Comienza la carrera opositora en la Ciudad

Boedo, el kilómetro cero de la campaña de Lammens

El presidente de San Lorenzo estuvo al lado de Marcelo Tinelli en los emotivos festejos de anoche por la anhelada vuelta a Boedo. Es inminente una primera foto junto a su compañera de fórmula, la periodista Gisela Marziotta. ¿Se tomará licencia en el club para afrontar la campaña a jefe de Gobierno?

Muchas veces el fútbol y la política van de la mano. El presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, cumplió el restante sueño de su gestión -el anterior ya logrado fue la obtención de la Copa Libertadores en el año 2014- a partir de la cruzada histórica que significó el regreso a los terrenos de la Avenida La Plata, donde San Lorenzo hizo de local entre 1916 y 1979 en el barrio de Boedo, y de ahora en adelante se concentrará en su nuevo anhelo: convertirse en jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se espera en los próximos días una primera foto junto a su compañera de fórmula por el Frente de Todos, la periodista Gisela Marziotta, y resta saber si continuará formalmente como presidente de San Lorenzo o si se tomará licencia para realizar la campaña proselitista.

Luego de aquella masiva movilización a Plaza de Mayo en el año 2012, siete años más tarde la Ciudad de Buenos Aires volvió a vestirse de los colores azulgrana. Unas 130 mil personas se hicieron presentes anoche en un festejo que tuvo grados de emotividad muy altos. Múltiples llantos por el recuerdo de seres queridos que vieron a San Lorenzo en el Viejo Gasómetro se mezclaron con la inmensa alegría de haberle roto el brazo a una poderosa multinacional como Carrefour para sellar el lema “volvimos para siempre”. Lammens, quien rompió el silencio con tweets que denotaban su emoción por ser “el presidente en este momento histórico”, se mostró en todo momento junto a Marcelo Tinelli, a pesar de que en las últimas semanas se rumoreó un supuesto distanciamiento entre ambos a partir de la decisión del primero de encabezar el armado peronista-kirchnerista en la metrópolis porteña.

Lo cierto es que, a diferencia del resto de la dirigencia cuerva, el presidente de San Lorenzo no podrá disfrutar en demasía de la gran noticia que significa el histórico regreso a Boedo. Con el capital político acumulado a lo largo de varios años en el club de sus amores, Lammens está obligado a salir a jugar fuerte en la visibilización de su candidatura a jefe de Gobierno por el Frente de Todos.

Inaugurados los festejos, Lammens tiene pendiente decidir si afrontará la campaña como presidente de San Lorenzo o si se tomará licencia en el cargo para arrancar con su principal objetivo político de este año. En este segundo caso queda facultado para asumir el vicepresidente primero, Marcelo Tinelli, quien avisó anoche que continuará ligado al club pero tampoco confirmó que quiera hacerlo desde ese lugar. “Matías todavía no definió qué va a hacer. Se va a analizar en Comisión Directiva qué es lo mejor para el club. Si su continuidad en el cargo puede llegar a afectar a San Lorenzo de alguna manera, se tomará licencia. Sino no”, especuló en diálogo con El Grito del Sur un importante dirigente azulgrana del riñón de Lammens.

Precisamente, el ahora referente porteño del principal espacio opositor al macrismo en la Ciudad ya se encuentra en conversaciones con su compañera de fórmula Gisela Marziotta -ligada al sector del presidente del PJ porteño, Víctor Santa María- para definir un posible día para tener la primera foto en conjunto. “El tiempo es tirano, pero Matías estuvo hasta hoy con el tema de la vuelta a Boedo. Él cierra este capítulo y arrancaremos juntos las actividades de campaña”, resumieron a este medio desde el entorno de Marziotta.