El Grito del Sur en Chile

Señal 3 La Victoria: comunicación popular en un Chile hiperconcentrado

En uno de los barrios populares más combativos de Santiago funciona Señal 3 La Victoria, un canal popular que transmite por televisión abierta y busca visibilizar los conflictos que esconden los grandes conglomerados mediáticos chilenos.

Una seguidilla de murales oficia de bienvenida al barrio: Lenin, Miguel Enriquez y el Che Guevara se entremezclan con las coloridas piezas de trazos gruesos que componen la estética del muralismo popular latinoamericano. La Victoria es una población, un barrio humilde de Santiago, conocido por su aguerrida resistencia a la dictadura de Augusto Pinochet. Allí, entre casitas bajas y calles angostas, funciona una de las experiencias de comunicación popular más destacadas de Chile: Señal 3 La Victoria.

Nacida hace 21 años al calor de la lucha por la información y la transformación social, el canal se emite por señal abierta y cuenta con transmisor, estudio de grabación y un centro de formación en comunicación. «Comenzamos con un pantallazo en la calle, un telón y un proyector. Cuando llegó el primer transmisor comenzamos a informar, comunicar y mostrar la memoria de nuestro país», cuenta Luis Pololillo, comunicador militante y coordinador del canal. «Nacimos como un grupo de jóvenes que veníamos de la lucha confrontacional contra la dictadura. Dentro de los medios de comunicación no había nada relacionado con los Derechos Humanos y entendíamos que un pueblo que no tiene memoria está condenado a repetir su historia».

Fotos: Ariel Olivares

Desde hace casi tres semanas y durante todo el conflicto que vive Chile, los cronistas de Señal 3 La Victoria estuvieron en las calles y en las primeras líneas de la represión registrando los abusos policiales y militares y difundiendo las masivas protestas. Su tarea fue fundamental: lograron conseguir uno de los desgarradores testimonios que dan cuenta del abuso sexual y la violencia física cometidas por las Fuerzas Armadas durante el estado de emergencia. En un país donde cuatro grandes grupos acaparan el 87% de la pauta publicitaria y con un altísimo grado de concentración mediática, la comunicación popular, alternativa y comunitaria es una herramienta fundamental para dar la disputa por el sentido común. Y más aún, en un contexto de masivas movilizaciones y de una brutal invisibilización por parte de los medios tradicionales.

En Señal 3 trabajan de manera voluntaria unas 35 personas que se reúnen en la Victoria todos los sábados para planificar la programación y las actividades políticas y comunicacionales del lugar. Un dato de color: antes de establecerse en el sitio donde hoy se emplaza, el canal giró por varias locaciones. El aporte de la banda de punk español Ska-P fue fundamental para el crecimiento del canal, puesto que aportaron la mitad del valor del estudio en un gesto solidario que abonó a la profesionalización del trabajo colectivo.

Desde la caja de un camión de pollos, un grupo de jóvenes encapuchados reparte la comida entre la población de La Victoria. Las familias se acercan felices a buscar la que será, probablemente, la cena de esa noche. Los jóvenes arrojan volantes y gritan consignas. Son militantes del Frente Manuel Rodríguez. Corre el año 1985 en Chile y el video es una prueba viva de la resistencia a la dictadura de Pinochet. Dentro del trabajo que se realiza en Canal 3 destaca la compilación de archivos como éste del «Camión de Pollo». Miles de horas de filmación de protestas, movilización y conflictividad social de las últimas tres décadas de Chile que tienen resguardo en el canal de televisión comunitaria.

«Los grandes medios están cooptados por el capital y por eso se necesita una voz. Pero no una voz independiente, porque los medios populares no somos independientes, tenemos nuestra mirada desde y hacia el pueblo, para dignificar al pueblo a través de la comunicación popular», cuenta «Polo».

Fotos: Ariel Olivares

Al calor de la rebelión y a tono con las protestas, comienza a ganar fuerza la idea de una Asamblea Constituyente y, desde las asambleas y cabildos donde se desarrolla el debate, emerge la necesidad de una nueva legislación en materia de medios. «En la asamblea de pobladores y dirigentes de la semana pasada había más de 100 personas y se planteó el tema de una nueva Ley de Medios. Poder tomar como ejemplo Argentina o Ecuador que han tenido legislaciones más progresistas», concluye el coordinador de uno de los principales espacios de referencia para pensar otra comunicación en un Chile más justo.