Análisis postelectoral UBA

La pregunta que todes se hacen: ¿Qué va a pasar con la FUBA?

Tras una importante reconfiguración del escenario político en la Universidad de Buenos Aires, la actual conducción de la FUBA, en diálogo con El Grito del Sur, analiza el nuevo escenario y ya prevé un futuro hostil para la federación universitaria más grande de Latinoamérica.

Luego del contundente avance de la Franja Morada-Nuevo Espacio y sus agrupaciones aliadas en la Universidad de Buenos Aires, quienes se alzaron con la conducción de 8 de las 13 facultades, El Grito del Sur consultó a la actual conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires acerca de la reconfiguración del escenario y el futuro político de la federación universitaria más grande de Latinoamérica. “Creemos que ese avance tiene que ver con que las agrupaciones del campo popular nos ofrecimos como la mejor alternativa para derrotar al macrismo en la UBA cuando tal vez la sensación generalizada era que Macri ya perdió y que por ende proponerse enfrentarlo no tenía mucho sentido”, dijo Eva Dimópulos, militante de La Mella y presidenta de la FUBA.

Luego de un holgado triunfo de la fórmula Fernández-Fernández en las PASO de agosto, las organizaciones universitarias encolumnadas detrás del Frente de Todes apostaron todos sus cañones a representar el antimacrismo en cada una de las facultades. Pero el efecto no fue el esperado y nadie, ni siquiera la izquierda, se imaginó los resultados que se conocieron sobre el final de la semana. “Y en algún punto la situación de la universidad tiene un parecido con la situación nacional: muchos estudiantes votaron a las agrupaciones de la gestión en la búsqueda de mejoras concretas o en algunos casos por la recuperación de cosas que ellos mismos quitaron”, añade Fernando Ramal, militante del Partido Obrero y presidente de la FUBA.

El análisis de Ramal parte desde otro lugar, delimitándose no sólo del Gobierno nacional y las autoridades de la UBA, sino también de todos los decanatos de las facultades. “Antes que una gran victoria de la Franja en realidad se expresó una tendencia que tiene que ver con que ganó, si se quiere, lo que estaba más a la derecha en cada lugar o lo que estaba más identificado con la gestión. No sólo la Franja ganó de manera rotunda Medicina, Psico, FADU, sino que la UES también le ganó a La 15 en Sociales, El Colectivo nos ganó en Filo, La Cámpora le ganó a La Mella en Exactas. Es decir, de conjunto hubo un giro a la derecha no en términos ideológicos sino sobre lo que decidió cada agrupación y su vínculo con la gestión”, agrega.

En contraposición, Dimópulos insiste en su lectura y no deja de destacar la victoria en Agronomía, donde retuvieron el centro y ganaron la mayoría en el Consejo Directivo enfrentándose al LAI, la principal oposición de dicha facultad y una agrupación que representa los intereses más conservadores y ligados a la Sociedad Rural. A esto le suma también la victoria de su fuerza en Filosofía y Letras, donde también se ubicaron en el primer lugar tanto para Centro de Estudiantes como para Consejo Directivo, “lo que le garantiza al campo popular volver al Consejo Superior, órgano de extrema trascendencia para el Gobierno de la Universidad de Buenos Aires”.

En esta misma línea interviene Sacha Unamuno, militante de Nuevo Encuentro y vicepresidente de la FUBA, quien opina que “el campo popular tuvo altibajos en estas elecciones de la UBA, pero de todas maneras tiene fuerza desde algunos centros de estudiantes para poder posicionarse y dar pelea”. “La Franja Morada, en retroceso a nivel nacional, apostó todo a estas elecciones para poder fortalecerse en las universidades y eso a futuro plantea una disputa entre ambos sectores: el campo popular versus las fuerzas aliadas al Rectorado y a Yacobitti”, reflexiona.

Por su parte, Lucía Cámpora, militante de La Cámpora y vicepresidenta de la FUBA, realiza un análisis más minucioso acerca de los comicios de la semana pasada y pone el acento sobre el carácter atípico que tuvieron los mismos, en donde se renovaron seis de las trece conducciones de los centros de estudiantes. En segundo lugar, menciona también el papel secundario que jugó la izquierda, un sector que pasó de conducir cuatro centros de estudiantes a estar al frente de tan solo dos.

“Sabemos que en las elecciones obligatorias ellos (Franja Morada) tienen un enorme control de lo que son los padrones y el manejo de la elección, y creemos que esto tuvo muchísimo que ver con lo que pasó en facultades como Psicología o incluso en FADU”, apunta para luego mencionar que éste es uno de sus puntos débiles y donde deben mejorar para poder competir igualitariamente contra las fuerzas del Rectorado.

Por último, para sumar a los factores influyentes en los resultados ya conocidos por todes, Ramal destaca la parálisis que sufrió este año el movimiento estudiantil, que contrastó notablemente con la “rebelión universitaria” del 2018 donde hubo más de 57 universidades de todo el país tomadas por sus estudiantes y con un paro docente de más de un mes y medio.

La FUBA ¿se tiñe de morado?

Hay quienes prefieren ser más cautos sobre cómo evolucionará el estado de la Federación Universitaria de Buenos Aires y hay quienes ya reconocen una conducción de la Franja Morada y sus aliados en la universidad. Unamuno, por ejemplo, es de quienes aún prefiere ver cómo se reacomodará la alianza entre las fuerzas opositoras y esperar a ver si se reedita la alianza constituida el año pasado para fraguar el congreso de la FUBA.

La dirigenta de La Mella, en cambio, asume sin pelos en la lengua un muy posible futuro con la Franja Morada y Nuevo Espacio al frente de la Federación más importante del país. “Es evidente que el resultado no deja lugar a dudas de que Nuevo Espacio y sus aliadxs volverán a la conducción de la Federación”, expresa. Y en este mismo sentido opina: “Tendremos que entablar conversaciones con ese sector para terminar con el esquema de órganos gremiales paralelos en el que ellos avanzaron el año pasado, pero todavía no lo charlamos en profundidad”.

Si bien Ramal parte de una visión común en la que todes comparten que el reformismo se quedará con la principal herramienta de organización estudiantil de la UBA, asegura que no se trata únicamente de la Franja Morada, Nuevo Espacio y sus aliados sino que siembra la duda y abre la posibilidad de que, partiendo de un accionar de La Cámpora en Medicina y de la ruptura de Nuevo Encuentro a nivel regional, sectores del peronismo acuerden con la pata estudiantil del Rectorado.

Tanto Unamuno como Cámpora no dan lugar a esta teoría y ésta última plantea: “Esta situación claramente pone en jaque a la Federación, es un momento muy complejo para esa conducción de unidad que logramos conquistar el año pasado y que ahora habrá que sentarse a defender con la cabeza y con la política, que es lo que nos mueve todos los días como herramienta para transformar la realidad de todos los estudiantes”.

Por último, para terminar con tanto derrotismo, Ramal concluye: “Hemos retrocedido pero es un síntoma circunstancial del momento que atravesamos y nosotros ya estamos pensando cómo, sobre la base de explotar las nuevas luchas que se vienen, podemos recuperar la FUBA al calor de ese movimiento, como ya lo hicimos en 2001 y como lo hemos dirigido durante 18 años”.