Ezequiel Rabines

Política diversa y pedagogía del deseo

Ezequiel Rabines es responsable del Frente de Diversidades y Disidencias de La Cámpora en la Ciudad de Buenos Aires y candidato a legislador porteño dentro del Frente de Todos, Todas y Todes. Da talleres de masculinidades para los militantes y plantea la necesidad de una respuesta política a la lógica del escrache.

“¿No tenés frío así?” dice ni bien abre la puerta de su oficina, al final de un pasillo, a la vuelta de un ascensor, a siete pisos de la calle, a 300 metros de la Legislatura porteña.  Aunque abogado laboralista y militante marica parecieran ser -para el sentido común heteropatriarcal- dos cualidades distantes, Ezequiel las viste cómodamente. Lleva camisa clara sin corbata, anteojos de marco grueso y el pelo de los costados de la cabeza rapado. La sonrisa amplia detrás del bigote le achina los ojos y cuando habla dibuja gestos en el aire que se desprenden de las manos cual director de orquesta. No para. Mientras camina cuenta de la buena recepción de las recorridas en los barrios, donde realiza talleres de masculinidades invitando a revisar el machismo dentro de una organización que, el año pasado, se vio atravesada por una ola de denuncias. Estos encuentros funcionan como pedagogías de la ternura, donde reparar la comunidad política desmontando las complicidades machistas y delineando un plan de acción posterior al “no queremos más esta humanidad”.

Además de abogado laboralista, Ezequiel Rabines es responsable del Frente de Diversidades y Disidencias de La Cámpora en la Ciudad de Buenos Aires y candidato a legislador porteño dentro del Frente de Todos, Todas y Todes. Junto con Paula Arraigada son les dos candidates LGTBQ+ de la fórmula Fernández-Fernández en este distrito.

Rabines es uno de los impulsores del proyecto de Ley de VIH Hepatitis Virales e ITS presentada por Javier Andrade en la Legislatura.  El tema lo interpela en carne propia y, como como pocos políticos se permitirían hacer, se emociona mientras habla de lo difícil que resulta acceder al tratamiento de VIH en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En cada una de sus palabras se puede oír el eco de la necesidad de hacer política desde el afecto.

Fotos: Catalina Distefano

Nada de su espíritu descontracturado se refleja en los libreros minuciosamente ordenados que cubren las paredes de piso a techo. De allí toma una tazas mínimas con estampas florales que llenará de café negro. Recién en ese momento para y se sienta en un escritorio de madera pulida para comenzar la partida. En diálogo con El Grito del Sur, Ezequiel Rabines desmitifica las políticas gay del gobierno de Larreta y denuncia que la inclusión macrista apunta a varones blancos, hegemónicos y de clase alta.

¿Cómo empezó tu militancia?

Comencé a trabajar en el año 2005 en la Secretaría de Transporte y enseguida me sindicalicé. Llevo 14 años de sindicalismo y hoy integro la junta interna de ATE. Pero en el año 2010 conocí La Cámpora y empecé a militar en el territorio, al cual me aboqué completamente. Comencé, ya siendo abogado, trabajando en la asesoría jurídica de desalojos, pero después del matrimonio igualitario empecé a militar todo lo que es diversidad sexual.

¿Cómo es militar la diversidad sexual en el campo nacional y popular? Un ámbito que, si bien busca ser inclusivo, sigue siendo patriarcal.

Nosotres siempre decimos que sentimos que nos bajan el precio. Después de la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género, el movimiento pensó que nosotres ya teníamos la cuestión resuelta y no, seguimos militando y visibilizando nuestros reclamos. Buenos Aires es la ciudad más diversa de América Latina y por eso siempre planteamos la importancia de nuestra militancia aquí. Creo que dentro de la organización hay un reconocimiento que aumentó en este último tiempo y también veo una revisión de las prácticas internas, pero falta muchísimo.

Fotos: Catalina Distefano

Larreta supo utilizar las causas LGBTQ+ para hacer ver la Ciudad de Buenos Aires como un espacio gay friendly. ¿Qué pensás al respecto?

