Día Mundial del VIH y el sida

“Hay un VIH washing que olvida lo importante”

Este año, el Día Mundial del VIH y el sida se da en un contexto de faltantes de medicamentos, antirretrovirales y leche maternizada para mujeres+. En un escenario de urgencia, activistas VIH+ nos cuentan cuáles serán las principales demandas para el próximo gobierno.

“Cerca del Día Internacional del VIH y el sida hay una especie de VIH washing de la sociedad burguesa twittera capitalista para la que somos trending topic, pero el resto del año no existimos”, denuncia Lucas ‘Fauno’ Gutiérrez, activista, performer y periodista, a El Grito del Sur. “El VIH sigue siendo la gran deuda de nuestra sociedad. A este primero de diciembre llegamos sin Ministerio de Salud, con faltantes de todo y en una situación gravísima para quienes vivimos con VIH en Argentina”.

Fotos: Catalina Distefano

En este contexto, durante la jornada de ayer asociaciones civiles y activistas realizaron un banderazo frente al Congreso de la Nación para exigir el tratamiento del proyecto de la nueva Ley de VIH, Hepatitis virales e ITS, que recientemente volvió a perder estado parlamentario. “Sin duda, el gobierno de los últimos cuatro años nos consideró un gasto. La situación actual con VIH es pésima, despreciable. Estos años de macrismo fueron años de soportar, de sostener y de evitar perder nuestros derechos. Seguimos regidos por una ley de los años ‘90 y hay una sociedad entera a la que nuestros derechos no la convoca”, continúa Gutiérrez.

El nuevo proyecto de ley fue escrito, diseñado y reformado por personas que viven con VIH en todo el país y se enmarca en un enfoque de Derechos Humanos con la perspectiva puesta en la calidad de vida de las personas seropositivas, a diferencia de la vigente Ley Nacional de Sida sancionada en 1990. Esta ley fue innovadora y eficaz en aquel contexto, pero las organizaciones denuncian que quedó obsoleta y que no responde a las nuevas necesidades del VIH.

Jose María Di Bello, activista. Foto: Catalina Distefano

Para Maira Urbina, miembra activista en Comunidad Internacional de Mujeres viviendo con VIH (ICW Argentina), la ley actual es antigua hasta en el nombre que tiene. “El encajonamiento del nuevo proyecto de ley de VIH, hepatitis virales e ITS implica el aletargamiento de una demanda de derechos que los gobiernos nos deben desde hace muchos años”, explica. En este sentido, el proyecto de reforma de la ley tiene en cuenta a las personas que nacieron con VIH, la producción nacional de medicamentos, y propone que las personas+ participen de la creación y monitoreo de las políticas públicas vinculadas a sus necesidades.

El último Boletín sobre el VIH, Sida e ITS, presentado el jueves 28 de noviembre por Miriam Burgos, la Subsecretaria de Prevención y Control de Riesgos, estima que 139.000 personas viven con VIH en Argentina y el 17% de ellas desconoce su diagnóstico. Además, el documento expone que el número de notificaciones de nuevos diagnósticos se mantuvo en 5.800 personas, lo que significa que hay 17 nuevos diagnósticos de VIH por día. Asociaciones civiles, organizaciones políticas y militantes VIH+ denunciaron irregularidades en el relevamiento de datos e hicieron público que por primera vez recibieron invitación para asistir a la presentación. 

Fotos: Catalina Distefano

“Las mujeres+ también somos madres y también abortamos”

El VIH puede transmitirse de las madres+ a sus hijes durante el embarazo, en el parto y por medio de la lactancia materna. Según la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo unos 370.000 lactantes se infectan por el VIH cada año. Estos números aumentan en contextos donde el acceso a recursos y medicamentos son más limitados.

Frente a esto, Maira Urbina remarca que uno de los principales problemas para las mujeres+ fueron los faltantes de leche maternizada en centros de salud pública. “Las mujeres con VIH también tenemos hijes. La falta de leche maternizada perjudica la adherencia al tratamiento, deja sin posibilidades a quienes no tienen otra vía de acceso a este recurso, y nos afecta un montón a quienes no podemos dar la teta a nuestros hijes”, explica Urbina a este medio.

“La falta de leche maternizada corrompe un derecho humano básico como es el acceso a la salud. Es un problema político con consecuencias puramente emocionales para las madres que viven con VIH”, continúa la activista. “Quien haya tenido la experiencia sabe lo difícil que se torna el postparto, lo necesaria que se vuelve la contención emocional y afectiva, y esto se refuerza en un contexto de vulnerabilidad de derechos. Los faltantes, sumados a la angustia que genera no poder amamantar a nuestros bebés, nos dejan a las mujeres con VIH parturientas en absoluta soledad y descuido”.

“Las mujeres+ también abortamos”. Para Urbina, la falta de perspectiva de género en el personal de salud es moneda corriente. “Exigimos un aborto legal, seguro y gratuito, porque las mujeres con VIH abortamos y estamos más expuestas a muchas infecciones. En este sentido, esperamos que la próxima gestión permita el tratamiento de la ley de Interrupción Legal del Embarazo en el Congreso y que se restituya el Ministerio de Salud que fue degradado a una Secretaría”.

Fotos: Catalina Distefano

En cuanto al 2020, la activista de ICW Argentina demanda la urgencia de que las mujeres+ formen parte de la planificación pública de políticas en relación a la salud sexual y reproductiva. También remarca la necesidad de que existan estudios de impacto a mujeres con VIH mayores de 45 años. “Y, por supuesto, esperamos terminar con los faltantes de medicación. No puede ser que haya faltantes por errores administrativos, como se justifican, porque estamos hablando de la salud de 139 mil personas que hoy viven con VIH en el país”.