Nuevo informe de la UFEM

Los números de los femicidios en CABA

La Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres publicó el informe “Femicidios y Homicidios dolosos de mujeres en CABA”, correspondiente a casos del año 2018. El informe está elaborado bajo una perspectiva de género e incluye casos de mujeres, niñas y personas trans femeninas.

El relevamiento se realizó mediante requerimientos de oficio a 116 fiscalías de la Ciudad, realizándose el análisis sobre 19 casos judiciales de homicidios dolosos.

Fotos: Catalina Distefano

El informe arroja algunos datos interesantes para pensar a los femicidios en nuestra ciudad: el primer dato recae específicamente sobre la dimensión jurídica. De los 19 casos estudiados, todos pertenecientes al año pasado y que implicaron la muerte de la víctima, sólo uno obtuvo hasta ahora sentencia condenatoria. De hecho, 13 de aquellos casos se encuentran aún en etapa de investigación. Esto resalta una vez más la lentitud de los tiempos de la justicia en la Ciudad de Buenos Aires.

De los 19 casos analizados, el 47% fueron femicidios. Esto implica una disminución tanto en las cifras totales (que reúnen homicidios y femicidios) y también en la cantidad de femicidios sobre el número total.

1- De los femicidios, el 78% de los casos se dio en el ámbito privado, y un 22% en el espacio de lo público. Como explica el informe: “La vivienda de la víctima y de la compartida entre víctima y victimario fue el lugar de ocurrencia más frecuente con 6 casos. En un caso la muerte se produjo en un automóvil y en un caso en la vía pública”. Esto es importante para recordar lo que los feminismos auguran hace décadas: lo personal es político, lo que sucede en el ámbito de lo doméstico no es ni crimen pasional ni malentendido de pareja o familiares, sino parte de una sistematización de violencias que aqueja a mujeres, lesbianas, travestis y trans a lo largo de toda su existencia social.

Fotos: Catalina Distefano

2- Para sumar a esto, en el 67% de los femicidios las víctimas conocían a su victimario: en la mayoría de los casos eran parejas o ex-parejas, y en el 33% de los casos, además, se identificaron antecedentes de violencias entre víctima y victimario, aunque no hayan estado denunciadas formalmente. Esto abre una segunda dimensión de las demandas feministas: muchas de las víctimas de femicidio habían radicado denuncias previamente. En los casos a nivel nacional se observa con frecuencia que la víctima ya tenía una denuncia formal hecha, muchas veces acompañada por perimetral o botón antipánico, y que aquellas medidas son con frecuencia insuficientes para proteger a las mujeres que denuncian violencias de que sus victimarios recrudezcan en sus agresiones. En estos casos, hasta el punto de asesinarlas.

3- Respecto a los años anteriores, las cifras disminuyeron. Los números de 2016 arrojaban un 72% de femicidios en el total de los casos estudiados. Este porcentaje fue de 53% en 2017 y ahora del 47% en 2018.

4- Las edades de las víctimas son un eje impactante: el 55% tenía entre 18 y 39 años. En uno de los casos analizados la víctima era menor de edad. Y la mitad de ellas eran solteras.

5- Tres de los casos estudiados presentaban que la víctima se encontraba o había estado en situación de prostitución. Cuatro de ellas registraban consumos problemáticos, y en dos de los casos se encontraron vínculos con una organización de economía ilegal.

Esto resalta una tercera demanda recurrente de los feminismos: las mujeres, lesbianas, travestis y trans en situación de pobreza o vulnerabilidad social por diversos factores están más expuestas a violencias. A su vez, como se ha demostrado, su acceso a la justicia y denuncias está obstruido por distintos factores (de orden normativo y también discriminatorios). Es por esto que un análisis interseccional de las violencias es urgente para comprender en qué intersecciones hay mayor concurrencia de estos delitos. Lejos de ser esta una propuesta que refuerce las estigmatizaciones, puede aportar información necesaria para confeccionar políticas y estrategias eficientes para la erradicación de las violencias.

Fotos: Nicolás Cardello