Cumbre con los movimientos sociales

«Alberto Fernández vino a escuchar nuestras demandas»

Los movimientos sociales se fueron con un saldo “positivo” de la reunión con el presidente electo, en la que llevaron un pliego de reclamos vinculados a la actual situación de la economía popular.

Los movimientos sociales se reunieron ayer con Alberto Fernández en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina. Del encuentro fue parte también el obispo Jorge Lugones, presidente de la Comisión de Pastoral Social de la Iglesia Católica. Allí el presidente electo volvió a reiterar algunos aspectos de la iniciativa “Argentina sin hambre” que impulsa el Frente de Todos, pero también se escuchó una batería de reclamos vinculados a la economía popular.

Para tranquilizar a les dirigentes sociales allí presentes, Alberto aseguró que “la economía popular llegó para quedarse”. También planteó la intención de “trabajar en conjunto el compromiso de erradicar definitivamente el hambre en Argentina”. Junto a él, sentados en una mesa larga, se encontraban Esteban “Gringo” Castro, Gildo Onorato, Juan Grabois y Jackie Flores (CTEP); Emilio Pérsico (Movimiento Evita); Daniel Menéndez, Néstor Moccia y José Oscari (Barrios de Pie); Juan Carlos Alderete, Fredy Mariño y Luciano Álvarez (Corriente Clasista y Combativa); Rafael Klejzer (MP La Dignidad) y Dina Sánchez (Frente Popular Darío Santillán).

Las principales preocupaciones de los movimientos populares que llegaron a oídos del diputado Daniel Arroyo, quien también participó del encuentro y suena como posible ministro de Desarrollo Social, son la situación alimentaria y la emergencia social que afecta a millones de argentinos y argentinas tras cuatro años de políticas neoliberales. El secretario de Organización de la CTEP, Gildo Onorato, comentó en diálogo con El Grito del Sur que “Alberto Fernández vino a escuchar nuestras demandas y dijo que el gobierno que viene no es de él ni de Cristina, sino de todos. Nosotros le planteamos la importancia de salir de los planes sociales e incorporar gente al mundo del trabajo, que es lo que necesitamos para que la Argentina salga adelante”.

En relación con el pliego de reivindicaciones que hicieron llegar al presidente electo, Onorato expresó que “nuestra agenda es pública, la hemos discutido en la calle y en el parlamento. Hay problemas estructurales que llevan décadas sin resolución en nuestro país y nosotros creemos que somos parte de la solución, puesto que nuestro sector tiene que ser legalizado y debe tener derechos para que alcancemos el buen vivir”. También señaló que “el hambre es una prioridad, no puede ser que haya 15 millones de habitantes que no se alimentan cuando somos un país productor. Hay que fortalecer la agricultura social y utilizar las tierras ociosas del Estado para elaborar alimentos baratos, sanos y abastecedores de los mercados locales. Vivimos una situación muy crítica en términos económicos dentro de una región altamente inestable”.

Por último, Jackie Flores -referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE-CTEP)- señaló que «en el encuentro afirmamos nuestro compromiso en relación al programa Argentina sin Hambre y planteamos la imperiosa necesidad de que la Ley de Emergencia en Violencia de Género, impulsada por las trabajadoras de la economía popular, sea votada y tenga presupuesto».