Preservativos para vulvas

Nuestra vulva no es un tupper: ¡preservativos para todes!

Hoy en la Marcha del Orgullo estarán presentes lxs pibxs de Proyecto Preservativo para Vulva. “¡Queremos un preservativo pensado para nuestros cuerpos!”, exigen y cae una ficha: ¿qué sabemos de los preservativos que no son aquellos para cuerpos masculinizados? ¿Cómo se usan y qué implican?

La “educación sexual” que recibimos la mayoría se enfocó en claves básicas para surfear el mundo de las ETS y los embarazos en vínculos heterosexuales y monogámicos. Por el resto, se tejen redes de información y cuidados que todavía no están representadas ni en los medios ni en políticas efectivas por parte del Estado. La resistencia de muchos a la aplicación correcta de la Ley de Educación Sexual Integral empeora el panorama. Pero ahí entran lxs pibxs de Proyecto Preservativo para Vulvas con una serie de propuestas para visibilizar y difundir estrategias de cuidado para todxs lxs cuerpxs. Hoy marcharán organizadas para visibililzar su reclamo en la movilización más importante para el colectivo LGTBQ+ de Buenos Aires.

Foto: Abril Pérez Torres

¿Qué es y cómo funciona un preservativo para vulva?

Creemos que el diseño de un preservativo para vulvas debería nacer de las necesidades de sus futures usuaries, ya que nuestras prácticas sexuales no son visibilizadas, como sí lo son las prácticas sexuales heteronormadas. Cuando debatimos su diseño nos enfocamos en que pueda protegernos en las prácticas sexuales que no son contempladas en los métodos profilácticos existentes hoy en día. No tenemos una idea acabada, nos preguntamos aún varios detalles. Todes apuntamos a un modelo similar: un producto que cubre la vulva en su totalidad, y tenga forma de bombacha o un adherente para no tener que sostenerlo y que no se mueva. Necesitamos que se adapte a nuestros cuerpos, que sea práctico, cómodo y que podamos elegirlo. Pensamos distintas posibilidades de preservativos, con distintos modelos de acuerdo a distintos cuerpos y comodidades, y también de acuerdo a distintas prácticas (por ejemplo un preservativo para sexo oral y el contacto vulva con vulva, y otro que pueda servir, tanto como esas prácticas como para penetración. Para pensar el preservativo, entendemos que es fundamental tener en cuenta la erotización en el cuidado.

La idea surge desde la necesidad de una pareja que forma parte del proyecto, que al querer cuidarse se encontró con que los métodos existentes para prevenir Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) son incómodos e insuficientes. Nos sentimos desprotegides ante la atención médica y la poca información que nos brindan: algunes médiques ni siquiera están informades acerca de la posibilidad de contraer Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en el sexo entre personas con vulva. Ante la indignación por no haber un preservativo especialmente pensado para nuestros cuerpos y prácticas, se comenzó a difundir el reclamo a partir de un flyer de Instagram expresando la necesidad de un preservativo para vulvas, para concientizar sobre la problemática y convocar a otras personas a formar parte del proyecto. Muchas personas en situaciones similares se pusieron en contacto, y partir del intercambio de experiencias, el reclamo se tornó colectivo rápidamente.

Creemos que la idea de autoconvocarse es la forma principal para poder intercambiar información y pensar qué necesitamos, la atención médica que merecemos y qué problemáticas encontramos hoy con respecto a nuestra salud, para buscar soluciones y acciones colectivamente.

¿Cuáles son comúnmente las preguntas frecuentes acerca del preservativo para vulvas?