En 12 años de gobierno macrista en la Ciudad no conocemos una política a favor de la comunidad LGTB, esa es la mejor respuesta. Lo único que hacen es algo que se llama “Buenos Aires Diversa”, que nosotres le decimos “Buenos Aires Perversa” porque vende a Buenos Aires como una ciudad gay y sigue estando enfocado a un tipo específico de homosexual: varón -porque incluso en la diversidad hay machismo-, blanco, profesional y hegemónico que tiene capital adquisitivo y viene a hacer turismo. Sus políticas LGTB sólo tienen que ver con el turismo.

Fotos: Catalina Distefano

¿Por qué es necesaria una ley de HIV en Buenos Aires? 

La ley vigente actualmente es, a nivel nacional, la ley de SIDA que data de 1990, y estando en 2019 quedó caduca. Además, la Ciudad de Buenos Aires no tiene una ley de VIH. El proyecto de “VIH, Hepatitis Virales e ITS” lo presentamos en la Legislatura porteña de la mano del legislador Javier Andrade y luego de dos años y medio de trabajo con la Red Argentina de Jóvenes Positivos (Rajap). Entendemos que en este distrito, que es el más rico del país, se puede garantizar el tratamiento a las personas con VIH. Un dato no menor es que el 70% de las personas que viven con VIH se atienden en el hospital público.

¿Cuál es la situación actual de los tratamientos para personas con VIH?

Hoy, el Hospital Muñiz no está garantizando el tratamiento y el año pasado el director nacional de SIDA renunció porque no se le podía asegurar la medicación a todas las personas. El último informe de ONU SIDA indica que, si bien en el mundo ha bajado la cantidad de infecciones, en nuestra región ha aumentado. La sífilis se quintuplicó del año 2014 al día de hoy y están volviendo a aparecer hepatitis que estaban erradicadas. Tampoco se está garantizando el tratamiento de profilaxis, que es el tratamiento post exposición. En los hospitales están dando pastillas por dos o tres días, cuando el tratamiento debería ser por mes. A las personas con VIH les están dando el tratamiento mensual cuando en 2014 o 2015 se daba el tratamiento por tres meses; entonces si vos ibas al hospital cuatro veces al año, hoy estás yendo cada cuatro días a buscar tratamiento y eso afecta de manera increíble la adherencia al tratamiento y genera más exclusión. Nosotres no queremos abrazar el concreto que es frío, sino a nuestres compañeres que viven con VIH.

La Cámpora fue uno de los espacios políticos del campo popular donde hubo más denuncias y escraches a compañeros. ¿Cómo se hace para trabajar las cuestiones de género hacia adentro de la organización?

Estamos haciendo una revisión de las prácticas políticas para que nuestros espacios dejen de ser patriarcales. Nosotres presentamos un proyecto a la mesa ejecutiva de Capital Federal para entrar en formaciones de deconstrucción y revisión de las prácticas políticas machistas. Fue muy bien recibido y lo elevaron a la mesa federal, con lo cual pudimos hacer un encuentro con todos los referentes donde conversamos cómo visibilizar ciertas situaciones para que se revisen. Esa es la estrategia que encontramos, que puede ser perfectible, pero la respuesta tiene que ser política.

¿Cómo ves la candidatura de Matías Lammens en la Ciudad? 

Lo conocí hace poco. Me pareció muy receptivo y muy cálido. Creo que fue una buena posibilidad que se haya sumado al Frente de Todos, Todas y Todes, para llegar a más personas en la Ciudad de Buenos Aires.

Fotos: Catalina Distefano

PIN PON DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS 

¿Sudor marika o Chocolate Remix?

Sudor Marika

¿Sara Hebe o Miss Bolivia?

Miss Bolivia

¿Dulce de membrillo o de batata?

Batata

¿Sushi o asado?

(Se ríe) voy a decir la verdad… Sushi

Evita ¿abortera o tortillera?

Abortera

¿Recalde o Filmus?

Recalde. Con Mariano tengo mucho vínculo, le tengo mucho cariño. Además de ser colega, además de ser ambos laboralistas, Mariano es el compañero que primero nos abrió la puerta para que la organización entre en este proceso de deconstrucción

¿Cristina o Eva?

Cristina, es más contemporánea

¿Michetti o Vidal?

Yo creo que Vidal es más peligrosa

Gusto de helado favorito:

Naranja

¿Feinmann o Lanata?

Lanata

Un placer culposo: 

Las sustancias. La Mona Gimenez podría ser, pero prefiero las sustancias.