Teatro y derechos humanos

Mantener viva la memoria

“Las Voces del Río” se presentó en la histórica Iglesia de la Santa Cruz, situada en el barrio de San Cristóbal. En la obra se personifica a Leopoldo Lugones, Roberto Arlt y Alice Domon, tres personajes que debaten sobre la memoria y la historia reciente de nuestro país. “Te conmueve, pero después cuando salís te da fuerza para ver las cosas de otra forma”, sentencia la actriz Jimena Migliaccio.

La apuesta artística empieza con un recorrido por la histórica Iglesia de la Santa Cruz, fundada a finales del siglo XIX. El peso simbólico del lugar se hace presente en cada rincón: los lienzos pintados por Adolfo Pérez Esquivel decorando las paredes, los altares, la placa recordando un espacio que fuera destruido por las Fuerzas Armadas tras plantar una bomba como amenaza a la comunidad de la iglesia por su creciente activismo social, el cuadro recordando los nombres de las personas desaparecidas en ese lugar, entre ellas Azucena Villaflor -una de las reconocidas fundadoras de Madres de Plaza de Mayo- y las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon.

La obra se sitúa en los años 1970 y allí Leopoldo Lugones y Roberto Arlt, obligados a permanecer en el limbo de la memoria, serán los encargados de encarnar dos formas de ver y vivir la historia reciente de nuestro país que conviven hasta el día de hoy. Un Lugones que prefiere mantener su estricta rutina de evasión y, por el otro lado, un Roberto Arlt que, tras la inesperada llegada de la monja francesa Alice Domon, decide aferrarse a la memoria y releer lo sucedido en el pasado para comprender el presente. “Como actriz siento que no hago algo del pasado, que es ahora, y que cuando ves la obra te conmueve, pero después cuando salís te da fuerza para ver las cosas que pasan de otra forma y está bueno que eso no se da desde el lugar de bajar un discurso, sino desde un lado más vivencial”, comenta Jimena Migliaccio, la actriz que encarna a Alice Domon.

El tema que atraviesa la obra de manera transversal es la memoria. Los personajes elegidos, aunque ausentes físicamente, siguen vivos en la memoria colectiva del pueblo argentino. Sus voces no se acallan, siguen resonando.

En el mundo de los vivos se desarrolla la dictadura cívico-militar liderada por Jorge Rafael Videla, mientras que en su fantasiosa morada, día tras día, los escritores escuchan horrorizados el desplome de los cuerpos, víctimas de los vuelos de la muerte. La inesperada llegada de Alice Domon los obliga a enfrentarse a la realidad que se está viviendo: los Montoneros echados de la Plaza de Mayo, López Rega, la dictadura del ´76 y las atrocidades perpetradas por los militares.

Tras pasar por el circuito convencional del teatro, el elenco de “Las Voces del Río” decidió que la obra circule por los Sitios de la Memoria de la Ciudad de Buenos Aires. Su primera experiencia tuvo lugar en el Espacio por la Memoria “Virrey Cevallos” y cuentan que, sin lugar a dudas, ésta provocó un antes y un después. “Nos hizo replantearnos lo que veníamos haciendo con la obra, nos vimos en contacto directo con la gente que hace muchos años viene haciéndose cargo de esta lucha. Entendimos que gracias a ellos podíamos hacer esto en esos lugares y que nosotros teníamos que empezar a hacernos cargo de eso”, comenta el director de la obra, Martín Paglione.

“En un contexto en el que veíamos que pasaban cosas como lo del 2×1 o lo de Etchecolatz, más que nunca sentíamos la necesidad de hacer esta obra, para aportar a seguir recordando ciertas cosas que necesitamos seguir teniendo presentes para que no surjan lecturas basadas en el desconocimiento o en el olvido de lo ocurrido”, sentencia Paglione. Magliaccio agrega: “En un contexto de recorte a los ex centros clandestinos, venir a ver la obra y hacer la visita guiada ayuda a que se tome conciencia de lo importante que es sostener estos espacios”.

La próxima presentación de la obra tendrá lugar en el Casino de Oficiales de la Ex-ESMA y está prevista para el 8 de diciembre.