Renovación de las moratorias previsionales

Moratorias sí, pero con restricciones

Organizaciones sociales y sindicatos se movilizaron a la ANSeS para denunciar que la renovación macrista de las moratorias previsionales dejaría a miles de mujeres sin la posibilidad de jubilarse. ¿Quiénes quedan por fuera del nuevo sistema?

Luego de coquetear con la idea de ponerle fin a las moratorias previsionales, el gobierno de Mauricio Macri decidió extender por tres años la posibilidad de jubilarse sin haber llegado a la totalidad de los aportes. Sin embargo,  la moratoria, renovada a través de la Resolución 158/2019 de ANSES, contiene algunas restricciones que -según el informe del Centro de  Economía Política Argentina- dejarían fuera del sistema jubilatorio a 500.000 mujeres de entre 55 a 59 años.

Fotos: Belén Marón

En este contexto, organizaciones sociales y sindicatos realizaron el día de ayer una movilización a la ANSeS bajo la consigna de “Ni una jubilada menos”. La iniciativa fue replicada en todas las provincias del país y se transformó en tendencia en las redes sociales.

Pasadas las tres y media de la tarde, en el centro porteño comenzó el acto sobre una avenida Córdoba cerrada al tránsito. Desde los micrófonos los datos fueron contundentes: “Cuatro de cada diez mujeres trabajan en la informalidad. ¿Cómo van a jubilarse?”.

Fotos: Belén Marón

Los bombos no fueron propiedad de los varones ni tampoco la palabra. Mientras las pibas de ATE agitaban los tambores, un escenario totalmente conformado por oradoras mujeres marcó una gran diferencia con la mayoría de las manifestaciones sindicales.

La primera en tomar la palabra fue Luana Volnovich, diputada nacional del FPV-PJ, quien presentó el “Plan de Inclusión Previsional Argentino” para prorrogar por cinco años más las moratorias, impulsado desde antes que se conociera la decisión oficial del Gobierno.

Le siguieron otras referentes del tema como Nelba Salazar, integrante del Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Ana Lemos del sindicato de Ladrilleros y Jacqueline Flores del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). Además estuvo presente Vanesa Siley, diputada nacional y secretaria general del Sindicato de Trabajadores Judiciales de la CABA.

Fotos: Belén Marón

“Les voy a decir por qué fuimos el 80% de las mujeres las que accedimos a una moratoria previsional”, manifestó Estela Díaz, secretaria de Género a nivel nacional de la CTA. “Porque las mujeres somos las que más estamos en la informalidad laboral y además porque a lo largo de la vida realizamos todos los trabajos de cuidado no remunerados. Producimos riqueza para nuestra sociedad, tenemos derecho a una jubilación digna de calidad”, sentenció.

Por su parte, Soledad Alonso, secretaria nacional de Prensa del Secasfpi, agregó: “ANSeS da créditos mentirosos a tasas usureras, las prestan a nuestros jubilados al 60% cuando a María Eugenia Vidal se lo dan al 12%. No puede ser que, en nuestro país, uno de cada dos chicos sea pobre y los jubilados no puedan comprar sus remedios”, dijo antes de llamar a votar con memoria histórica.

Fotos: Belén Marón

Una hora después, desde la ventana del sexto piso del edificio vidriado de ANSeS, una mano, que pronto se convierte en brazo y torso, suelta una lluvia irreverente de papeles que convierte la avenida Córdoba en un carnaval indomable. El acto termina con fotos, besos y aplausos. Desde la tarima, elevada dos metros por encima del asfalto porteño, las locutoras arengan y cantan un ritmo pegadizo: “La cumbia de la unidad, la bailan las trabajadoras, la cumbia de la unidad, la bailan las trabajadoras, la derecha no la baila, porque es una explotadora”.

¿Qué pasa con las moratorias?

Las moratorias previsionales, instauradas por Néstor Kirchner y renovadas por Cristina Fernández de Kirchner, permitieron que 1.796.439 mujeres se jubilaran entre el 2003 y el 2016. En primer lugar, vale aclarar que las mismas no son dádivas del Estado sino un sistema por el cual las personas que no llegaron a completar al total de aportes (por haber estado en la informalidad laboral o realizado trabajo doméstico no remunerado) tienen la posibilidad de comprar al Estado los años faltantes, para luego pagarlos en cuotas que se descuentan del haber mensual.

El problema que surge con la renovación macrista es que no incluye la prórroga de la fecha de corte, que continúa fijada en el año 2003. Esto significa que, para jubilarse a partir de la nueva moratoria, las mujeres deben tener al menos 4 años de aportes después del 31 de diciembre de 2003.

Fotos: Belén Marón

“La primera ley, sancionada en 2014, establece una línea de corte para ‘comprar años’ en el 2003, eso implicaba que una persona que empezó a trabajar a los 18 años, podía no haber aportado ningún año y jubilarse igual. En 2016, con la Ley 27.260 (conocida como Reparación Histórica) y ahora con esta nueva moratoria, el macrismo no cambió la línea de corte. Entonces, alguien que tiene 60 años en 2019 y que nunca tuvo aportes, no llega a entrar en las moratorias”, explica Débora Ascencio, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).    

Según el CEPA, de las 1.076.028 mujeres de entre 55 y 59 que hay en nuestro país, sólo el 55% (588.248) supera los 20 años de aportes. De ese 55% sólo el 10,5% (11.3231) estaría en condiciones de jubilarse, ya que no todas las mujeres con más de 20 años de aporte llegan a los 30 necesarios. El resto se divide entre el 26,5% (285010) que tienen posibilidad de entrar en la moratoria y un 17,1 % (190.007) que no, porcentaje que quedaría excluido del sistema jubilatorio al igual que el 45,3% (es decir 487.780 personas) que no tienen aportes.

Es decir que, por las restricciones del nuevo sistema de moratorias, aproximadamente 500.000 mujeres de entre 55 a 59 años se quedarán sin posibilidades de jubilarse. 

Además, otra de las limitaciones para ingresar a la nueva moratoria es que la Anses realizará una evaluación socioeconómica de la persona, negándole la posibilidad de entrar a la moratoria a quienes hayan tenido un ingreso superior a los $ 53.829 pesos por mes en el último año, quien tenga propiedades por encima de los $ 2.583.792, un​ auto que supere los $ 968.922 o en caso de que hayan consumido o gastado más de $ 839.732 anuales.

Quienes no cumplan los requisitos para entrar en las moratorias podrán acceder a la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), un ingreso mensual que equivale al 80% del haber jubilatorio mínimo, lo que al día de hoy representa $9222,75. Nueve puntos por debajo de la línea de la pobreza. Las PUAM no sólo unifican en la indigencia a quienes no tienen ningún aporte o no entraron a la moratoria por apenas uno o dos años, sino que no da derecho a la pensión por viudez

Fotos: Belén Marón