ariel Aguilar

«Hay muchos empresarios que no van a volver a votar a Macri»

El vicepresidente de la Confederación Empresaria de la República Argentina (CGERA), Ariel Aguilar, se encuentra abocado a militar la boleta Fernández-Fernández en la provincia de Buenos Aires. En esta entrevista habla del rol de los empresarios en la campaña electoral, de Alberto Fernández, de la estrategia económica del Gobierno y del proyecto de país al que aspiran las pymes.

Ariel Aguilar llega tarde a la entrevista. Se disculpa y cuenta que estuvo sumido en otra jornada maratónica, una de las tantas que restan al menos hasta octubre cuando se realicen las elecciones generales en nuestro país. Es que el vicepresidente de la Confederación Empresaria de la República Argentina (CGERA) y referente de la agrupación Gelbard no es un empresario más: además de representar sectorialmente a las cámaras pymes, dedica gran parte de su tiempo a la militancia política dentro del Frente de Todos, principalmente acompañando al precandidato a gobernador Axel Kicillof por sus recorridas junto a pequeños y medianos empresarios de la provincia de Buenos Aires.

En esta entrevista con El Grito del Sur, Aguilar responde sobre el rol de los empresarios en la campaña electoral y habla también de Alberto Fernández, de la estrategia económica del Gobierno y del proyecto de país al que aspiran las pymes.

¿Cuál fue el espíritu que te motivó a fundar la agrupación Gelbard?

En el año 2012, muchos de los que estábamos en las cámaras entendíamos que el empresario pyme debía comprometerse políticamente. La gremial tiene un funcionamiento de trabajar para que determinados sectores progresen. Cuando te toca un proyecto industrialista como el anterior, todo va sobre rieles. El problema es que empezamos a notar que si no lográbamos comprometer al empresario con un proyecto de país, más allá de lo sectorial, íbamos a tener el problema que efectivamente tuvimos: que muchos empresarios pyme terminaran votando un modelo que iba en contra de sus intereses. La idea principal era transformar al empresario en un sujeto político capaz de ser parte de las decisiones productivas que tomara la Argentina.

Poco se sabe de la militancia en el mundo empresarial. ¿Cómo es militar allí?

Yo siempre digo que militar en el empresariado pyme es remar en el dulce de leche porque básicamente hay una fuerte noción allí de que la salida es individual. Entonces el gran desafío es generar ese debate entre nosotros, que nos permita entender que producir y fabricar no es sólo una cuestión empresaria, sino que es una decisión política. Ese crecimiento se da a partir de un proyecto político. Es decir, ni antes éramos genios en el período de crecimiento 2003-2015 ni ahora somos pusilánimes porque hayamos perdido 140 mil empleos industriales. Tiene que ver con un contexto político. ¿Cómo hacés para comprometer al empresariado con ese proyecto de país? Básicamente haciéndolo participar con los referentes políticos que llevan adelante un proyecto de industrialización, que hoy en la Argentina está solamente representado por la fórmula Fernández-Fernández.

En estos casi 4 años de gobierno macrista, ¿cuáles fueron los principales cambios regresivos que operaron sobre el sector de las pequeñas y medianas empresas?

Desde que asumió este gobierno, vino a llevar adelante un proyecto político que no incluye a la industria. Es un gobierno que ha decidido que seamos un país primario, que seamos un país de especulación financiera pero no un país productivo. La apertura de importaciones, la pérdida de poder adquisitivo de la población con la consecuente caída del mercado interno, las tarifas que hacen inviable cualquier proyecto productivo y unas tasas que hacen que vos no puedas invertir y comprar una máquina o que puedas descontar cheques en el banco. Todas las medidas fueron en sentido anti-productivo.

Planteás al empresario como sujeto político. Muchos de éstos apoyaron fervientemente a Macri en las elecciones de 2015…

Sí, es más sociológica la discusión. Si era por el bolsillo y por lo que sucedía en sus vidas y sus fábricas, no deberían haber votado nunca un proyecto que claramente iba en contra de la industria. También hay que decir que se consumó una estafa electoral en la Argentina, no sólo con las pymes. Además hay una cuestión de identificarse en un lugar en el cual el empresario pyme no está: éste no tiene nada que ver con Rocca, con Rattazzi y con Funes de Rioja, ese gran empresariado que necesita salarios bajos para ganar competitividad en los mercados donde exporta. Las pymes no necesitamos un esquema de salarios bajos porque vivimos del mercado interno. Por eso es fundamental constituir al empresario como sujeto político, que sea capaz de darse cuenta que no hay que negociar nunca la producción y el trabajo. No es una cuestión de caras, esto es una cuestión de proyectos políticos.

Fotos: Abril Pérez Torres

¿Hubo un cambio de conciencia en el empresariado nacional o sigue predominando el individualismo en el sentido que mencionás?

