Alertan por otra promesa incumplida del Gobierno porteño

Peligra el futuro jardín de infantes de la Manzana 66

Una gran cantidad de vecines esperaban la inauguración de una nueva escuela infantil en la famosa manzana del barrio de Once, pero ahora se enteraron que el Ejecutivo porteño quiere trasladar el jardín ubicado en el hospital Ramos Mejía a este edificio.

La nueva escuela infantil que se está construyendo desde el año pasado en la Manzana 66, ubicada en el barrio de Once, podría ser utilizada para albergar al jardín del Hospital Ramos Mejía, algo que no estaba previsto en los planes de nadie salvo en los del Gobierno de la Ciudad. Esta noticia fue recibida como un baldazo de agua fría por la red de vecinos y vecinas que viene organizándose desde hace varios años para tener una plaza pública y un establecimiento educativo para niñes dentro de la manzana que se sitúa entre las avenidas Belgrano y Jujuy, y las calles Moreno y Catamarca.

Si bien en el año 2016 la Asamblea de Vecinos de la Manzana 66 logró la aprobación del proyecto de ley para crear una plaza pública y un jardín de infantes en este predio, que previamente habían intentado convertirlo en un microestadio privado, recién a finales del 2018 se produjo la inauguración del espacio verde y aún no está completamente finalizado. En cuanto a la escuela infantil, se encuentra en plena construcción y se estima su inauguración para noviembre de este año. Su llegada pretende cubrir 300 nuevas vacantes para niños y niñas desde 3 a 5 años de edad, en un contexto de “grave carencia” que afecta la posibilidad de acceder a una educación pública y gratuita.

Sin embargo, hace pocos días les vecines se enteraron de las pretensiones del GCBA de mudar el jardín de infantes ubicado en el hospital Ramos Mejía hacia el edificio del establecimiento educativo en construcción. Desde ese momento el alerta fue doble: por un lado, las vacantes prometidas están en riesgo -hoy un jardín privado cuesta más de 10 mil pesos- y, por el otro, en el jardín del Ramos hay alrededor de 350 niños y niñas, por lo que una eventual mudanza dejaría alrededor de 50 niñes sin lugar para educarse.

Alberto Aguilera, referente de la Red de Vecinos Manzana 66 Verde y Pública, explicó a El Grito del Sur que “hay una necesidad de vacantes en el barrio. En mayo de este año vino un chico de la Provincia y como no pudo conseguir una vacante en la Comuna 1, tuvo que irse hasta San Telmo para estar en un jardín público. En el Hospital Ramos Mejía también están peleando por el tema de las vacantes y además no es lo mismo tener el maternal adentro de su trabajo que a 6 cuadras. No hay nadie a favor de esta medida, no se entiende porque el año pasado el Gobierno porteño invirtió dinero en recuperar el jardín del Ramos y es el mejor del barrio. Pese a que ya abrieron la inscripción para venir a este lugar, nosotros vamos a seguir peleando”.