Córdoba y Capital Federal, las únicas dos alegrías del oficialismo

El reino del revés: ¿cuáles son los distritos donde ganó Macri?

En una apabullante victoria nacional, solamente dos provincias quedaron pintadas de amarillo: Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires. ¿Qué paso en el Conurbano y el interior de las provincias? Radiografía de los (pocos) lugares que le regalaron una caricia significativa a Mauricio Macri.

Lo de Córdoba era voto cantado. En 2015, Mauricio Macri había obtenido más de 50 puntos y el candidato peronista Daniel Scioli apenas había arañado los 20. En la Ciudad de Buenos Aires tampoco cabía lugar a debate: tras 12 años y con una buena evaluación de su gestión, Horacio Rodríguez Larreta buscaba evitar el ballotage con el candidato del Frente de Todos y presidente de San Lorenzo, Matías Lammens. Sin embargo, en ambas jurisdicciones, la diferencia en favor del macrismo fue menor a la esperada. ¿Pero qué pasó en el resto de las provincias? ¿Cuáles continúan siendo los nichos del PRO en momentos de algarabía peronista?

Primero desgranemos Córdoba, donde la divisoria en la provincia es muy clara. Los resultados generales le dieron el triunfo a Macri por 48% a 30%, pero un análisis más fino nos permite entrar en detalle con la realidad que vive la provincia mediterránea. Por un lado, el centro, la capital y el sur mostraron una importante hegemonía macrista (en Río Primero, Juntos por el Cambio rozó los 53 puntos); por el otro, el norte -más pobre y casi al límite de Santiago del Estero- revirtió esta tendencia. De hecho, las nueve localidades del norte cordobés se tiñeron de celeste, alcanzando su punto máximo en Minas, donde el Frente de Todos obtuvo el 63,12% de los votos.

La Capital Federal es un terreno aparte. La pretenciosa «Reina del Plata» ha sido la ciudad que sostuvo durante 12 años al PRO en el poder. Sin embargo, la contradicción entre ricos y pobres y su correlato en macristas y albertistas, también se expresó en la CABA. Mientras que en las barrios del norte rico (Barrio Norte, Nuñez, Retiro) el macrismo superó los 60 puntos -en la comuna 2 llegó a 63,32%-, esta vez el batacazo peronista vino de zona sur. Las comunas 4, 8 y 9, del margen más austral de la ciudad, trajeron consigo victorias peronistas. En la 8, la más empobrecida de la ciudad, el Frente de Todos alcanzó los 49 puntos, con casi 20 de diferencia. El centro de la ciudad mostró un escenario parejo, donde la diferencia macrista no superó los 5 puntos en comunas como la 15, la 5, la 6 o la 7.

La provincia de Buenos Aires es la madre de todas las batallas. Tras el aplastante triunfo de Axel Kicillof, que rondó el 50% del padrón, el conurbano se tiñó de celeste y permitió ver las grandes contradicciones que conviven en la Provincia, entre una zona metropolitana, empobrecida y kirchnerista, y un interior ligado al agro e identificado con el macrismo. Salvo por Vicente López y San Isidro, el resto del Conurbano rebalsó de votos peronistas: Lanús, Quilmes y Tres de Febrero se convirtieron en bastiones que recupera la oposición y La Matanza dio la nota con un 62% de adhesión al Frente de Todos. En la vereda de enfrente, en plena pampa húmeda, en Puán y General Villegas el macrismo superó el 50%, pero no quitan el dolor de la derrota en enclaves estratégicos como La Plata o General Madariaga.

En la Patagonia, salvo por los municipios de Los Lagos y Lácar (en Neuquén), todos los distritos de las provincias patagónicas le dieron la victoria a Alberto Fernández. San Juan, La Rioja, Catamarca y Tucumán también fueron enteramente peronistas. En Formosa, en 7 de sus 9 localidades, el Frente de Todos superó el 70%. En la Mesopotamia, todo Misiones, Corrientes y Entre Ríos (excepto por la localidad de Diamante) fueron celestes.  Y en cuatro localidades de Santiago del Estero Alberto Fernández y Cristina Kirchner superaron el 90% de los votos.

Salvo por algunas zonas aisladas de la privilegiada pampa húmeda, Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires y el interior de la provincia de Buenos Aires, el triunfo fue aplastante. Aún persisten algunos reductos macristas, que se verá si siguen existiendo después de octubre.