La calle no es un lugar para vivir

Otro ataque de odio contra personas en situación de calle

Cinco meses después del ataque a la ranchada en Mataderos, volvieron a prender fuego a una familia en situación de calle, esta vez en Boedo. "Esta ola de violencia atraviesa todos los barrios de la ciudad", denunciaron las organizaciones sociales que trabajan la problemática.

Una familia en situación de calle fue atacada con fuego en la madrugada de este sábado. La ranchada, una casa rodante estacionada en Boedo donde dormían dos adultos con sus 8 hijes, fue rociada con nafta y prendida fuego. Según el testimonio de las organizaciones sociales que trabajan la problemática en la zona, les pibes salvaron sus vidas “de milagro”.

“Hace por lo menos tres años que la familia estaba en calle, viviendo en esa casa rodante, que fueron construyendo ellos mismos con la ayuda de mucha gente del barrio. Alberto, el padre de los chicos, se había negado a continuar recibiendo el subsidio habitacional que ofrece el Gobierno porteño, porque a cambio debía dormir en un hotel en pésimas condiciones, casi peores que la calle, y además poner plata de su bolsillo porque no llegaba a cubrir ni la mitad del valor del alquiler”, describió a El Grito del Sur Bárbara, de la ONG Sopa de Letras, una de las organizaciones que asiste cotidianamente a la familia.

Por ahora se desconoce quiénes realizaron el ataque, pero según el testimonio de una de las menores que resultó atacada, habían recibido amenazas la noche anterior y la familia hasta radicó una denuncia en la comisaría 5ta, pero les negaron una consigna. La familia había sido la protagonista de un corto documental del sitio Destapiadas.org, que lleva de título “La familia sobre ruedas”.

Así quedó la casa rodante de la familia tras el ataque.

El ataque fue un calco del que sufrió en mayo pasado una ranchada en el barrio de Mataderos, caso que conmovió a la opinión pública. “Estamos en estado de alerta y movilización a partir de estos aberrantes hechos que se vienen repitiendo en diferentes barrios. Esta ola de violencia atraviesa todos los barrios de la ciudad y es producto de la ausencia y desidia del Estado contra lxs más vulnerables. Este desprecio, sumado al discurso de criminalización de la pobreza, de odio, xenofobia, transfobia y racismo, que se reproduce desde las más altas esferas gubernamentales y los medios de comunicación, avala y reproduce las agresiones contra nuestrxs compañerxs. No podemos seguir permitiendo que esto suceda”, dijeron en un comunicado de prensa una serie de organizaciones sociales que participaron del Segundo Censo Popular de Personas en Situación de Calle, entre ellas la Asamblea Popular Plaza Dorrego, No Tan Distintas, Sopa de Letras, Abrigar Derechos, La Rosa Naranja y la Red Puentes (Movimiento Popular La Dignidad).