Denuncian la falta de implementación de un plan de riesgo eléctrico

Vivir a oscuras: el drama de la luz en la villa 21-24

Tras dos meses de cortes intermitentes y ocho años de lucha por un plan eléctrico, los vecinos y las vecinas de la villa 21-24 volvieron a salir a las calles para exigir el restablecimiento del servicio en buenas condiciones. "Esto es responsabilidad absoluta del jefe de Gobierno de la Ciudad", disparó el asesor tutelar de la Cámara porteña, Gustavo Moreno.

Los problemas de luz son una constante en la villa 21-24 de Barracas y la pelea viene desde hace más de 8 años. En 2016, la Justicia porteña concedió 60 días para que el Gobierno garantizara la provisión del servicio público a todas las manzanas de la villa más grande y más poblada de la Ciudad de Buenos Aires. Apenas dos años después, el 7 de abril de 2018, Gilda Olmedo Cañetes (45) murió electrocutada por un cortocircuito producto de una inundación que afectó al barrio y dejó a la vista el pésimo estado del tendido eléctrico. Pasaron los años y la situación no cambió. “Esto es responsabilidad absoluta del jefe de Gobierno de la Ciudad”, disparó el asesor tutelar de la Cámara porteña, Gustavo Moreno.

Desde junio de este año, los vecinos y las vecinas denuncian que volvieron los cortes prolongados en la prestación de luz y las intermitencias en el servicio para quienes tienen la suerte de recibirlo. Las manzanas 12, 13, 16, 24, 25, 28 y 29 han sido las más afectadas y los vecinos sostienen este reclamo desde hace semanas, con cortes de calle, petitorios a EDESUR y reclamos institucionales. Sin embargo, el de la 21-24 no es un caso aislado sino una situación que se repite en la villa 31, el barrio Ramón Carrillo y la Villa 20.

El pasado domingo, la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario resolvió que EDESUR, la empresa proveedora, debía brindar una solución al conflicto en menos de 48hs. “Ésta es una causa judicial que lleva 8 años y tiene un fallo del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, que pide al Gobierno medidas de emergencia por el riesgo eléctrico y que elabore un plan eléctrico adecuado, como solución de fondo”, explicó Moreno, quien además sostuvo que las pautas técnicas y la normativa eléctrica para asentamientos precarios ya existe y están compiladas en una guía de diseño del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).

“Pedí una medida cautelar para restablecer el servicio. La Cámara se reunió un domingo, por la gravedad de la situación, y resolvió darle 48 hs al GCBA para que rehabilite la prestación del servicio. Ayer nos constituimos en el barrio y todavía teníamos alrededor de 7 manzanas sin luz. Lo único que hicieron es poner generadores móviles. La luz volvió a todo el barrio recién a las 22:30”, añadió Moreno. El asesor tutelar también consideró que “es una situación paliativa: hay sectores como Pavimento Alegre donde todavía no volvió la luz. Además, en estas últimas semanas se registraron tres incendios de viviendas, muchos de ellos por utilización de velas que se compran debido a la falta de suministro. En uno de esos siniestros quedó destruida la vivienda de una familia con una hija enferma y el Gobierno de la Ciudad se niega reconstruir la casa”.

Desde la Junta Vecinal de la villa 21-24 salieron a realizar cortes sobre la calle Zepita en reclamo por la situación. “Larreta: Queremos que se ponga en pie el plan de riesgo eléctrico que tenés que hacer en la villa 21-24 para poder vivir en mejores condiciones”, expresaron desde el ente de gobierno de la villa. La situación es aún más preocupante, ya que en el barrio todo funciona a electricidad por la falta de tendido natural: desde la cocción de alimentos, hasta la higiene personal pasando por el calentador de agua. Los cables enmarañados y la informalidad en que llega la electricidad a las unidades transformadoras componen un cuadro de riesgo constante que genera explosiones, electrocuciones e incendios. “La falta de prestación es responsabilidad de EDESUR y del Gobierno”, concluyó Moreno.