Una olla popular que terminó en represión policial

Con las cifras reales del Censo sobre la mesa

Organizaciones sociales realizaron una jornada solidaria con ollas populares, colecta y reparto de donaciones para seguir visibilizando la problemática de las personas en situación de calle. Sobre el final de la actividad, la Policía de la Ciudad reprimió para impedir la instalación de la carpa refugio que se buscaba emplazar frente al Obelisco.

“La calle no es un lugar para vivir. La calle no es un lugar para morir”, advierte un cartel colgado en la reja que preserva al Obelisco de los daños que pueda causarle la muchedumbre. Enfrente, sobre la terrenidad de las baldosas, banderas del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), del Frente Popular Darío Santillán, de CTEP Capital y del Movimiento Popular La Dignidad irrumpen en un martes feriado, que plantea una escena poco habitual: sin tanta visibilidad ni atisbos de confrontación social en pleno centro porteño, sin el bullicio de los bocinazos automovilísticos ni la caminata atolondrada de oficinistas que miren de costado o se hagan los distraídos.

Un puñado de personas con la pechera violeta del Censo Popular de Personas en Situación de Calle, cuyos resultados se dieron a conocer la semana pasada en un contexto de plena ebullición del tema en la agenda mediática, trasladan las cajas con los vasos y cubiertos desde una camioneta blanca hacia una carpa celeste de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, bajo la atenta mirada de unos cincuenta policías que observan desde los márgenes. Allí, promediando la 1 y media del mediodía, decenas de personas se agolpan para recibir su plato de comida consistente en un abundante guiso de lentejas. Las caras delatan una vanidosa conformidad por lo ocurrido la semana pasada: luego de tantas jornadas por el Día de la Independencia en que no había nada para festejar, en esta oportunidad la sensación es distinta por el fuerte impacto que tuvo la campaña solidaria hacia la gente en situación de calle, aunque también se entremezclan sentimientos por los que ya no están para vivir ese momento. “Fue una semana con muchos mensajes diferentes: lo ocurrido con Sergio (Zacaríaz) fue durísimo para todos nosotros y después vimos que la sociedad en general tomó más conciencia de la cantidad de gente que hay en situación de calle. La actitud de Juan Carr de abrir River despertó a otros y otras que empezaron a replicar lo mismo”, dirá Horacio Ávila, referente de Proyecto 7.

Fotos: Nicolás Cardello

Juan Grabois (MTE), Rafael Klejzer (CTEP Capital) e Itai Hagman (precandidato a diputado nacional por el Frente de Todos) se pasean por el lugar sin ánimo de llamar demasiado la atención. Con la comida ya lista, algunes continuarán en su lugar de origen y otres -principalmente aquelles que usan la pechera violeta y que forman parte de la organización del evento- se sentarán en una mesa larga en la que compartirán el almuerzo, antes de culminar la jornada con el reparto de abrigos para las personas en situación de calle que se encuentran allí. Por los altoparlantes suena el rock más que la cumbia y una joven militante denuncia desde un micrófono las drásticas consecuencias de las medidas económicas del gobierno de Cambiemos, que agravan cada vez más la situación social y provocan el crecimiento de la indigencia en nuestro país.

Fotos: Nicolás Cardello

En esa línea se vuelve a expresar Horacio Ávila mientras dialoga con El Grito del Sur: “Tiene que haber política pública, el Estado tiene que estar presente. No sólo en el invierno, sino todos los días del año. Los resultados del Censo dieron una dimensión muy real y diferente a la que planteaba el Gobierno porteño y con la que se viene manejando desde hace mucho tiempo. Creemos que este tema tiene que ser agenda permanente a partir de ahora, tanto en la agenda parlamentaria como en la política y social. Estamos hablando de 7200 personas, hay casi 900 pibes en la calle y 40 mujeres embarazadas. El 50% de la población encuestada dijo que es la primera vez que está en situación de calle, es decir que esta situación es producto del modelo económico. Queremos armar una mesa de trabajo con el Gobierno de la Ciudad en relación con las cifras reales”.

Sobre el final de la actividad, la Policía de la Ciudad lanzó gases lacrimógenos a les manifestantes mientras intentaban bajar colchones de una camioneta e impidió la instalación de una carpa refugio de las organizaciones sociales para atender las necesidades de la gente en situación de calle.