El sueño del Parque Caballito gana adhesiones

Cabalgar contra los deseos de IRSA

Luego de bancar durante varios años la parada contra los intereses de la desarrolladora IRSA, cientos de vecinos y vecinas de Caballito se esperanzan con la realización de un parque público en el ex playón ferroviario a partir del posible cambio de gobierno nacional.

Todavía Mauricio Macri era jefe de Gobierno porteño cuando decidió dar luz verde al proyecto de la desarrolladora IRSA para construir un shopping en Caballito. En diciembre de 2014, bajo un clima de insultos y hostilidad, la Legislatura porteña aprobó con los votos del Pro y aliados la realización de este emprendimiento comercial en la ex Playa Ferroviaria de Caballito, un predio de casi 18 hectáreas perteneciente al Estado Nacional. Sin embargo, a lo largo de varios años y contra todos los pronósticos, la férrea oposición de cientos de vecinos y vecinas del barrio frenó la realización de este proyecto y además se materializó en una propuesta distinta: la necesidad de avanzar en la creación de un parque público al servicio de toda la comunidad.

La iniciativa del Parque Caballito nació a partir de una infinidad de debates al interior del Consejo Consultivo de la Comuna 6 y de la conformación del “Encuentro en Defensa del Espacio Público”, que nuclea a vecines y organizaciones barriales, con el objetivo de crear un parque público de acceso libre y gratuito en los terrenos de la ex playa de maniobras cercanas a la estación del ferrocarril, que se ubican entre la Avenida Avellaneda y las calles García Lorca, Yerbal y Donato Álvarez. Según se desprende de las consideraciones generales de la propuesta, ésta incluye la configuración de “un espacio para actividades culturales, educativas, artísticas y deportivas que satisfagan las necesidades de los distintos sectores y edades de la población, en un marco de conservación y reafirmación de la cultura y la identidad barrial”.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que en zonas urbanas se disponga de 10 a 15 metros cuadrados de espacios verdes por habitante, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con apenas 2,6 m2/hab, ubicándose muy por debajo de otras ciudades de similar talla en América Latina. En la actualidad Caballito tiene unos 176 mil habitantes y además funciona como un área de alta circulación y transferencia de medios de transporte por estar ubicado en el centro geográfico de la Ciudad y por su importante oferta comercial e industrial. En ese marco, la construcción de grandes edificios y torres no se ha traducido en un adecuado acompañamiento de superficies verdes: hoy cuenta con dos parques (Rivadavia y del Centenario), siete plazas y algunas plazoletas, por lo que la cifra de espacio verde por habitante es de tan sólo 1,3 metros cuadrados.

Algo empezó a cambiar

Pocos meses atrás, se conoció que Eduardo Elsztain -presidente de IRSA- desistió de sus planes de levantar un shopping pero no de quedarse con el codiciado predio: por eso le llevó a Horacio Rodríguez Larreta el proyecto de un complejo de viviendas con una base comercial. No obstante, lo que despertó un manto de optimismo y euforia mayor fue la reunión que acaeció el martes 10 de septiembre entre los representantes de la creación de un nuevo espacio verde para el barrio y el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, en sus oficinas de la calle México. “Él nos transmitió mucha tranquilidad. Alberto Fernández viene del PJ de la Ciudad de Buenos Aires, con lo cual él conoce muchos de estos temas porque es el distrito donde más estuvo. Si el proceso electoral se da como creemos que se va a dar, nos dijo que va a avanzar con el proyecto”, señala a El Grito del Sur Martín Iommi, referente del Encuentro en Defensa del Espacio Público que participó en la reunión.

Martín Iommi -a la derecha-, Carlos Montero y Rubén Kavanagh -a la izquierda- junto al candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández.

Iommi explica que una de las claves para ganar la pulseada en el conflicto, a partir del nuevo escenario político que se abre con el posible triunfo de Alberto Fernández en octubre, es que se trata de tierras nacionales: “Más allá de que la Ciudad siga en manos del Pro, que eso está en duda también, la realidad es que Larreta no podría avanzar en estos terrenos si no tiene un acuerdo interjurisdiccional entre Nación y Ciudad. El apoyo de Alberto es fundamental para este proceso y es muy importante que se visibilice el tema porque también existe la posibilidad de que Macri haga cualquier cosa con las tierras públicas antes de que termine su mandato”.

Una lucha en territorio amarillo

A diferencia de lo que ocurrió en la zona sur, donde Juntos por el Cambio evidenció un fuerte retroceso con respecto a lo que ocurrió en las elecciones de 2015 y 2017, el 48% de les habitantes de la Comuna 6 se inclinaron por la continuidad del actual jefe de Gobierno, convirtiendo a esta zona geográfica en uno de los principales bastiones del oficialismo junto a Palermo, Recoleta y Belgrano. Sin embargo, existe una particularidad emocional que no contemplan las preferencias electorales: detrás de este proyecto se movilizaron cada vez más vecinos y vecinas con el objetivo de ganar un pulmón verde en medio de tanto cemento. “Es un barrio donde históricamente se le dio mucho apoyo a las cosas nuevas. También se le presta mucha atención a los espacios públicos porque hay muchos sectores de clase media que, si bien están afectados por la crisis, tienen la posibilidad de luchar por un ambiente saludable al tener otras cosas de su vida cotidiana resueltas. Para nosotros esto también es una forma de mostrar que hay otro modelo de Ciudad: un parque también te puede valorizar tu casa. Se trata de una batalla cultural y la ganamos porque los vecinos apoyan el proyecto”, explica Martín Iommi. En ese sentido agrega: “A Larreta le preguntaron muchas veces y él se vio obligado a contestar que apoya el Parque Caballito y a decir que el proyecto del shopping no fue de él, como si fuera un externo en este asunto”.

La ex Playa Ferroviaria de Caballito, un predio de casi 18 hectáreas perteneciente al Estado Nacional.

De las calles a la rosca parlamentaria

¿Cuáles serían los pasos que tendría que dar el próximo gobierno nacional para que se concrete el Parque Caballito? Una vez que asuma, éste -en su carácter de propietario- debería tomar la decisión política de que dichos terrenos públicos no se destinarán a la especulación inmobiliaria, sino que la prioridad pasará por la puesta en marcha de un nuevo espacio verde. A esa altura se abren dos vías de avance: un convenio jurisdiccional entre Nación y Ciudad que deberá ser ratificado por la Legislatura porteña -que seguramente siga contando con mayoría del Pro y aliados- o la intromisión por parte del Congreso Nacional, puesto que el artículo 75 inciso 5 de la Constitución lo autoriza a tratar el tema porque se trata de la enajenación de tierras públicas.

Si bien el principal obstáculo hasta el momento siguen siendo los intereses económicos del gigante IRSA -dueño de los shoppings Alto Palermo, Abasto y Dot, entre otros-, éste reclama que le pertenecen unos 24 mil metros cuadrados de la superficie del predio, lo cual equivale a un 10 o 15% del proyecto de parque que está previsto. “El principal obstáculo para todo esto es IRSA, pero si quisieran construir un parque podrían empezar a hacerlo en las hectáreas que no están en conflicto. Es decir, el 80% del parque se podría empezar a construir ya”, concluye Iommi.