Primeras medidas de Les Fernández

Bono a jubilados: un alivio para el bolsillo

Luego de asumir Alberto Fernández anunció un bono extraordinario de $5000 para los jubilados y pensionados que cobraran el haber mínimo. Otro igual se otrogará en enero como medidas paliativas a los duros golpes que recibió este sector de la sociedad durante el macrismo.

Para pagar deudas y medicamentos, para comprar productos de limpieza o intentar ahorrar para futuros gastos. Esas son algunas de las cosas para las que los jubilados utilizaron el primer bono de $5000 que anunció el presidente Alberto Fernández en diciembre. “Lo voy a usar para tomarme un helado en este verano. Es la primera vez en cuatro años que me voy a poder tomar uno, dos, quizás tres helados”, contó Norberto a El Grito del Sur.

Norberto vive en Almagro, tiene 68 años, se jubiló hace 2 y trabajó durante 30 como fotógrafo. “Yo era monotributista y estaba esperando jubilarme”, comentó y agregó que tuvo que esperar para cumplir la cantidad de años de aportes suficientes. “Cuando fui a hacer los trámites (a la ANSES), me desayuné con que los monotributistas cobramos la mínima. Yo nunca me había ocupado de eso”, lamentó Norberto. Es así, agregó, que tuvo que empezar a buscar formas de complementar su ingreso.

Una de las ayudas que encontró Norberto fue el programa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para adultos mayores, Vivir en Casa, para “expensas u otras prestaciones relacionadas a la vivienda”. “Todos los meses voy con las facturas de mis gastos y el recibo de las expensas a una dependencia del Gobierno de la Ciudad. Ellos se quedan con un montón de papelitos y yo después llamo a un teléfono para ver si me depositaron”, explicó Norberto y afirmó aliviado que él todavía es joven y puede hacer trámites, “pero para gente que tiene más de 70, es un engorro, no te la hacen fácil para nada”.

Alicia cumplió 72 años hace algunas semanas. Cuando iba a la facultad, trabajaba como perito mercantil hasta que, en 1972, se recibió de contadora. Ella ya sabía que iba a cobrar los haberes mínimos y, por esa razón, compró un departamento pequeño que hoy alquila. “Tengo 40 años de aportes como profesional autónomo, entonces, cuando me jubilaron en 2008, me dieron un poquito más de la mínima”, afirmó.

En diciembre, Alberto Fernández anunció que aquellos jubilados y pensionados que cobraran el haber mínimo, que es de $14.068, recibirían a fines de 2019 un bono extraordinario de $5000 y una suma igual en enero de 2020. Esta bonificación la recibió cerca del 70% de los jubilados del país y, según la web de ANSES, “está destinado a quienes cobren una prestación” por lo que “una persona que percibe un haber jubilatorio y otro por pensión no estará incluida en el pago del bono extraordinario”. Además, el presidente prometió que “en marzo va a haber un nuevo aumento (en las jubilaciones) para todos”.

“Apenas cobré el bono de los $5000 me los gasté inmediatamente en artículos de limpieza porque había algunas cosas con las que venía atrasado. Tengo todo limpio, pero había un producto para limpiar la cocina que es fenómeno y estaba fuera de mi presupuesto”, señaló Norberto y agregó que una parte del dinero intentará ahorrarla. “Nunca estuve peor que en los 4 años de (gobierno de) Macri. Por primera vez en mi vida tuve que pedirle plata prestada a alguien porque no me alcanzaba”, lamentó.

Alicia, por su parte, utilizó la mitad del bono para pagar una deuda. “Tenía una deuda con una compañía telefónica. En abril había pedido la baja de Internet por mal servicio, tardó varios meses y las facturas de ese período habían quedado sin pagar”, contó. La otra mitad del dinero, detalló Alicia, va a utilizarla para pagar las expensas de enero.

“Este año dejé todos los gastos para diciembre. Se me rompieron dos pavas eléctricas y decidí no comprar un repuesto hasta fin de año”,  contó Alicia y agregó, entre risas, que cuando vaya de compras ella sola va “a reactivar el consumo”. En estos 4 años, para ahorrar, dió de baja el servicio de televisión por cable, cambió de empresa de telefonía celular y dejó de contratar a “una persona que me ayude con la limpieza del departamento”. “Hasta el año pasado, era contadora independiente, pero ya no me podía adaptar a los cambios (en las gestiones impositivas), así que dejé de trabajar y ahora tengo menos gastos en viáticos”, afirmó Alicia.

A partir de noviembre, Alicia tuvo que empezar a tomar medicamentos más caros. “Son $3500 de medicamentos, es mucha plata en una jubilación de $14.000”, lamentó. Pero Norberto fue optimista y espera que pronto haya novedades sobre la promesa del presidente de brindarle a los jubilados medicamentos de forma gratuita. “Recién empezó el Gobierno de Alberto y los jubilados ya estamos mejor y vamos a estar mejor”, aseguró.