Sebastián Vidal

“Con la carta en apoyo a Alberto rompimos varios prejuicios sobre los y las futbolistas”

Jugador de Excursionistas y autor de la carta en apoyo a la fórmula Fernández-Fernández que reunió a más de 100 futbolistas varones y mujeres de diferentes categorías, Sebastián Vidal habla del vínculo entre el fútbol y la política, de su militancia y de la situación social que deja Macri.

Si Sebastián Vidal hubiera puesto íntegramente su vida al servicio del fútbol, probablemente se hubiera destacado en alguno de los clubes denominados “grandes” y hasta hubiera desfilado por alguna de las codiciadas ligas del exterior. Sin embargo, estas aseveraciones resultan contrafácticas en su caso: este talentoso volante central surgido de Boca Juniors pasó por diferentes clubes del Ascenso y a los 25 años decidió quedarse en Buenos Aires para continuar con su militancia política y estudiar la carrera de Economía en la Universidad de Avellaneda (UNDAV).

“Siempre tuve otras inquietudes más allá del fútbol”, cuenta a El Grito del Sur este jugador de 30 años, que actualmente se desempeña en el club Excursionistas (Primera C). Siempre atento a la coyuntura política, una de sus últimas iniciativas hizo ruido: junto a Leonardo “Tiki Tiki” Di Lorenzo, Nahuel “Patón” Guzmán, Macarena Sánchez, Ignacio Boggino y Juan Cruz Komar, entre otres, lanzó a pocos días de las PASO una carta en apoyo a la fórmula Alberto-Cristina Fernández, que contó con la adhesión de más de 100 futbolistas varones y mujeres de diferentes categorías.

Feliz por la repercusión que tuvo esta solicitada y por el triunfo del Frente de Todos en las Paso, Vidal nos recibió en el Centro Cultural Juana Azurduy, ubicado a escasos metros de la Estación Gerli. Este espacio funciona como lugar de militancia de la Organización Popular Venceremos, fundada por él junto a un grupo de compañeres hace cuatro años. Entre mates, la brisa invernal y el galope incesante del tren, Sebastián Vidal habla en una jugosa entrevista del vínculo entre el fútbol y la política, de su militancia y de la situación social que deja Macri tras cuatro años de gobierno.

¿Cómo surgió la idea de lanzar una carta en apoyo a la fórmula Fernández-Fernández en la semana previa a las PASO?

Esto surgió como una idea mía a partir de las solicitadas que circulaban en los medios de comunicación por parte de intelectuales que llamaban a votar a Macri, por un lado, y a Alberto y Cristina por el otro. Yo me di cuenta que la sociedad en su conjunto estaba tomando partido en la elección porque se entendía que era una situación límite y fundamental para ambos lados. En ese marco, creí que como futbolistas podíamos tomar posición porque nuestra voz es bastante escuchada en la sociedad. Con mi experiencia de casi 11 años como profesional, sabía que muchos chicos apoyaban esta idea pero lo hacían de manera individual. En el último tiempo empecé a ver muchas exposiciones de compañeros futbolistas en sus redes personales y pensé: “si armamos algo colectivo, se pueden sumar”. Surgió de un día para el otro y por suerte lo hicimos.

Fuiste optimista desde un primer momento…

Sí, yo un poco lo conté. En primera instancia hablé con un grupito de gente que es amiga mía por los años del fútbol: Leonardo Di Lorenzo e Ignacio Boggino, que jugaron conmigo en Temperley. También con Juan Cruz Komar. Si ellos me decían “esto es una locura”, quizás moría ahí la cosa. Pero la verdad que encontré en ellos un apoyo increíble y dijimos de hablar con diferentes personas para sumar. En un ratito escribí el texto para ayudar a la convocatoria y la verdad que fue un boom. Fue muy gratificante porque me empezaron a llegar mensajes por todas las vías.

Fotos: Julián Galán

¿Recibiste llamados de algún líder de la oposición agradeciendo el gesto?

Por ahí no de los máximos líderes, pero sí de muchas figuras intermedias, como se suele decir. Itai Hagman, Silvina Batakis y Jorge Ferraresi, entre otros, nos acercaron la felicitación porque esto fue algo inorgánico: no se armó desde el Frente de Todos, Todas y Todes, sino que fue una iniciativa sectorial dando un aporte en ese sentido. También intercambié algunos mensajes con Matías Lammens, así que fue muy bien recibida la carta.

Más allá del contenido explícito de la carta, ¿qué significado tiene haber organizado a un colectivo de futbolistas dando a conocer su posición política?

