Aún no hay respuestas oficiales del Gobierno porteño

Alerta en el Lenguas Vivas por la presencia de asbesto

A pesar de los reclamos y la movilización de la comunidad educativa de los tres niveles del Lenguas Vivas, las autoridades del Ministerio de Educación porteño continúan sin brindar información y soluciones al respecto.

Días atrás se encendieron las alarmas en el Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”, luego de que la comunidad educativa tomara conocimiento -a través de una nota del diario Clarín- de que en dicha institución, así como en otras 11 escuelas porteñas, se retiraron calderas con asbesto durante el receso escolar de invierno. El escándalo se desató producto del peligro que representa el asbesto y la sospecha acerca de la realización o no de los procedimientos que se deberían haber llevado a cabo una vez retirada la caldera del colegio.

Tomás Cancela es uno de los representantes del centro de estudiantes del Lenguas y, en diálogo con El Grito del Sur, cuenta las medidas que vienen tomando desde que conocieron la noticia. El pasado jueves 24, viernes 25, lunes 28 y martes 29 de octubre, les estudiantes del nivel secundario decidieron no ingresar a la institución en forma de protesta. En paralelo mantuvieron asambleas interclaustros en las que buscan reforzar la unidad de todas las partes de la comunidad educativa para pensar de conjunto cómo actuar frente a esta problemática.

El viernes 25 la institución permaneció completamente cerrada debido a este mismo tema. Si bien desde el Ministerio de Educación porteño aún no han sabido responder si se siguieron los procedimientos necesarios una vez retiradas las calderas de las escuelas, ese mismo día actuaron muy rápidamente enviando un correo a todas las familias asegurando que la escuela se encuentra en condiciones para dictar clases. Tomás Cancela comenta al respecto: “El asbesto es un material cancerígeno y con tan sólo una fibra que se desprenda podés contraer un montón de enfermedades, entre ellas, cáncer de pulmón”.

El representante estudiantil agrega que la situación es aún más grave, ya que “si vos retiraste una caldera con asbesto y no seguiste el protocolo, y no hiciste las pruebas de aire correspondientes -las siguientes dos semanas al menos-, representa un verdadero peligro para la comunidad educativa que asiste todos los días a la institución”.

Para el martes de la última semana estaba programada una audiencia en la que la Asesoría Tutelar convocó a la comunidad educativa del Lenguas Vivas y a las autoridades de la cartera educativa que conduce Soledad Acuña. Finalmente la instancia no pudo llevarse a cabo debido a que ningún funcionario del Ministerio se hizo presente en el lugar. Luego de casi dos semanas de reclamos y pedidos de respuesta, la comunidad educativa se encuentra a la espera de una pronta solución que le permita volver a tener clases con normalidad sin temer por la salud de cualquiera de elles.