Ha habido un pequeño cambio de conciencia. Me tocó recorrer mucho la provincia de Buenos Aires en estos últimos dos años y medio y tengo que decirte que hay muchos empresarios que no van a volver a votar un proyecto como el de Macri porque han sido víctimas. No me importa si antes votó a Macri, lo que tengo que hacer es acompañarlo para que pueda subsistir con la fábrica esperando un cambio de gobierno que tenga un tinte industrialista. No sé cómo se canalizarán esos votos, yo creo que la fórmula que representa a la industria es la de Fernández-Fernández.

Recién planteabas que los intereses de las Pymes poco tienen que ver con lo que busca el gran empresariado. Sin embargo, un sector de la UIA se incorporó al Frente de Todos con la llegada de Sergio Massa. 

Era necesario ir en la búsqueda de un esquema de unidad. Lo que ha pasado es muy grave, ningún gobierno hizo tanto daño en un período tan corto. Como en todo esquema de unidad, va a haber discusiones internas y esos dolores del crecimiento que se generan. Era necesario hacer este acuerdo y si hay sectores de la UIA que son parte de este espacio, bienvenido sea. Muchos están gravemente afectados. De hecho, no toda la UIA apoya el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur. Hay una parte que entiende que esta medida va a perjudicarlos.

¿Qué es Alberto Fernández hoy?

Alberto Fernández es hoy el referente de un espacio que vuelve a apostar a la industria, a la producción, al trabajo y a la redistribución del ingreso como banderas de crecimiento. Él representa a ese proyecto y quienes estamos adentro, le vamos a exigir que se lleve adelante.

¿Lo considerás como un político con buena llegada al gran empresariado?

Sí, es una persona que tiene diálogo con todos los sectores incluyendo al gran empresariado, lo cual no me parece mal. Acá la pelea no es unos u otros, yo no estoy diciendo «el campo no». El problema es que el campo quiere destruir a la industria. El gran arte que va a tener Alberto es conciliar los intereses de los sectores pymes, rurales y los grandes industriales. Creo que es un gran articulador para ello.

¿Cuál debe ser el rol de los empresarios que apoyan al Frente de Todos en esta campaña electoral?

Tienen que poner el cuerpo y estar presente en cada uno de los actos. Tiene que haber un representante de los sectores pymes en cada uno de los territorios. Un objetivo claro que tiene la agrupación Gelbard es que los empresariados pymes sean parte de todas las secretarías de producción de todos los municipios, porque nadie conoce la realidad de sus distritos en términos industriales como ellos. Además conocen qué políticas se necesitan no sólo a nivel macro, sino a nivel local. Por eso es importantísimo el rol del empresariado pyme en esta etapa.

Fotos: Abril Pérez Torres

El Gobierno repite la misma receta con medidas anticíclicas de tinte electoral, que ya le dieron buenos resultados en las legislativas de 2017. ¿Creés que le va a volver a funcionar dicha estrategia?

Muchos empresarios y comerciantes han sufrido y entendido demasiado en este tiempo de que éste es el plan anabólicos 2. El plan anabólicos 1 fue en 2017. Estamos inflando algo en lo cual el Gobierno no cree: la cantidad de locales comerciales cerrados es una muestra de lo que han sido estas políticas. Sinceramente, no creo que con cuatro meses de políticas de este tipo puedan reparar el daño que le han hecho a ese industrial o comerciante. De todas maneras, y eso hay que tenerlo claro, nosotros siempre vamos a querer que venda el comerciante. Si estas medidas están, que el comerciante las aproveche para tratar de aguantar y así llegar a diciembre. Pero el comerciante entiende que esto es coyuntural y que cuando pasen las elecciones se termina el Ahora 12, vuelven los aumentos de tarifas, de combustible, y todas las medidas que nos llevaron a este escenario.

¿Qué riesgos tiene el tratado de libre comercio UE-Mercosur para las pymes?

Claramente el riesgo es que no se han hecho estudios de impacto sector por sector y que nos plantean un esquema de competitividad con las empresas europeas. Ahora el gobierno de Macri dice “ahora las empresas argentinas van a tener unos años para adaptarse y competir con las europeas”, pero el problema está en la macro porque un fabricante europeo no tiene tasas del 70 por ciento, tampoco el mismo esquema de inflación que tenemos nosotros ni las mismas tarifas. Si me planteas el tema de la competitividad, yo la acepto pero en igualdad de condiciones. No nos planteemos una competitividad absurda. Por ejemplo, los europeos siguen subsidiando al agro porque saben que la Argentina es más competitiva en ello.

Fotos: Abril Pérez Torres

También el Presidente dijo que se está empezando a avanzar en un TLC con los Estados Unidos. ¿Se viene un Macri más liberal que nunca?

Él dijo que vamos a ir igual, pero más rápido. Planteado en esos términos, yo creo que es la segunda parte y la consolidación definitiva del proyecto político que vinieron a llevar adelante desde el primer día que llegaron. Para profundizar este proyecto necesitan el aval del electorado. No es que se viene un Macri más liberal, es el mismo Macri con el mismo proyecto y profundizándolo en caso de ganar.