Me parece muy importante. Soy consciente de que a los jugadores de fútbol se nos da un lugar central dentro de la sociedad, porque a grandes rasgos está bien visto. Pero, a su vez, cuando intentamos levantar una voz o hacer algo que rompa con los moldes predestinados de lo que debería ser un futbolista, en general es repudiado por el medio. Esta carta rompe un poco con eso y lo que esperamos nosotros y nosotras es que sea la punta de lanza para poder desentrañar un montón de mitos y oscuridades dentro del fútbol, que tienen que ser habladas y tener como ciudadanos la posibilidad de poder expresarnos en términos políticos y religiosos, en lo que fuera de manera individual y colectiva pero libremente sin que eso tenga ningún tipo de represalia en nuestros lugares de trabajo.

Yendo a eso, ¿por qué a los futbolistas les cuesta o evitan comprometerse políticamente?

Ahí hay varias cuestiones. Una viene de la formación, porque los jugadores se van formando en un ambiente muy individualista en el que le plantean que hay que jugar al fútbol para poder resolver la situación económica personal y de su familia, acceder a determinados privilegios si te toca jugar en lugares de renombre. A partir de esa formación que tenemos muchos de nosotros y nosotras desde muy chicos, después nos cuesta comprometernos en causas colectivas y con todo lo que tenga que ver con el Estado, la política y lo común. Por otro lado, los futbolistas tienen miedo de recibir alguna represalia al expresarse porque en las dirigencias hay gente que pertenece a un lado o al otro. Esto no es nada nuevo: Macri viene de la dirigencia del fútbol, Lammens lo mismo, Angelici tiene incidencia en la Justicia y viene del palo del fútbol. Muchos jugadores tienen miedo de expresarse y que eso después implique una represalia. Al mismo tiempo, el futbolista tiene miedo de quedar en el ojo de la crítica en cuanto a su tarea profesional. Entonces teme por el hecho de que venga un mal semestre o un mal año en su carrera futbolística y que ahí saquen a relucir: “mira, éste estuvo boludeando con esto y nosotros le pagamos el sueldo”. Eso es absurdo, uno puede tener un buen o mal semestre independientemente de lo que haga en su vida personal, pero muchos tienen miedo de eso.

¿Te duele la presencia de jugadores exitosos que vengan de barrios muy humildes y se hayan olvidado de sus orígenes?

Sí, totalmente. Lo podés tomar en términos personales, pero yo creo que tiene más que ver con un esquema formativo donde te dicen “vos tenés que triunfar para salir de eso y pertenecer a esto”. Indefectiblemente, si ahí no media una conciencia crítica que permita salir de ese entramado que te venden desde que sos chico, es muy difícil. Hay un montón de casos de futbolistas famosos que, viniendo de sectores populares, terminan siendo funcionales al poder hegemónico. Me puede doler en términos individuales, pero también lo comprendo como parte del entramado y de cómo se nos va formando.

Fotos: Julián Galán

Sos futbolista profesional, militante político y también estudiante universitario. ¿Te considerás un bicho raro en el ambiente del fútbol?

Puede ser, pero la verdad es que conocí muchos muchachos con diferentes facetas en su vida. Por ejemplo, Ignacio Boggino es futbolista y un artista impresionante de gran calidad. Así hay varios: Leo Di Lorenzo es un lector increíble y Juan Komar un pibe muy comprometido con la realidad social que le pone el cuerpo también. Él va a los barrios y acompaña la lucha por los derechos humanos. Ni hablar del Patón Guzmán, que jugando en el máximo nivel del fútbol sale en un entrenamiento con la remera de Santiago Maldonado. Yo siempre tuve otras inquietudes, más allá del fútbol, y en algún momentó me costó articularlas, pero la verdad es que con el correr de los años lo pude hacer de una manera que me hiciera sentir completo en términos personales.

También cabe destacar el rol de Macarena Sánchez. ¿Cómo viviste en estos meses la lucha por el fútbol femenino profesional?

Cuando armé la solicitada, inmediatamente dijimos que para que esto fuera representativo y realmente expresara la lucha de nuestro gremio, tienen que estar las pibas que vienen dando una pelea importantísima por la profesionalización del fútbol femenino. Ahí me puse en contacto con Maca Sánchez e inmediatamente me dijo que sí, y que al mismo tiempo contábamos con ella para convocar a otras chicas para la solicitada. Atrás de ella se sumaron 40, 50 chicas casi de manera instantánea. La lucha que ellas dieron es pionera y nos despertó a muchos.

¿Qué es la militancia para vos en la actualidad? 

