Nuevo ajuste sobre el área de la salud pública

Larreta busca modificar el sistema de residencias en la Ciudad

El Gobierno de la Ciudad impulsa un proyecto con una serie de reformas regresivas para las y los médicos residentes: no se podrán elegir jefes de residentes, se recortarían licencias y no hay claridad sobre la forma en que se calcularán los salarios.

Casi sin debate, con un tratamiento express y dejando de lado la voz de les protagonistas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires busca promulgar una nueva ley de médicos residentes que modifique la actual legislación. El proyecto, presentado sobre el cierre de la primer gestión de Horacio Rodríguez Larreta, fue propuesto por el Ejecutivo y firmado únicamente por la bancada de legisladores PRO puros. Entre las principales impulsoras destaca Ana María Bou, actual ministra de Salud, quien asumirá una banca como legisladora porteña a partir del 10 de diciembre.

El proyecto presentado por el PRO ingresó en la Legislatura dos semanas atrás y, salteando los principales mecanismos de debate, se convocó a una reunión meramente informativa de las comisiones de Salud y Legislación del Trabajo. Ni la Federación de Profesionales, ni la Asociación de Médicos Municipales, ni las asambleas de residentes fueron consultadas para la elaboración de la norma que viene a modificar la resolución 40.997, legislación vigente en la materia desde el año 1985.

Marcelo Karasik es sanitarista, ex director de la Comisión de Salud de la Legislatura y coordinador del sistema de residencias durante casi 10 años, desde 1991 hasta 1999. «La Ciudad de Buenos Aires cuenta con el sistema de residencia más importante de América Latina», inicia la conversación, donde señala las múltiples falencias que tiene la propuesta larretista. «El primer problema, que era gravísimo pero fue enmendado, es que quitaban la posibilidad de que los residentes puedan elegir a los jefes de residentes por voto directo. Ahora pasarían a ser elegidos por los Jefes de Servicio y por el coordinador local de cada una de las residencias», explica Karasik.

Al mismo tiempo, la nueva legislación desarticula totalmente la subcomisión de residentes. Dicho ente, que no interviene académicamente, es un espacio gremial conformado para defender a los y las residentes de injusticias y abusos. «Tampoco quedan claras las escalas salariales: se habla de un régimen progresivo pero se deja de lado la cuestión paritaria», explica Karasik, quien actualmente se desempeña como asesor legislativo de Victoria Montenegro.

Foto: Muriel Schtivelband / ANCCOM

Al retroceso democrático en la elección de los Jefes y la quita de paritarias en materia salarial, se suman otros recortes de derechos: «En el proyecto quitan mucho del régimen de licencias contemplado anteriormente. Así, los residentes tendrían menos licencias que el personal de planta, por ejemplo, por enfermedades prolongadas». Asimismo, la nueva legislación no habla de «guardias» sino de «actividades de formación intensiva» y sostiene el sistema de concurrencias como un trabajo no pago, a quienes -por tener orden de mérito inferior en el concurso público- se les ofrece una carga horaria de tareas gratuitas que implican una relación laboral no remunerada.

Noelia Kirikian es residente de segundo año de pediatría en el hospital Casa Cuna (R2 como se le llama en la jerga médica). Asimismo, es delegada de la asamblea de residentes de su hospital y una de las voces críticas frente al proyecto en cuestión: «Este proyecto de ley está elaborado por personas que conocen muy de lejos el funcionamiento de una residencia. Además fue realizado de forma inconsulta, tanto con residentes y concurrentes, como con las organizaciones que nos representan», explica. «El problema de fondo es que sigue caracterizando nuestras tareas como una formación y no como un trabajo y por eso nos separa del resto de los trabajadores de salud», explica Kirikian, quien señala que las asambleas de residentes discuten la posibilidad de parar este jueves para movilizar a la Legislatura.

«Otra reivindicación de los residentes tiene que ver con el sueldo inicial del primer año. Ellos piden que se equipare el sueldo inicial con el de ingreso a carrera, pero en este proyecto no sólo no está contemplado sino que se omite hablar de régimen paritario», agrega Karasik. El sanitarista explica que otro de los temas que preocupa tiene que ver con los «días de stress»: mientras los profesionales de carrera tienen 10 días hábiles libres por este motivo, los residentes solamente cuentan con 7 días corridos.

Si bien Karasik explica que se pudieron introducir cambios en algunos ítems, señala que el proyecto no fue consensuado, que tampoco representa plenamente los intereses de los residentes y que quedan muchísimos pendientes por abordar en la legislación.

El Sistema de Formación de residentes abarca 35 sedes en la Ciudad de Buenos Aires, casi 100 especialidades y áreas, 468 unidades de residencias, 534 jefes o instructores, 1.440 concurrentes y 3.152 residentes.