Llega una nueva muestra del Sororiday

Imágenes para darle voz al desnudo

Las imágenes de 17 participantes de la jornada de desnudo artístico de mujeres, feminidades y disidencias "Sororiday" se expondrán desde mañana en el bar porteño La Gran Jaime. Un evento que pone en jaque el paradigma histórico de la mujer como musa.

El Sororiday es una jornada de desnudo artístico y un encuentro de mujeres, feminidades y disidencias. Este espacio, que surgió de la idea de Natalia Seibert, ya tuvo cuatro ediciones y se prepara para la quinta. Las imágenes de los encuentros, que tendrá una nueva edición mañana, serán expuestas en el bar “La Gran Jaime” para que quienes no fueron parte del evento puedan conocer lo que surge de ellos.

Fotos: Natalia Seibert

Nati es de Quilmes Oeste y en este caso la distancia fue una aliada. El viaje y el trabajo de trasladarse con la cámara la incentivó a juntar varias chicas para modelar cada vez que hacía una sesión de fotos. “Cada vez que lo hacía me gustaba ver como entre ellas se generaba algo lindo”, cuenta la joven, que desde los 14 años incursiona en la fotografía.

A partir de sus experiencias, Natalia decidió ampliar el formato del encuentro sin perder la dinámica de la confianza. “La idea era no sólo poder hacer fotos en conjunto, sino también conocerse. El ambiente que se forma es inexplicable, yo siempre digo que el pilar del Sororiday es la humildad, el respeto, el no juzgar a la/le otra/e, la comprensión. No importa de dónde venís ni a dónde vas y, sin duda, lo más lindo que pasa son las charlas”.

Fotos: Natalia Seibert

Las charlas, como las llama Natalia, se dan al comienzo de cada encuentro y son momentos donde cada una de las participantes cuenta algo de su vida para presentarse con les demás. “Yo empiezo contando lo que más me avergüenza porque siento que es una forma de liberarme”, explica Natalia. “Muchas veces, durante estas charlas, lloramos y nos vemos reflejadas en la historia de la compañera. Después de eso hacemos las fotos y creo que ahí queda reflejada la conexión de que la otra sufrió un montón y luchó igual que una solamente por ser mujer o fémina en un mundo patriarcal”. Además, en cada encuentro hay una feria de emprendimientos autogestivos y se puede concurrir sin ser modelo ni fotógrafx.

Fotos: Natalia Seibert

Tatiana dice que juega a ser fotógrafa, pero en el “soro” siempre estuvo como modelo. Se enteró del evento a través de Instagram y entiende que todes deberíamos pasar por esa experiencia alguna vez. “Cuando fui me encontré con algo totalmente distinto a lo que esperaba. Cada una se presenta si quiere y cuenta sus historias, sus dolores. Me encontré con historias muy fuertes y a través de ellas terminás entendiendo que hay mucho dolor y esto en el evento se convierte en un abrazo, termina siendo un momento sanador”, explica. “Me vi abrazando a la persona que tenía al lado sin saber quién era, pero que estaba contando algo y entregándose. Yo creo que usamos el desnudo como una manera de sacar el dolor, todas nos vamos con una caricia, terminás teniendo vínculos con todas aunque no las conozcas. Es la dosis de empoderamiento que a veces necesitás”, agrega.

Fotos: Natalia Seibert

A muchas de las personas que participan del Sororiday Natalia les fue conociendo por redes sociales o a través del ambiente de la fotografía y el modelaje. Al principio eran 25 fotógrafa/es por encuentro y tenía más que ver con el vínculo previo; ahora es por orden de llegada y en general los 20 cupos se agotan rápido.

Fotos: Natalia Seibert

La idea de que las personas posen desnudas tiene que ver para Nati con desexualizar el cuerpo humano, dejar de asociar el desnudo con lo pornográfico y lo erótico para explorarlo de otras maneras. Además intenta romper el paradigma histórico de la mujer como musa y del hombre como creador iluminado, para generar un espacio de intercambio horizontal donde quienes posan y quienes captan las imágenes – ya sea a través de la fotografía o de la pintura- se encuentran creando a la par.

Los trabajos realizados en el Sororiday se expondrán en “La Gran Jaime” desde el 8 de septiembre con la intención de abrir de alguna manera el evento a quienes puedan o quieran participan. Allí se podrán ver las creaciones que realizaron 15 fotógrafxs y 2 pintorxs. Además el día de la inauguración habrá performances y flash tatoo day. La entrada es libre para mayores de 18 años y tiene un valor de $100 para contribuir a la autogestión del evento.

Por su parte, Natalia ya planea la quinta edición del evento para el 22 de septiembre de 12 a 18 hs con una entrada de $300 para fotografxs y feriantes y de $200 para visitantes y modelos. “La idea es seguir haciendo encuentros porque no sólo generan algo ese día, sino que también forman relaciones y trabajos entre las personas que vienen”, concluye la creadora del evento.

Fotos: Natalia Seibert