Yo vengo poniendo un poco en valor lo que es el concepto de la militancia. El macrismo hizo una política simbólica muy fuerte para denigrar el concepto de la militancia, al punto de que mucha gente que no ejerce la política de manera diaria toma la militancia como algo malo per se. Cuando me preguntan, digo básicamente que la militancia es llevar a los actos tus convicciones. Uno tiene determinadas convicciones políticas, que también pueden ser religiosas o culturales, y se transforma en militante cuando pone esos pensamientos al servicio de un colectivo y lo lleva a prácticas específicas. En ese sentido, yo me considero un militante de base y es lo que hice toda mi vida, desde que tengo 16 o 17 años. He dado clases de apoyo escolar en algunos barrios, he participado de comederos y merenderos, un poco de todo. En el centro cultural donde estoy, trabajamos muy fuerte la economía popular y solidaria, la cultura, la comunicación y el feminismo. Ahora estamos en campaña y hacemos todo lo que haya que hacer: desde pegar un afiche, poner una mesa para una volanteada o ir a fiscalizar.

Sebastián Vidal en el Centro Cultural Juana Azurduy, su lugar de militancia. Fotos: Julián Galán

¿Cómo ves la situación social tras 4 años de gobierno macrista a nivel nacional?

Muy mala. A través de la historia hemos visto -y lo estudiamos mucho en la facultad- diferentes procesos regresivos en términos económicos, que fueron perjudicando de manera más o menos rápida a la vida de las mayorías, fundamentalmente de los y las trabajadoras, pero nunca asistimos a un proceso que lo haya hecho a esta velocidad. Es preocupante lo que nos va a dejar este gobierno en términos de desentramado de estructura social y de endeudamiento, que a mí en lo personal es lo que más me preocupa. Estamos ante una situación de máxima vulnerabilidad ante los acreedores externos y mucho más cuando uno de los acreedores es el Fondo Monetario Internacional. El panorama que nos dejan es muy complicado, todo combinado con altos niveles de inflación y una tasa de interés casi imposible para desarrollar la actividad interna. Lo que se viene es más que duro y a la gente no se le puede pedir más esfuerzo.

Entiendo que militás para transformar la realidad. ¿Por qué se te dio por estudiar Economía?

Es una respuesta bastante conceptual. Yo creo que en el plano de la economía y de la producción es donde radica la base de la desigualdad social en el sistema capitalista. Esa división entre los que detentan el capital y los que ponen su fuerza de trabajo, creo que en todo ese entramado social que se da en torno al sistema productivo está la base de la desigualdad social en la que vivimos. Entonces me parecía muy importante conocerlo en profundidad para transformar el sistema en el que hoy vivimos.

Cuando te retires del fútbol de acá a algunos años, ¿qué rol te ves ocupando?

Lo que estoy seguro es que no voy a seguir ligado al fútbol, por lo menos en el ámbito laboral. El fútbol es una gran pasión que tengo, me voy de acá y si hay un partido me lo pongo a ver o van a jugar mis amigos y los voy a ver. Tengo una pasión terrible por el fútbol, pero vengo con la exigencia de un jugador profesional desde que tengo ocho años. La verdad es que me di cuenta que se sufre esa presión y si bien el fútbol me va a acompañar como una pasión, quiero que sea como espectador. En cuanto al futuro, no descarto nada. Una de las ambiciones que tengo es poder ejercer la docencia en el ámbito que pueda y tampoco descarto la participación política. Después de tantos años y sacrificio hecho en mantener mi militancia, estudio y actividad profesional, tengo la seguridad de que solamente voy a participar orgánicamente en algún lugar del Estado si estoy 100% convencido de que voy a poder transformar.

Fotos: Julián Galán

¿Te falta cumplir algún sueño como futbolista?

Yo tengo 30, cuando tenía 24 o 25 años tomé la decisión de que no me iba más de Buenos Aires. Eso me trajo muchísimos inconvenientes: por ejemplo, yo estaba en Temperley y tenía contrato pero había estado lesionado. Entonces el club me dijo que buscara continuidad en otros clubes y llegaban por mí ofertas de equipos del interior que yo les decía que no. Y el club quería que me vaya porque no me iban a utilizar. No me entendían que, por una decisión de vida, yo no me quería ir de Buenos Aires. Después el club tomó represalias muy graves conmigo por eso. Yendo a la pregunta, creo que en lo futbolístico, si bien no he cumplido grandes logros como salir campeón en Primera División o jugar un torneo internacional, me siento más que satisfecho con la carrera que fui haciendo sobre todo porque nunca tuve que relegar totalmente mi vida en función de eso. Veo que muchos muchachos se retiran incluso con mucho dinero y entran en situaciones terribles de angustia. Eso es en parte por haber puesto absolutamente toda su vida en torno a algo. Lo que me queda por cumplir, que creo que lo estoy cumpliendo, es poder disfrutarlo. No sé si serán 3 o 6 años más de fútbol profesional, pero hace 1 o 2 años que lo estoy disfrutando y se siente muy bien así.