Gildo Onorato

«Buscamos pasar del paradigma del subsidio al del trabajo»

Las organizaciones sociales se preparan para presentar mañana el primer sindicato de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la concreción de años de articulación y una apuesta para la nueva etapa. “Buscamos seguir conquistando derechos y hacer nuestro aporte para que en Argentina haya otra vez pleno empleo”, dijo en diálogo con El Grito del Sur uno de los principales referentes del espacio, Gildo Onorato.

El primer sindicato de trabajadores y trabajadoras de la economía popular se estrena mañana con un acto en el microestadio de Ferro. Tras varios años de coordinación, la tríada de San Cayetano (CTEP, Barrios de Pie y la CCC) encara una nueva etapa, formalmente, como sindicato de los trabajadores que están fuera del sistema formal de relaciones de empleo. La apuesta coincide con la nueva etapa política del país, en la que las organizaciones serán protagonistas del “Plan Argentina contra el Hambre”. El acto servirá también para presentar la nueva mesa de conducción, que tendrá paridad de género. “Buscamos seguir conquistando derechos y hacer nuestro aporte para que en Argentina haya otra vez pleno empleo”, dijo en diálogo con El Grito del Sur uno de los principales referentes del espacio, Gildo Onorato.

-¿Por qué la necesidad de un sindicato?

-El espíritu de las organizaciones es dar un salto, pasar de una coordinadora a un sindicato, para pelear por paritarias y prestaciones de salud y demás derechos que hoy tienen los trabajadores formales. Hace años que entre las organizaciones reina un espíritu de unidad, que vamos a seguir sosteniendo pero ahora con objetivos más ambiciosos y que pasan fundamentalmente por representar al sector de los trabajadores y las trabajadoras que no están articulados en las viejas relaciones sociales de patrón-trabajador, que se generan su propio trabajo y que ahora vamos a tener un gremio.

-¿El cambio de Gobierno y la implicación de las organizaciones en el Ejecutivo favorece ese objetivo?

-En primer término se consensuó que la Comisión Política  no puede tener ningún miembro del Poder Ejecutivo. Pero al margen, esta etapa política del país la entendemos como la oportunidad para salir del paradigma del subsidio y pasar al del trabajo, que es lo que buscamos, fortaleciendo nuestras unidades productivas, por ejemplo, o a la agricultura familiar, cuyas propuestas históricas fueron incorporadas a las leyes de Solidaridad que está votando el Congreso. Y claramente si eso lo podemos articular con más iniciativas legislativas y también ministeriales con programas y subsidios, vamos a poder crecer de a poco. Buscamos seguir conquistando derechos y hacer nuestro aporte para que en Argentina haya otra vez pleno empleo.

-¿En qué situación está, desde lo institucional, el ingreso a la CGT?

-Estamos conversando. Nuestra idea es culminar el proceso de elección de autoridades para mitad de 2020, y entonces sí encarar fuerte ese proceso porque entendemos que, más allá de las críticas puntuales que hemos hecho a la CGT en su momento, es la central obrera en el país con los niveles de sindicación más importante de América.

-Durante los últimos cuatro años, las organizaciones tuvieron un rol fundamental como resistencia en la calle a las políticas de ajuste de Cambiemos. ¿Qué rol imaginan para esta nueva etapa?

-Vamos a preservar la autonomía. Lo que queremos es que no se anule la potencialidad de nuestras organizaciones, que es empujar desde el territorio la profundización de los procesos populares, muchos de los cuales han retrocedido en América Latina precisamente por no haberlo hecho. El crecimiento que tuvimos no se explica únicamente por la resistencia de estos cuatro años que pasaron sino porque aprendimos de la historia, desde el 2001 hasta acá. A diferencia de 2001, hoy tenemos una unidad fortalecida por un programa común, y con una mirada de diálogo y construcción conjunta con sectores como la Pastoral Social de la Iglesia y las Pymes, y porque no estamos subordinados a la política y a lo institucional, sino que tenemos nuestra propia agenda.