En general, cuando reciben el panfleto, que dice grande “Proyecto Preservativo para Vulvas”, la reacción es muy buena; es un momento clave en el que se denota como hemos naturalizado la desinformación y la falta de métodos de cuidado en prácticas sexuales tales como el “tijereteo” o “tribadismo” (cuando hay contacto vulva con vulva), el sexo oral en vulva y ano, la penetración con dedos anal o vaginal. Las preguntas acerca de cómo sería el preservativo no surgen tanto, si no que, como cada une piensa sobre lo que necesita y con lo que se sentiría comode, nos llegan ideas sobre cómo sería. A su vez, al ser un proyecto que surge desde la necesidad, lo que más recibimos son experiencias personales que reflejan la urgencia y la desinformación existente. Las preguntas que solemos recibir tienen que ver con cómo pueden colaborar con el proyecto: al ser un proyecto horizontal, está abierto para que cualquiera se sume. Sin embargo, en esta primera etapa del proyecto consideramos que lo principal consta en la difusión.

Foto: Rocío Escobar

Hay mucha desinformación sobre este tema, en parte por todos los estereotipos que hay alrededor del sexo no-heterosexual. ¿Cuáles son los principales obstáculos de desinformación con los que tienen que lidiar? 

El régimen heterosexual impuesto obstaculiza el poder pensar y vincularnos más allá de la lógica patriarcal bajo la que fuimos educades, en la que el deseo, el placer y el cuidado de las personas con pene es lo que importa; y el deseo de las personas con vulva gira en torno a satisfacer este lugar central de los varones cis. Dentro de este paradigma cisheteronormativo machista, no suele poder pensarse una relación sexual sin la participación de un pene. De hecho, se invisibiliza la práctica sexual llamada tribadismo, en la que hay frote, fricción, roce, presión y contacto entre vulvas, cuya denominación más común en Argentina es “tijeretear”, también puede ser “conchear” o “vulvear”. Por otro lado, no suele haber representación de las relaciones sexuales entre personas con vulva ni en el ámbito educativo ni en los medios masivos de comunicación.

El otro gran obstáculo es la falta de formación con perspectiva de género y diversa en ginecologues y profesionales de la salud en general. Uno de los ejes del proyecto es pedir un protocolo ginecológico que garantice la atención responsable y respetuosa a nuestras sexualidades e identidades y que nos brinde la información necesaria sobre salud sexual, formas de cuidado y prevención de ITS en las relaciones sexuales entre personas con vulva. Para esto, debería haber en las carreras de medicina, en ginecología, material pedagógico informativo sobre salud sexual que incluya a todas las identidades y prácticas sexuales. Estamos hartes de la presunción de heterosexualidad en los consultorios, de la falta de información sobre cómo cuidarnos en nuestras relaciones sexuales y muchas veces de la información errónea que nos expone a situaciones insalubres, como por ejemplo, la recomendación del uso de papel film como método de cuidado. ¡Nuestra vulva no es un tupper!

El otro obstáculo es la falta de implementación de la ley de Educación Sexual Integral (ESI) con perspectiva de género y diversa en las escuelas. Queremos una educación sexual integral que contemple las prácticas sexuales entre personas con vulva y que informe sobre los métodos con los que contamos para cuidarnos.

Fotos: Rocío Tursi

¿Qué proyección tiene la propuesta? ¿Se basan en algún modelo extranjero o política pública que ya exista en otro lado?

Nuestro proyecto gira en torno a cuatro ejes. En primer lugar, concretar un preservativo para vulvas que nos permita gozar en cualquier práctica sexual, en especial para el contacto entre vulvas, ya que aún no existe un preservativo que se pueda utilizar durante esta práctica. Nuestra salud merece un producto pensado para nosotres, gratuito y de acceso público. A su vez, reclamamos por la distribución gratuita por parte del Estado de los métodos existentes a nivel internacional: dedales de látex para penetración vaginal, anal y estimulación del clítoris, campo de látex para sexo oral y preservativo vaginal (que se ubica dentro de la vagina, está pensado para la penetración y no sirve para el contacto vulva con vulva ya que se corre con la fricción). Y a su vez, pedimos por la aplicación de un protocolo ginecológico informado y respetuoso a nuestras identidades y sexualidades, e información sobre el cuidado en el sexo entre personas con vulva en la ESI.

Tenemos como referencia a la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, debido a que el proyecto reclama una política pública de manera transversal y apartidaria.