Clara Muzzio será ministra de Espacio Público

Un premio al curro del adoquín

En 2017 Rodríguez Larreta la nombró como subsecretaria de "Vías Peatonales", y puso el gancho para los polémicos contratos por más de 3.700 millones para "arreglar" las veredas de la Ciudad. Desde el 10 de diciembre Clara Muzzio será la nueva ministra de Espacio Público.

La polémica designación de Clara Muzzio, una abogada con un máster en la Universidad de San Andrés, como subsecretaria de «Vías Peatonales» -cargo que se creó para su designación- despertó las alarmas en la oposición porteña al momento de votarse el Presupuesto 2019: allí figuraba el llamado a licitación pública para el «arreglo de veredas» por más de 3.700 millones de pesos, de la que luego resultaron beneficiadas empresas aportantes a la campaña del Pro, como Pedreira SRL, gerenciada por Diego Martin Rodrigo, entre otras. Ahora, con la reelección definida, el Jefe de Gobierno premió a la funcionaria que puso el gancho para semejantes negociados desdoblando para el año próximo el Ministerio de Ambiente y Espacio Público y otorgándole una silla de ministra.

Muzzio será, a partir de diciembre, ministra de Espacio Público, mientras que el actual funcionario que ocupa ese cargo, Eduardo Machiavelli -jefe de campaña de Rodríguez Larreta-, se quedará con Ambiente, dado que este último se desdoblará. Habrá que ver luego de este desdoblamiento cómo se reparten los fondos de uno de los ministerios con mayor presupuesto de la administración porteña.

Tal como viene denunciando El Grito del Sur, buena parte de los negociados con las empresas constructoras cartelizadas en la Ciudad pasan por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público. La UTE Urbaser, de capitales españoles vinculados a Autopistas del Sol (propiedad del grupo Macri hasta 2017), y Clean Garden (encargada de las «costosas» limpiezas de las plazas después de las manifestaciones) son algunas de las empresas que se quedan con la poda de árboles delegadas en las comunas y el «mantenimiento del espacio público». Juntas, ambas tareas se llevaron más de 5 mil millones de pesos este año de las arcas públicas.